El Gobierno de Azcón aspira a inaugurar el nuevo hospital Royo Villanova en 2030 pese a que aún no tiene ni ubicación

El nuevo Hospital Royo Villanova de Zaragoza se construirá en una ubicación diferente a la actual en la margen izquierda de la ciudad, que todavía no está definida, y tendrá una superficie total de 66.000 metros cuadrados –el actual tiene 28.100 m²–, será de gestión “cien por cien pública” y ampliará el número de camas de 257 a 352 –en habitaciones individuales, pero con doble cabecero para disponer de más plazas en momentos de necesidad–. Los plazos anunciados, sin embargo, irán muy justos ya que, según ha dado a conocer este viernes el consejero de Sanidad, José Luis Bancalero, aspiran a que la construcción comience en 2027 y a que se pueda inaugurar en 2030.

Bancalero ha concretado algunos de los detalles del futuro hospital, que será “tecnológico” y adaptado a las necesidades de la sanidad del siglo XXI. La previsión es empezar con la redacción del proyecto de obras en 2026, por lo que la parcela definitiva deberá estar decidida entonces. El consejero ha justificado la elección de una nueva ubicación para el hospital y que se empiece “desde cero” –en línea con lo que avanzó el presidente Jorge Azcón en el debate sobre el estado de la comunidad– para evitar las molestias a trabajadores y pacientes durante las obras, para acortar los plazos de construcción, para evitar las limitaciones arquitectónicas del emplazamiento actual, que “no da más de sí”. Entre las dificultades también está la catalogación de las fachadas, que están protegidas, o del pinar del entorno.

En este punto, las consejerías de Hacienda y Fomento del Gobierno autonómico están analizando las posibles parcelas con el Ayuntamiento para “elegir la mejor”. En cualquier caso, el titular de Sanidad y el gerente del sector Zaragoza I, Luis Gómez San Martín, han remarcado que el emplazamiento se decidirá “a la mayor brevedad posible”, deberá superar los 50.000 metros cuadrados y que garantizará el acceso de los vecinos de la margen izquierda, que son los que tienen al Royo Villanova como hospital de referencia.

En este sentido, Bancalero ha dicho que la secretaria general del PSOE Aragón, Pilar Alegría, “miente” al decir que este proyecto es heredado del Ejecutivo de Javier Lambán ya que lo que planteaba era reformar o adaptar el actual Royo Villanova, algo que el departamento actual “no vio claro desde el principio” porque en el actual edificio no caben más “apaños” ni “ñapas”, como la adaptación de las urgencias impulsada en la legislatura anterior.

“Funcional”

La nueva infraestructura, por tanto, “va a marcar un antes y un después en la sanidad aragonesa” porque será un hospital “verdaderamente funcional” y adaptado a todas las tendencias, recomendaciones y estándares nacionales e internacionales de hoy en día.

Entre ellas, ha citado que se establecerán circuitos diferenciados, las urgencias estarán dimensionadas y distinguidas según edad o triaje –con áreas diferenciadas de pediatría, geriatría y adultos– o se reorganizarán quirófanos y consultas externas, además de reservar espacios para el crecimiento futuro y contemplar en torno a 700 plazas de aparcamiento.

Se contemplan también ocho torres de endoscopia para seguir impulsando la cirugía avanzada mínimamente invasiva y unas áreas clínico-administrativas mejoradas, que incorporarán espacios confortables para el personal, como salas de reuniones, despachos y zonas de descanso.

El gerente del sector sanitario del Royo Villanova ha calificado el proyecto como “ilusionante” al atender una reivindicación histórica de los más de 200.000 habitantes que lo tienen como hospital de referencia –la margen izquierda de Zaragoza y algunos municipios del norte de la provincia–. Ha destacado que el nuevo centro será un hospital universitario y “tecnológico” para llevar a cabo una medicina “del buen hacer”, personalizada, de precisión y fundamentada en pruebas científicas, que cumpla a su vez con las tres funciones que tiene encomendadas: la asistencial, la académica y la investigadora.

En cuanto al coste, Bancalero ha reconocido que será “seguramente superior” a los 200 millones que avanzó el presidente autonómico, aunque dependerá, en todo caso, de la evolución de los avances tecnológicos en materia sanitaria.

El actual centro

El futuro del actual Royo Villanova no está planteado todavía, ya que hay “tiempo de sobra” hasta la puesta en funcionamiento del nuevo centro, pero ha dejado claro que “va a seguir activo”, al igual que los otros centros de referencia del sector Zaragoza I –el Hospital Provincial y el Centro de Especialidades Grande Covián–.

Preguntado por la posibilidad de que el nuevo hospital, al contar con más superficie y camas, pueda atender a pacientes que ahora tienen como centro de referencia el Miguel Servet o el Clínico, el consejero ha indicado que, en principio, atenderá a la misma población porque la razón para impulsar uno nuevo es porque en el actual “no hay espacio suficiente” para sus usuarios.

El Hospital Royo Villanova de Zaragoza cuenta actualmente con una plantilla de 1.243 profesionales, que se deberá incrementar para hacer frente a la capacidad futura. Su actividad anual supera las 52.000 urgencias, los 1.600 ingresos, casi 70.000 estancias hospitalarias y más de 8.000 operaciones.

“Un brindis al sol”

Por su parte, el portavoz socialista en la Comisión de Sanidad, Iván Carpi, se ha congratulado de que el Gobierno de Aragón haya decidido que el futuro nuevo hospital Royo Villanova sea público y ha considerado que “de momento es un brindis al sol porque no hay terrenos, ni proyecto, ni partida presupuestaria, ni profesionales”.

Carpi ha recordado que el Gobierno de Azcón “lleva más de dos años para concluir los hospitales de Teruel y Alcañiz”, que el anterior Ejecutivo socialista dejó ejecutados y certificados en “más del 80%” ejecutado y certificado“. ”Difícilmente podrán hacer un hospital en dos años a este ritmo“, ha valorado.

Ha insistido en que “hacer el 20% de los nuevos hospitales de Teruel les ha costado dos años”. El diputado ha expuesto que “otro ejemplo claro es el centro de salud del Perpetuo Socorro de Huesca, que llevará el nombre Ramón y Cajal, cuyas obras están concluidas desde el mes de junio y para ponerlo en marcha van a necesitar casi un año porque el presidente Azcón anunció esta semana que estaría en funcionamiento en el primer trimestre de 2026”.

Carpi ha resaltado que el ritmo “espectacular” de trabajo del Gobierno de Azcón “se observa en el impulso del proyecto de un anexo de otras 54 habitaciones individuales para el nuevo hospital de Teruel, cuya iniciativa se aprobó en las Cortes de Aragón el 15 de diciembre de 2023 y ni siquiera se sabe si han concluido todavía el proyecto tras dos años, aunque las obras no sabemos para cuándo podrán iniciarse si necesitarán otras en dos años”, ha dicho en tono irónico el diputado.

Asimismo, ha pedido al Gobierno de Azcón tras la manifestación de hoy en defensa del Hospital de Barbastro que “queremos que no se banalice las demandas sanitarias del territorio”.

Carpi ha apostillado que “el Gobierno de Azcón debe escuchar a los ciudadanos y atender las reivindicaciones porque son los que sufren y observan lo que ocurre con el deterioro de los servicios públicos”.