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Zaragoza se desmarca de las dudas en Bilbao y Donostia por el Mundial, aunque admite que desconoce el coste de ser sede

El terremoto surgido en Bilbao y Donostia por el Mundial de 2030, con las dudas en ambos municipios por el elevado coste que supone que San Mamés y Anoeta sean sedes, no ha llegado a Zaragoza. Al menos, por ahora. El Ayuntamiento de la capital aragonesa niega que la FIFA haya endurecido sus requisitos para acceder al estatus mundialista –al menos, en su caso–, algo que esgrimen en las dos ciudades vascas para dejar en el aire su participación. Sin embargo, el Gobierno del PP en Zaragoza reconoce que no ha evaluado a cuánto puede ascender la factura, algo que considera muy prematuro.

En la oposición municipal, sin embargo, el runrún existe. Este mismo jueves, la portavoz de Vox, Eva Torres, ha hecho público un comunicado en el que muestra su “creciente preocupación” por las últimas informaciones. La concejal ha recordado que hay precedentes de “renuncias previas” como A Coruña, Málaga y Gijón y ha dejado claro que, si “las condiciones económicas que impone FIFA comprometen recursos públicos importantes y esenciales y generan riesgos financieros desproporcionados”, el Gobierno municipal deberá “someterlo a la opinión del pleno municipal”.

Faltan aún cuatro años para el Mundial de 2030 y hasta dentro de unos meses no se sabrá qué ciudades son elegidas para convertirse en sedes, pero las dudas han aparecido definitivamente tras conocer la postura en Euskadi. Los máximos representantes institucionales tanto autonómicos como locales allí llevan días alertando del elevado coste ante los requisitos de la FIFA, que elevarían la factura a 50 millones de euros. Según publicó este miércoles 'El Correo', el órgano mundial futbolístico habría “subido su apuesta” con nuevas exigencias.

En Zaragoza, lo que se conoce por el momento es etéreo, según fuentes municipales. Hace dos años, la capital aragonesa asumió 88 cláusulas genéricas y que hasta después del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá no se concretarán, según las mismas fuentes. Entre estos requisitos se encuentran el transporte gratuito para las dos aficiones, reformas en cuatro campos previstos para entrenamientos (Cuarte de Huerva, Villanueva de Gállego, la Universidad de Zaragoza y la propia Ciudad Deportiva del club), facilitar las licencias, adaptar la normativa municipal a las necesidades del evento, asumir el dispositivo de seguridad y escolta de las delegaciones, dos zonas para aficionados con capacidad para 15.000 personas cada una, exenciones fiscales y un seguro de responsabilidad de 100 millones de dólares de cobertura para el campo, lo que supone un coste importante.

La suma, en el aire

¿Cuánto suma todo esto? El Gobierno municipal asegura que es pronto para saberlo porque está sometido a imponderables, porque aún faltan cuatro años y porque desconoce un dato clave: que se concrete el compromiso de colaboración mostrado por el Ejecutivo central.

Curiosamente, pese a no saber a cuánto ascienden los gastos, el Gobierno del PP tiene claro que los ingresos serán muy superiores. Hace tres años, en junio de 2023, ya difundió un estudio económico según el cual el impacto económico en la ciudad llegaría a 335 millones de euros y 3.575 empleos antes y durante el evento. Ese documento, sin embargo, genera dudas ya que fue elaborado por un analista financiero, Pablo Millán, que al poco de darlo a conocer fue contratado como asesor por el Gobierno municipal (cesó este pasado 21 de abril). Ahora, fuentes municipales echan mano de publicaciones en medios estadounidenses: en Los Ángeles, las autoridades locales prevén que los ingresos por los ocho partidos que va a acoger la metrópolis dejarán 430 millones de euros.

Lo que no supondrá una traba para la capital aragonesa sería la eventual exigencia de que no se celebren grandes eventos durante el periodo de la cita mundialista: en Bilbao tiene lugar en torno a las mismas fechas el BBK Live y en Donostia, el Jazzaldia. En Zaragoza, sin embargo, la principal cita anual es el Vive Latino y se celebra en septiembre.