El Gobierno de Zaragoza llena otra plaza de cemento mientras la alcaldesa vende la ciudad como “capital verde”

Luis Faci

25 de agosto de 2026 14:23 h

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Las críticas se le acumulan al Gobierno de Zaragoza por la reforma del entorno de la plaza de San Miguel, como ya sucediera con Salamero o Santa Engracia, y por motivos similares. A los meses de retrasos que acumulan las obras se unen las protestas por el diseño de esta infraestructura viaria, en la que el cemento vuelve a ser el elemento más visible. Se trata, según el colectivo ecologista, de otra “oportunidad perdida”, algo que los vecinos ilustran con temperaturas de más de 46 grados en las últimas semanas. Y todo esto se produce mientras la alcaldesa, Natalia Chueca, vende en redes sociales la candidatura de la ciudad como “capital verde europea” para 2028.

El caso, según denuncia Asociación Naturalista de Aragón (Ansar), de un caso “más grave” que los anteriores porque ahora llevan “años recordando de la necesidad de sombras y zonas verdes” en el entorno. “Mucho dinero gastado para conseguir una plaza cementada donde la estancia apenas será posible”, lamenta la entidad, que cree “probable” que este “espacio público” también acabe siendo “ocupado” por la “explotación privada de la hostelería, como suele ser habitual”.

Ansar explica en una nota que “se han talado más de la mitad de los árboles que, se suponía, iban a conservarse”, y que los trabajos que se desarrollan en la plaza “están dañando al resto, sin una protección adecuada del entorno del árbol, rebaje del suelo con raíces desnudas” o “vertidos de cemento en el entorno”. Además, indica que “se ha reducido el tamaño de los alcorques y podado los ejemplares restantes”. “Para nada sirve que pregonen de forma repetitiva el gran número de árboles que se van a plantar en la ciudad cuando permanentemente en cada remodelación de calle, plaza, parque desaparecen los que allí existían”, zanja Ansar.

La asociación asegura que va a dirigirse al Ayuntamiento de Zaragoza para reclamar el proyecto técnico de protección del arbolado que “teóricamente la empresa adjudicataria Mariano López Navarro debería haber presentado y el estado de su cumplimiento”.

La ola de calor ha sido especialmente intensa en ese punto de la capital zaragozana, donde los residentes han mostrado termómetros por encima de los 46 grados en las fachadas de los comercios, lo que hace presagiar lo que sucederá en cada estío ante la falta de árboles.

Desde la Plataforma de Vecinos Afectados por las obras, Josán Salvador ha recordado las afecciones de ruidos y molestias debido al adelanto de los horarios por las altas temperaturas: “Están prácticamente trabajando doce horas diarias y el ruido comienza antes de las siete de la mañana. No se puede vivir en estas condiciones mucho más tiempo ya”.

Una reivindicación “clave” para esta plataforma es instalar una fuente de lámina de agua que consiga bajar la temperatura en verano. “Esto va a más y el año que viene hará más calor y dentro de dos años más, por lo que una pérgola no es la solución para bajar la temperatura”, ha rechazado al esgrimir que “solo echará agua cuando llegue alguien y apriete, mientras tanto, no bajará la temperatura”.

Retrasos en los pagos

Los comerciantes de la zona también han manifestado su preocupación, como es el caso de Carmen Fontdevilla, que ha señalado la falta de información sobre los plazos. “Los clientes llaman y llegan aquí y se sorprenden. Se alargan los plazos y no terminan por ningún lado”, ha explicado, antes de recordar que hay “un problema real” de accesos a la plaza. Además, los comerciantes califican de insuficientes las ayudas lanzadas por el Consistorio por las pérdidas de sus negocios, denuncian retrasos en los pagos y añaden “lo que realmente quiero es poder trabajar”.

Este jueves, la portavoz del PSOE, Lola Ranera, ha criticado de hecho la “promesa absolutamente incumplida” de la alcaldesa. “Tenemos un gobierno y una alcaldesa incapaces y llenos de soberbia, mientras estamos ante un serial de Chapuzas Chueca que, una vez más, afecta a los ciudadanos, con una ciudad absolutamente levantada con el único objetivo de cortar cintas para las elecciones del año que viene”, ha lamentado la edil socialista,

Las protestas proliferan mientras la regidora 'vende' en redes sociales la urbe como aspirante a capital verde dentro de dos años. “Zaragoza está entre las ciudades finalistas que compiten por ser Capital Verde Europea 2028, pero llegar hasta aquí ya es un orgullo enorme. Detrás hay años de trabajo y una transformación que estamos haciendo juntos”, señalaba el lunes en un mensaje atemporal en X. Entre los ejemplos, citaba la recuperación del Huerva, la creación de parques, el Bosque de los Zaragozanos o la apuesta por la movilidad.

Por su parte, el Gobierno municipal ha reaccionado a las críticas del PSOE acusando a este grupo de un “alarmismo injustificado”. Ha atribuido los retrasos a que se trata de una intervención en el Casco Histórico de Zaragoza, con lo que existe la “obligación legal y moral de cuidar y estudiar nuestro patrimonio arqueológico”. Y ha asegurado que la obra “avanza de manera controlada” ante “una intervención urbanística de alta complejidad técnica”.

Fuentes municipales han incidido en que durante los trabajos se han hallado “restos arqueológicos a baja profundidad”, que son “más de los previstos” y que “arrojan una valiosa información histórica, cultural y patrimonial sobre el pasado de la ciudad”. Esto, han indicado, ha obligado a “reajustes en el calendario”.

La obra civil estará finalizada antes de las fiestas del Pilar, han señalado desde el Gobierno municipal. Respecto al arbolado, han aclarado que se ha llevado a cabo un “análisis exhaustivo”, que se han “mantenido los árboles de gran porte existentes ya en la plaza”, salvo uno que tenía una “fuerte inclinación” más otros pequeños “y cuyas raíces interferían con los servicios del subsuelo”. Además, se incorporarán 16 nuevos ejemplares.