Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Hyundai Tucson PHEV: un SUV sin ataduras

Hyundai Tucson.

Motor

16 de febrero de 2026 15:34 h

0

Uno de cada tres coches que Hyundai vende en España es un Tucson, cuya actual generación será remplazada a finales de 2026. Hasta entonces, la versión tope de gama es la híbrida enchufable, que parte de los 43.000 euros en las declinaciones de tracción delantera (desde los 50.000 en las 4x4), desarrolla 252 caballos de potencia y posee la pegatina 'cero emisiones' de la Dirección General de Tráfico (DGT): un SUV sin ataduras.

Basado en la cuarta generación del SUV compacto Tucson, la declinación híbrida enchufable no es la más idónea para todos los usuarios; pero sí es la mejor si se cuenta con un punto de carga habitual en casa o en el trabajo. Solo así se puede sacar el máximo rendimiento de la parte eléctrica, que ofrece empuje y confort a partes iguales.

El conjunto motriz está formado por un motor de gasolina 1.6 turbo y una unidad eléctrica alimentada por una batería de 13,8 kWh que homologa una autonomía sin emisiones de CO2 de 71 kilómetros en ciclo WLTP (63 en las versiones 4x4). La transmisión es automática por convertidor de par y seis relaciones, repartiendo par a las ruedas delanteras (en las versiones 4x2) o a las cuatro (versiones que cuentan con el sistema de doble tracción “HTRAC”).

El Hyundai Tucson PHEV destaca por la eficiencia eléctrica de su conjunto (en este aspecto queda por debajo de un modelo cien por cien eléctrico, como el Ioniq 5 sin salirnos de una carrocería de tipo SUV de la marca) y la flexibilidad para viajes largos (aunque con un depósito de combustible de solo 42 litros de capacidad) sin preocuparte de la localización de infraestructura de carga.

Respecto al híbrido convencional (Tucson HEV), el híbrido enchufable es unos 3.000 euros más caro a igualdad de acabado. ¿Se justifica? Sí, siempre que el uso eléctrico sea el habitual. Si, por el contrario, la parte térmica es la protagonista en el día a día, es difícil argumentar ese desembolso extra en una versión (la PHEV) que gasta más combustible: en torno a los 8-9 litros cada 100 kilómetros, cuando funciona en modo híbrido.

En marcha: plancentero, rozando la categoría “premium”

A pesar de su naturaleza, el Tucson PHEV (mide 4,51 metros y pesa casi 1.900 kilogramos) no es un coche lento. Acelera de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos (8,1 en el 4x4), y la entrega inmediata de par del motor eléctrico hace que la respuesta al pisar el acelerador sea contundente, especialmente en ciudad y en incorporaciones.

Ofrece tres programas de conducción: EV (eléctrico), HEV (híbrido convencional) y Auto (alterna entre los otros dos modos anteriores en función de las condiciones de circulación y el nivel de carga de la batería).

Con cualquiera de ellos, el Tucson PHEV destaca por una conducción muy refinada, en ocasiones recuerda al aplomo de modelos premium alemanes, con una suspensión que prioriza el confort, pero sin ser un SUV torpe en los apoyos cuando se enlazan curvas más lentas. El filtrado de las irregularidades del asfalto es muy bueno; el aislamiento acústico, excelente: ni siquiera cuando entra el motor de gasolina, el ruido percibido en el habitáculo es llamativo. 

Grande y tecnológico: así es por dentro el Tucson PHEV

Interior del Hyundai Tucson.

Dos aspectos destacan por encima del resto al pasar al interior del Tucson: su amplitud y su sofisticación. El Hyundai Tucson es de las mejores opciones del segmento si se busca espacio en las plazas traseras, con un maletero en el híbrido enchufable que tampoco desmerece: 558 litros (eso sí, por los 616 del Tucson HEV).

La sofisticación corre a cargo de un puesto de conducción ejecutado con esmero. Destaca la doble pantalla digital, la conectividad avanzada (sin necesidad de cable), soluciones de confort como la carga por inducción o los asientos y el volante calefactados (en los acabados más altos) y un completo paquete de asistentes de seguridad activa: control de crucero adaptativo, mantenimiento de carril o frenada automática de emergencia, entre otros elementos.

¿Para quién es el Tucson PHEV?

El Hyundai Tucson PHEV es una opción muy equilibrada para quienes realizan trayectos cortos, pero no quieren depender exclusivamente de la red de carga pública cuando viajan. Con la batería habitualmente cargada, se disfruta de todas las ventajas de la conducción eléctrica y, al mismo tiempo, de recorrer largas distancias sin el estrés por la búsqueda de infraestructura.

Dentro de la marca compite con el Tucson HEV, unos 3.000 euros más barato, y en menor medida con el Ioniq5, un cien por cien eléctrico 1.500 más caro. Entre la competencia solo el Ford Kuga PHEV es más económico; otros como Volkswagen Tiguan eHybrid, Kia Sportage PHEV o Jeep Compass e-Hybrid Plug-in son más caros, pero también ofrecen una autonomía eléctrica superior.

Etiquetas
stats