El Parque de Atracciones de Zaragoza, aún sin fecha de apertura: desconcierto, dos socios enfrentados y 81 empleos en el aire
El futuro del Parque de Atracciones de Zaragoza sigue en el aire. El Ayuntamiento ha confirmado este miércoles que la nueva adjudicataria no asumirá la gestión hasta el 3 de noviembre, después de que no se haya cerrado el acuerdo entre las empresas implicadas. Mientras tanto, la actual concesionaria seguirá al frente del recinto durante toda la temporada en aplicación de la orden de continuidad prevista en los pliegos.
El concejal de Presidencia, Ángel Lorén, ha explicado que la falta de acuerdo entre los socios de Moncayo Leisure —la empresa adjudicataria, formada en un 80% por la firma argentina Fénix Entertainment y en un 20% por PAZ, de la familia Morte y actual gestora— obliga a volver al calendario inicial. “No se ha alcanzado un acuerdo y eso nos lleva a aplicar el pliego”, ha resumido.
Detrás del retraso hay un problema económico. Según ha detallado Lorén, las diferencias entre las partes se centran en el precio de las atracciones que deben pasar de la gestora actual a la nueva sociedad. A eso se suma el malestar del socio mayoritario, el grupo inversor Fénix, al conocer la situación preconcursal del minoritario, lo que ha terminado de tensar la negociación.
El concejal ha reconocido que el Ayuntamiento ha intentado actuar como “mediador” para desbloquear la situación lo antes posible. Según Lorén, se han mantenido diversas reuniones con el objetivo de que el traspaso fuese “lo más rápido posible”, incluyendo un encuentro este mismo martes en el que se trasladaron las discrepancias económicas entre los socios. Sin embargo, al no alcanzarse un acuerdo en dicha reunión —convocada a petición del actual concesionario—, el Consistorio se ha visto obligado a desistir en su intento de acelerar los plazos y regresar a las fechas inicialmente previstas en el pliego para evitar que el parque cierre.
Pese a todo, desde el Ayuntamiento insisten en que el concesionario es Moncayo y que sus problemas internos no deberían afectar al proceso. La empresa, de hecho, ha trasladado su intención de seguir adelante con el proyecto, ha dicho Lorén. Fenix, que aportó una fianza de 600.000 euros —la más elevada jamás depositada para esta concesión—, habría mostrado incluso interés en comprar la parte de los Morte dentro de Moncayo Leisure, lo que podría acelerar una eventual salida de la familia del accionariado. Los pliegos establecen que este movimiento tendrá que estar amparado por el Consistorio.
Sin acuerdo con los sindicatos
La parálisis administrativa se traduce en un escenario crítico para la plantilla. Actualmente, 81 trabajadores vinculados a la familia Morte viven en un limbo legal y operativo, ya que siguen dependiendo de la concesionaria actual mientras la nueva sociedad aún no ha asumido la subrogación prevista al no haberse firmado el acta de entrega.
De ellos, 29 empleados fijos acuden a diario a sus puestos en un recinto sin actividad alguna. “Están yendo a trabajar, pero no hacen nada”, lamentan desde el comité de empresa de CCOO, describiendo la estampa de un parque “desierto”. Peor es la situación de los 50 fijos discontinuos, que ni siquiera han sido llamados para iniciar la temporada. El sindicato, que mantiene la negociación del ERTE abierta hasta el 6 de abril, ha exigido informes financieros para entender cómo una empresa que acaba de ganar una concesión para 50 años pretende entrar ahora en concurso de acreedores. Ante este escenario, Lorén ha rechazado hacer declaraciones y ha reiterado que la gestión de la plantilla es “responsabilidad de la empresa”.
Pese a la situación, el Gobierno municipal sostiene que el parque abrirá esta temporada. La orden de continuidad obliga a la actual gestora a hacerlo “en las mismas condiciones” que hasta ahora, aunque será la empresa quien marque los tiempos. “No hay ningún indicio de que no se vaya a abrir”, ha insistido Lorén. En los pliegos, dicha cláusula establece que esta concesión es de interés público, por lo que se establece que si la adjudicación definitiva se retrasa de forma que impida firmar el acta de entrega antes del 28 de febrero, el gestor anterior está obligado a garantizar la continuidad de la actividad durante toda la temporada, desde el 1 de marzo hasta el 3 de noviembre.
El concejal también ha querido quitar hierro político al asunto y ha recalcado que la renovación no responde a un “proyecto estrella”, sino a la finalización de la concesión anterior.
El PSOE cuestiona un proceso “sin transparencia”
El portavoz socialista Horacio Royo ha cargado con dureza contra la gestión municipal y ha advertido de que el Ayuntamiento lleva semanas sin exigir el cumplimiento del contrato. “Hay un proceso al que concurrió una empresa que ganó la concesión, que se firmó en enero y solo está pendiente de que se entreguen las instalaciones”, ha señalado Royo, para quien la excusa de las discrepancias entre socios no justifica que el consistorio haya decidido no forzar la entrega. “Es un asunto interno de esas dos empresas que el Ayuntamiento ha considerado suficiente para no hacer cumplir el pliego”, ha criticado.
El socialista también ha cuestionado la transparencia del proceso, recordando que la prórroga de la concesión actual —prorrogada del 28 de febrero al 31 de marzo— se concedió “sin transparencia” y que ya en el último pleno su grupo advirtió de que nada generaba confianza en la actuación del gobierno.
Royo ha puesto el foco especialmente en la situación de los trabajadores. “Hablamos de algo muy serio: 81 familias que dependen de manera directa del parque”, ha señalado, añadiendo que otras empresas colaboradoras también se verían arrastradas si el parque no abre. Para el PSOE, el escenario más probable es precisamente ese: que el parque no llegue a abrir en toda la temporada. “El señor Lorén no lo ha garantizado, ha respondido con evasivas”, ha afirmado. Los socialistas han anunciado que pedirán la comparecencia de Lorén en el Ayuntamiento y exigirán que asuma responsabilidades políticas por lo ocurrido.