Aragón centraliza toda la investigación biomédica en una unidad del Hospital Miguel Servet de Zaragoza

El consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, José Luis Bancalero, ha inaugurado este lunes la nueva Unidad de Investigación Traslacional, ubicada en el Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, unas instalaciones en la que trabajarán 26 equipos de investigación biomédica y alrededor de 150 profesionales entre científicos, personal de apoyo y de gestión. Esta unidad centralizará todos los grupos que se dedican a este ámbito en la comunidad autónoma y se centrará en el desarrollo de la medicina personalizada y las terapias avanzadas, entre otras cuestiones.

“Esta unidad representa uno de los mayores avances en la capacidad de Aragón para crear conocimiento biomédico y trasladarlo a la práctica médica habitual”, ha expresado Bancalero en declaraciones a los medios de comunicación previas a una visita a las instalaciones.

El titular de Sanidad ha destacado que estas dependencias, con una superficie de 2.200 metros cuadrados --“similares a cinco canchas de baloncesto”--, refuerzan “el liderazgo de Aragón en la investigación biomédica.

Entre los integrantes, hay grupos de la Universidad de Zaragoza, otros que estaban anteriormente en el Centro de Investigación Biomédica de Aragón, del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud o del Hospital Clínico, entre otros, que compartirán ahora este “espacio universal”.

Para ello el Gobierno autonómico, a través del Instituto de Investigación Sanitaria (IIS) de Aragón, ha invertido 2,5 millones de euros, que se suman a otros 500.000 euros aportados por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), procedentes de la donación póstuma de la maestra zaragozana Clementa Soria, que legó 1,9 millones a esta entidad.

El consejero ha definido la nueva unidad como “un puente entre la investigación y la medicina”, que supone “una ayuda a acercar el laboratorio a la práctica habitual” y acercar las nuevas soluciones a los pacientes.

“Esta inversión representa la apuesta firme y liderada por el Gobierno de Azcón de fortalecer el sistema público aragonés”, ha añadido Bancalero, citando el “gran esfuerzo” que se lleva a cabo en un momento en el que “acuerdos de financiación privilegiada para los separatistas” o la condonación de la deuda “no ayudan a poder seguir impulsando medidas de este tipo”. “Que no nos engañen, que es repartir la deuda de los que más se han gastado, esos manirrotos, entre los que mejor gestión hacemos para los ciudadanos”, ha ahondado.

“Instalaciones del siglo XXI”

El director científico del Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón, Ángel Lanas Arbeloa, ha señalado que esta inversión trata de poner en marcha “instalaciones del siglo XXI” para hacer frente a los desafíos y los avances en la medicina, que son “tan rápidos, tan tremendos, con un crecimiento prácticamente geométrico en términos de innovación, que se necesitaban espacios nuevos y Aragón no se podía quedar atrás”.

Ha subrayado que, aunque la nueva unidad se ubique en el Hospital Miguel Servet, servirá a toda la población aragonesa y a todos los investigadores de la comunidad autónoma que trabajen en el área de la biomedicina.

“Se va a contar con todas las nuevas tecnologías que están en estos momentos poniéndose en marcha, tanto a nivel molecular, a nivel óptico, como la de las terapias avanzadas”, que consiste en la creación de fármacos específicos para cada paciente, que será “quizás la innovación más relevante”, ha indicado Lanas Arbeloa.

Terapias avanzadas y medicina personalizada

Estas terapias llegan en un momento en el que, según el nuevo paradigma, “no hay enfermedades, hay enfermos y cada enfermo tiene su enfermedad”, lo que conlleva una medicina personalizada. Así, en esta Unidad de Investigación Traslacional se va a identificar cuál es el problema de cada paciente para generar una terapia específica para cada uno.

La medicina personalizada sigue avanzando de forma progresiva, especialmente en los tratamientos contra el cáncer: “Hoy en día, cada cáncer se analiza molecularmente y se eligen las dianas terapéuticas”, ha explicado el director científico del IIS Aragón, quien ha estimado que, en 15 ó 20 años, “el cien por cien de los pacientes tendrán su medicina específica”.

También se va a trabajar en otras áreas como la creación de órganos artificiales o la creación y reproducción en miniatura de una enfermedad para poder investigar directamente ese “microambiente” y, de esta manera, optar por las terapias más adecuadas. “Eso supone un salto cualitativo y ponernos al nivel que existe en estos momentos en los espacios más avanzados a nivel europeo y a nivel americano”, ha resaltado.

Estas terapias se centrarán sobre todo en las patologías más comunes: en primer lugar, el cáncer, pero también en enfermedades genéticas, cardiovasculares o inmunológicas, en un contexto en el que “dentro de poco, prácticamente todos vamos a tener nuestro genoma analizado porque, cada vez, es más barato”.