Adiós a las bebidas con azúcar, la bollería y la comida basura: los colegios deben ofrecer desde hoy alimentos saludables
Desde este jueves 16 de abril, colegios e institutos públicos y concertados tendrán que dejar de ofrecer bebidas azucaradas y bollería en las máquinas expendedoras de los centros, además de asegurar menús saludables y limitar los ultraprocesados en la dieta de los alumnos. Hoy entra en vigor el Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, aprobado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, al finalizar el plazo de un año que se dio a los centros para adecuarse a su puesta en marcha.
Existe un plazo adicional de otro año para implementar las medidas del decreto en los centros que enfrentan mayores desafíos en su cumplimiento, conforme a criterios preestablecidos. Esto permitirá la adaptación de los contratos de suministro de alimentos a las nuevas regulaciones.
Este nuevo decreto trae consigo la reforma del modelo de alimentación de muchos colegios e institutos, que ahora tendrán que incluir alimentos más saludables en los menús escolares, limitando el consumo de productos precocinados como pizzas y croquetas. También se priorizará el agua como única bebida.
Según datos del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), España enfrenta altos índices de obesidad infantil, sobre todo en familias con menores ingresos, y un bajo consumo de frutas y verduras entre los alumnos. El entorno escolar es clave para educar en hábitos saludables a largo plazo y garantizar el acceso a una alimentación equilibrada, cubriendo entre el 30% y 35% de la energía diaria.
Aquí los detalles de los cambios en institutos y colegios que trae el Real Decreto:
Menús escolares
Los menús escolares deberán priorizar alimentos y productos frescos, saludables y de proximidad. Al mismo tiempo, se limitarán las frituras a una ración como máximo por semana, y el consumo de platos precocinados como pizzas o croquetas, a una vez al mes.
Así, se servirán como primer plato hortalizas y legumbres (de una a dos raciones por semana), y pasta y arroz (una vez por semana). Como segundo plato, deberá servirse pescado de una a tres veces por semana, los huevos de una a dos veces, y la carne tres veces por semana. Respecto a la carne roja, se limita a una vez al mes, y la carne procesada a dos raciones al mes.
Los alumnos también comerán proteína de origen vegetal de una a cinco raciones por semana. Y en los centros que tengan menú vegetariano, los cinco segundos platos se basarán en alimentos que aporten exclusivamente proteína vegetal.
Como guarnición de los platos, se servirán ensaladas tres o cuatro veces por semana, y patatas fritas, hortalizas y legumbres una o dos veces. De postre se servirá fruta entre cuatro o cinco veces a la semana, y otras opciones como yogur, cuajada sin azúcar añadido o queso fresco como máximo una vez.
La comida se acompañará de pan integral dos veces por semana, y cuatro veces al mes por arroz o pasta integral.
Además de todo esto, los centros tienen la obligación de garantizar menús adaptados a necesidades sanitarias (alergias e intolerancias como la celiaquía), éticas (vegetariano y vegano) o religiosas (halal).
Máquinas expendedoras
Las máquinas expendedoras tendrán que ofrecer alimentos y bebidas cuyo contenido en ácidos grasos saturados, ácidos grasos trans, sal y azúcares no supere las 200 kilocalorías. Y solo el 10% de estas podrá proceder de grasas saturadas o azúcares añadidos.
Además, deberán localizarse en zonas en las que no puedan acceder los alumnos de infantil y primaria, y no podrán poner ningún tipo de publicidad de alimentos o bebidas.
Cafeterías
Respecto a las cafeterías, estas deben dar prioridad a alimentos más saludables, como legumbres, frutas, cereales (preferiblemente integrales), y productos vegetales típicos de la dieta mediterránea.
Además, deben tener en cuenta el consumo moderado de proteínas de origen animal como pescados, huevos, lácteos y carne (preferiblemente ave y conejo). También se dejarán de vender productos envasados con un contenido de cafeína mayor a los 15mg/100ml.
Bebidas
Se priorizará el consumo de agua, y se facilitará el acceso a esta a través de la instalación de fuentes en espacios comunes y de recreo, para que niños y niñas puedan mantenerse hidratados durante toda la jornada escolar y extraescolar.
En los comedores escolares, habrá jarras de aguas en todas las mesas de los centros. Será la única bebida disponible en los menús de las comidas.
“Comedores sobresalientes”
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 y la AESAN han reunido en su guía “Comedores sobresalientes” diferentes iniciativas en centros educativos españoles que mejoran ya la calidad de la alimentación de sus alumnos.
Por ejemplo, en el Colegio Público de Hurchillo “Manuel Riquelme” (Alicante) sirven alimentos frescos a diario, con una cocina casera y dieta mediterránea, y elaboran sus propias tortillas, varitas de merluza, nuggets… O el Institut Escola Marta Mata de Torelló (Barcelona), que tiene un comedor con cocina propia para elaborar recetas sanas y equilibradas con productos frescos y de calidad.
También existen cafeterías que han introducido alimentos y productos saludables y sostenibles, como la del IES Enric Valor (Valencia). Y en el IES Valle de Camargo (Cantabria), han impulsado el uso de su huerto ecológico, que fomenta una alimentación equilibrada y saludable, y donde los alumnos adquieren conocimientos de respeto por el medioambiente.
Desde el Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional (CERAI) y Mundubat (ONGD centrada en la justicia social), advierten de que el Real Decreto es insuficiente para transformar el modelo actual en sostenibilidad y calidad alimentaria escolar. Afirman que este modelo favorece a las grandes cadenas y no a productores locales y ecológicos.
Sarai Fariñas, responsable de compra pública del CERAI, asegura que “con el Nuevo Decreto, nos damos cuenta de que hay mucho dinero invertido en compra pública alimentaria, y en este caso comedores escolares, pero no llega a transformar la realidad agraria de nuestro país”.
Ambas entidades ponen el foco en que el decreto excluye los comedores de 0 a 3 años, y en la posibilidad de aumentar ciertos mínimos como el 45% de frutas y hortalizas de temporada. “Y además, las comunidades autónomas no tienen, en la gran mayoría, unos calendarios de temporada, con lo cual ese porcentaje se rige por un calendario estatal del Ministerio de Agricultura, donde entran los productos de los invernaderos de Almería, por ejemplo”, afirma Fariñas.