Aragón, en alerta naranja ante la crecida ordinaria del Ebro: desalojan una urbanización en Movera (Zaragoza)
Aragón permanece en alerta ante la crecida ordinaria del río Ebro, cuya punta máxima en Zaragoza se prevé para el jueves con un caudal superior a los 1.600 metros cúbicos por segundo, según las estimaciones de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). El Ayuntamiento de Zaragoza ha activado este lunes la alerta naranja por la crecida del río Ebro, que estará vigente, previsiblemente, hasta este sábado y el jueves, antes de que llegue el pico de la avenida, se desalojará la urbanización Torre Urzáiz, en el barrio rural de Movera, por su proximidad al cauce.
El crecimiento sostenido del río pasará de los 1.200 metros cúbicos actuales a los 1.620 metros cúbicos por segundo y el pico estará el jueves por la tarde, cuando se prevé llegar al máximo el caudal, pero todavía está lejos de una alerta roja que serían más de 1.800 metros cúbicos por segundo. Hasta que se proceda al desalojo, un equipo de agentes de la Policía Local junto con los servicios sociales van a recorrer las zonas afectadas para informar de la situación, estudiar el desalojo y en función de las necesidades de desalojo se procederá también a buscar una solución de emergencia.
En principio se haría uso del pabellón pero se tienen que analizar previamente las necesidades en función de las personas que estuvieran afectadas. “Lo primero, hablar con cada uno de los residentes para poder conocer su situación y si necesitan un lugar de emergencia para estos días”, ha indicado la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca.
Si no hay ningún imprevisto, con todas las previsiones actuales y la información de que se dispone el cauce del Ebro se mantendría en esos niveles, ha comentado Chueca, quien ha presidido una reunión del gabinete de crisis en la que ha participado la concejal delegada de Bomberos y Protección Civil, Ruth Bravo; y representantes de los servicios municipales implicados, desde Bomberos y Protección Civil y Policía Local a Parques y Jardines, la Unidad Verde, Infraestructura, Acción Social o Barrios Rurales y que ha tenido lugar en el Parque de Bomberos 1 de la capital aragonesa.
En declaraciones a los medios de comunicación, Chueca ha informado de que se ha habilitado el procedimiento habitual contemplado en el Protocolo de Emergencias ante este tipo de crecidas que son cíclicas y se repiten cada ciertos años.
El Gobierno de Aragón mantiene activado el Plan Especial de Protección Civil ante Inundaciones (PROCINAR) en fase de alerta y ha reforzado la vigilancia en la Ribera Alta tras la llegada de la crecida a Novillas en torno a las cinco de la madrugada, con un caudal aproximado de 1.650 m³/s, ligeramente inferior al inicialmente previsto.
A primera hora, el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, ha presidido una reunión en la Sala de Crisis del 112 Aragón junto al director general de Interior y Emergencias, Miguel Ángel Clavero, y técnicos de Protección Civil para evaluar la evolución del episodio y coordinar actuaciones.
Dos equipos técnicos se han desplazado durante la mañana a los puntos más vulnerables. Uno de ellos recorre las localidades de Novillas, Gallur, Pradilla, Boquiñeni, Luceni y Alcalá de Ebro; el otro, Utebo, Sobradiel, Torres de Berrellén, Alagón, Remolinos y Cabañas de Ebro. Su labor consiste en evaluar ‘in situ’ el estado de las motas, detectar posibles filtraciones y comprobar infraestructuras sensibles como la depuradora de Utebo o los accesos a Monzalbarba y Pradilla de Ebro. En estas zonas “no va a haber más riesgo que una inundación”, ha indicado la alcaldesa para confiar en que no haya ninguna intervención extraordinaria para lo que también están coordinados con la Confederación Hidrográfica del Ebro por si se tuviera que romper alguna mota ante una intervención extraordinaria.
El Centro de Emergencias 112 Aragón no ha registrado hasta ahora incidentes relevantes asociados a esta avenida. Desde este domingo se mantiene contacto permanente con los municipios de la Ribera Alta y Baja, incluida Zaragoza, para reforzar las tareas preventivas. En principio, no se prevén daños en cascos urbanos, aunque sí podrían producirse afecciones en campos de cultivo, casetas agrícolas y explotaciones ganaderas situadas en zonas inundables.
Alerta naranja en Zaragoza
En la capital aragonesa, el Ayuntamiento activará este lunes el Plan Municipal de Emergencias en nivel naranja, previsto para avenidas que superen los 1.604 m³/s. La medida estará vigente desde las 12.00 horas de este lunes hasta el sábado a las 18.00, cuando se espera que el nivel del río descienda progresivamente.
La alcaldesa, Natalia Chueca, ha presidido una reunión de coordinación en el parque 1 de Bomberos junto a la concejal delegada de Bomberos y Protección Civil, Ruth Bravo, y responsables de los distintos servicios municipales implicados, desde Policía Local a Parques y Jardines, Infraestructuras o Acción Social.
Durante el fin de semana ya se han balizado y señalizado caminos, sotos y paseos fluviales que presentan inundaciones parciales. El Ayuntamiento pide a la ciudadanía que respete las restricciones y evite acercarse a las riberas o estacionar vehículos en zonas susceptibles de anegamiento.
Los Bomberos tienen identificados los puntos más sensibles en función del caudal previsto. Se prestará especial atención a la urbanización Torre Urzáiz, donde a partir de 1.467 m³/s comienzan a registrarse afecciones, y al aparcamiento de la Torre del Agua, vulnerable desde los 1.500 m³/s. También se vigilarán la desembocadura del Huerva, la zona de Vadorrey y el Parque Deportivo Ebro. Asimismo, se procederá a abrir las compuertas del azud para facilitar el paso del agua y reducir riesgos estructurales.
A través de la Concejalía de Barrios Rurales, el Consistorio ha contactado con los alcaldes de núcleos como Movera, Monzalbarba, Alfocea y Peñaflor para atender posibles incidencias. El plan municipal se irá modulando en función de la evolución de la crecida, en coordinación con la CHE y el Ejecutivo autonómico.