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Me gusta la fruta, los vetos no tanto

29 de mayo de 2026 07:22 h

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Estos días en Aragón no ha habido grandes registros o requerimientos –¿tanto importa si es uno u otro?–, fuego cruzado en el seno de la Guardia Civil o maniobras contra fiscales. Pero también hemos tenido lo nuestro. En gran parte derivado del arreón inicial de Vox en el Gobierno de Aragón, que parece decidido a conseguir que Jorge Azcón se lleve las manos a la cabeza al menos una vez al día. Para que no pierda práctica.

A la extrema derecha le gusta la fruta, pero no si es de Sudáfrica o Egipto. El lunes compareció la nueva consejera de Agricultura, Arancha Simón, y dejó grandes titulares. Como que ha suspendido el programa de fruta en los colegios aragoneses porque viene de fuera de España. La cuestión es que todos podemos estar de acuerdo en que –al margen de su procedencia– los alimentos de proximidad, de kilómetro 0, son convenientes e incluso deseables, por muchos motivos. Sin embargo, parece bastante más lógico mantener el programa vigente mientras lo adaptas que dejar a los menores –¿por cuánto tiempo? No lo sabemos– sin un alimento esencial.

También tiene un trasfondo grave el que se ha convertido ya en primer choque público, en vivo y en directo, entre los dos socios de gobierno. 

El vicepresidente Alejandro Nolasco, ahora con las competencias en servicios sociales, ha entrado como elefante en cacharrería en un asunto que la extrema derecha considera clave en lo ideológico para ellos como son los centros que acogen a los menores migrantes. Que en esas instalaciones haya niños que llegan a España sin sus padres les importa más bien poco –y luego ya si eso para algo está el sacramento de la confesión para expiar los pecados–. La cuestión es que el también representante deVox exigió que la Unidad Adscrita de la Policía Nacional pasara a vigilar estos centros de menores, pero pasó un par de pequeños detalles por alto.

Primero, que no son de su competencia, sino que su gestión corresponde al Departamento de Hacienda e Interior, en manos del popular Roberto Bermúdez de Castro. Y, segundo, que este cuerpo no tiene entre sus competencias vigilar los centros de acogida de menores no acompañados: de hecho, se trata de instalaciones destinadas a proteger a estos niños y jóvenes, donde salvo que surjan altercados no puede haber policías vigilando, porque no es una prisión ni un centro de reforma.

Quizás enrabietado ante la negativa de su socio, la extrema derecha decidió convertir el portal oficial de información del Gobierno de Aragón –la web Aragón Hoy– en una gacetilla de sucesos, como puedes comprobar en la imagen aquí arriba (permíteme que evite enlazarte la 'noticia').

En todo caso, y pese a perder esta primera contienda, no dudes de que Vox seguirá presentando batalla con los menores migrantes. La duda es acertar con la próxima astracanada.

Donde los populares sí están comprando el discurso de la extrema derecha es con la prioridad nacional, en especial en materia de vivienda, y en seguridad ciudadana. Del primer caso hay muestras más que evidentes, como la rueda de prensa al alimón de este miércoles y con la moción que van a presentar en el pleno autonómico; del segundo, con la junta local de Zaragoza convocada a instancias de la alcaldesa ante el supuesto aumento de la criminalidad en Aragón: pese a que estas reuniones suelen celebrarse ante grandes eventos como las fiestas del Pilar, el delegado del Gobierno no solo dio su visto bueno sino que transigió con un acuerdo para reforzar la vigilancia en barrios de la capital. Lo hizo, eso sí, después de criticar a la dirigente del PP por utilizar la seguridad ciudadana como “arma arrojadiza”.

Serrano y la información selectiva

En la relación de los gobiernos con la prensa siempre hay filias y fobias, eso es inevitable. Y a menudo se filtran informaciones a ese digital o ese periódico que sabes que va a tratar bien el tema. Pero reunir a gran parte del ecosistema mediático para avanzar una polémica iniciativa municipal –en previsión de que cojan el perfil bueno del asunto, se supone– y excluir de forma expresa a determinados medios es algo que supera lo admisible. Es lo que sucedió con el proyecto para el último pelotazo urbanístico del Gobierno de Natalia Chueca en Zaragoza: el antiguo convento de San Juan de Jerusalén. “No estáis invitados”, nos trasladaron directamente desde el gabinete de comunicación municipal ante la cita convocada por el consejero de Urbanismo, Víctor Serrano

Como es lógico, en elDiario.es lo tratamos como pensamos que debíamos hacerlo: como una recalificación a la carta para un promotor privado. Hay precedentes muy recientes: el Jesús y María, Instalaza o Zavisa, sin ir más lejos.

Casualidad o no, un día después te hemos contado que el Gobierno municipal se ha gastado 230.000 euros en seis meses en promocionar en medios de comunicación la obra en la ribera del río Huerva, financiada con fondos europeos. Entre ellos, en portales conservadores o directamente reaccionarios, como El DebateEDA TV o Periodista Digital, con justificaciones peregrinas como que este último llega “a segmentos de ciudadanos que consumen medios alternativos”. En torno a 150.000 euros se enmarcan en un plan de comunicación que ha sido visado por la Intervención municipal, pero otra tercera parte se gastó fuera y –también casualidad, o no– poco antes de las elecciones autonómicas del 8 de febrero: entre los que duplicaron campaña están El Confidencial, El Mundo o El Debate. Aquí, como te imaginarás, no vimos nada.

No por mucho repetirlo deja de tener vigencia: en elDiario.es tenemos un factor diferencial, que son los socios y socias, que nos permite sostenernos en gran medida –o en una medida mayor que otros– y mantener una línea informativa independiente. Y así aspiramos a continuar.

Seguiremos trasladándote todo lo que consideremos informativamente relevante de la capital aragonesa. Como el frenesí de adjudicaciones directas por parte del Gobierno municipal, la última para FP privada en una gran inversión pública. Como el hecho de que aún no haya una previsión del coste que puede suponer el Mundial 2030 para la ciudad, pese a las dudas en otras sedes. O como que se fuerce un pleno monográfico sobre Rodríguez Zapatero, una pérdida de tiempo y de recursos para una polémica que nada tiene que ver con la vida municipal.