La jueza de la dana reclama a Telegram en Bélgica y WhatsApp en EEUU los mensajes de la mano derecha de Mazón
La jueza de Catarroja que investiga la gestión de la dana, Nuria Ruiz Tobarra, ha iniciado los trámites internacionales para intentar obtener los mensajes que el 29 de octubre de 2024 intercambió José Manuel Cuenca, el que fuera jefe de gabinete del expresident de la Generalitat Carlos Mazón, con este último; con la exconsellera de Justicia e Interior investigada en la causa, Salomé Pradas, y su ex número dos, Emilio Argüeso; con el ex secretario autonómico de Presidencia Cayetano García o los ex altos cargos de Justicia Raúl Quilez y Alberto Martín Moratilla, responsables de Emergencias.
Así consta en una providencia de este lunes en la que la instructora, conforme al informe remitido por la Guardia Civil, acuerda librar una orden europea de investigación para Telegram en Bruselas (Bélgica) y una comisión rogatoria a Estados Unidos respecto de WhatsApp Inc. a fin de intentar obtener los mensajes que cruzó en esas aplicaciones con diversos cargos autonómicos el día de la dana que dejó 230 víctimas mortales en la provincia de Valencia.
La Guardia Civil trasladó la pasada semana a la jueza que, para recuperar los mensajes de Cuenca relacionados con la emergencia, se necesitaría, en el primer caso, una Comisión Rogatoria Internacional dirigida a obtener los datos que la compañía pudiera tener en EEUU y, en el segundo, una orden europea de investigación a la segunda empresa en Bruselas.
La magistrada había pedido a la Guardia Civil que solicitara los mandamientos precisos para que los titulares de ambas redes sociales recuperaran los mensajes de Cuenca, después de que el ex jefe de gabinete de Mazón devolviera a la Generalitat su terminal móvil reseteado y con los WhatsApps, por tanto, borrados.
El móvil, reseteado
Según señalaba la magistrada en la petición, el terminal devuelto por Cuenca a través del Servicio de Asuntos Generales y Patrimonio de la Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Presidencia, corresponde al iPhone 14 Pro Max 256GB Space Black, que era el que usaba el día de la dana, pero que, según consta en el informe de la Dirección General de Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones, el móvil fue reseteado el 7 de enero de este año, antes de su entrega a la DGTIC, “por lo que todas las aplicaciones o datos que pudieran estar en él han sido borrados”.
Asimismo, añadía que en la diligencia de cotejo practicada el pasado 16 de enero, Cuenca dio su autorización para que se procediera al acceso a su línea telefónica para recuperar, si fuera posible, los mensajes, después de que tres técnicos de la DGTIC no lograran en sede judicial recuperar los mensajes de WhatsApp introduciendo su tarjeta SIM en el anterior terminal.
La Guardia Civil señalaba en el oficio que, para atender esa solicitud, por parte del equipo se estableció contacto con el Equipo de Investigación Tecnológica (Edite) de la Unidad Orgánica de Policía Judicial, que tienen la capacidad técnica para este tipo de solicitudes.
La respuesta recibida apuntaba que, en relación con las posibles solicitudes relacionadas con Telegram, en las directrices que la unidad tiene para Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y autoridades judiciales redactas en el marco del Proyecto Sirius de Europol “no se indica la posibilidad de solicitar contenido de las conversaciones, por lo que se desconoce si atienden a dichas peticiones”. En todo caso, indica que “la única forma viable sería la expedición de una Orden Europea de Investigación dirigida a Telegram Messenger INC Avenue Huart Hamoir 71, 1031, Brussels, Belgium”.
Sobre WhatsApp, la Guardia Civil señalaba que, revisadas las mismas directrices, ha podido observar que, en caso de que la cooperación voluntaria no sea una solución viable, “cuando las autoridades soliciten la divulgación de datos de tráfico o de contenido, o cuando sea necesario para garantizar la admisibilidad de los datos obtenidos como prueba de conformidad con la legislación nacional, las autoridades competentes deberán seguir un proceso de asistencia jurídica mutua (MLA). En este caso, WhatsApp Inc. en EEUU es la entidad correcta a la que dirigirse, y no WhatsApp irlanda”.
“WhatsApp no almacena los mensajes una vez que se han entregado ni los registros de transacción de dichos mensajes entregados. Además, los mensajes no entregados se eliminan de los servidores después de 30 días. Para mejorar el rendimiento y entregar los mensajes multimedia de manera más eficiente, como cuando muchas personas comparten una foto o un video popular, WhatsApp puede conservar ese contenido en sus servidores durante un periodo de tiempo más largo”, indica el informe.
Asimismo, cuando un usuario elimina su cuenta, WhatsApp “elimina la información conservada; el proceso puede tardar hasta 90 días y las copias de la información del usuario pueden conservarse durante un periodo de tiempo más largo como copia de seguridad para recuperar los datos perdidos en caso de desastre, error de software u otro evento de pérdida de datos. En tales casos, las copias de algunos materiales como los registros de actividad, pueden permanecer en la base de datos de la empresa, pero se desvinculan de los identificadores personales”.
Atendiendo a todo esto, el medio de solicitar los datos, apuntaba la Guardia Civil, sería la comisión rogatoria a EEUU. En todo caso, en las dos redes sociales, para solicitar el contenido “se deberían especificar los identificadores válidos de los usuarios sobre los que se solicitan los datos”.
En este caso, se debería identificar “de forma clara” los números de teléfono, incluyendo su prefijo internacional (+34 en este caso), de los usuarios de las aplicaciones de mensajería instantánea sobre los que se solicitan los datos, es decir, 'el contenido de las conversaciones mantenidas entre los usuarios con número de teléfono +34XXXXXXXX y +34ZZZZZZZZ“.
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