El Gobierno de Zaragoza y las comparsas buscan una salida al “veto” municipal a los cabezudos en las Fiestas del Pilar
El Ayuntamiento de Zaragoza y las comparsas de cabezudos de los barrios se sientan este lunes a intentar buscar una salida a una polémica que ha ido creciendo a pocas semanas de las Fiestas del Pilar. Sobre la mesa estará la decisión municipal de no autorizar recorridos de las agrupaciones vecinales durante los días festivos y reservar ese protagonismo a la Comparsa de Gigantes, Cabezudos y Caballitos de Zaragoza.
La reunión llega después de que 16 comparsas hayan respaldado una movilización para el próximo sábado 26 de septiembre, a las 17.00 horas, en la plaza del Pilar, en protesta por lo que consideran un “veto” a su participación en las principales fiestas de la ciudad.
Buscar una solución podría evitar que los cabezudos terminen protagonizando, antes incluso de comenzar los Pilares, una de las primeras polémicas de las fiestas.
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, anunció la pasada semana que el Gobierno municipal escucharía este lunes a las agrupaciones y trataría de encontrar un “punto de encuentro”, aunque dejó clara la posición de partida del Consistorio: “En el Pilar sale la comparsa oficial, no salen las comparsas de los barrios”.
La polémica comenzó al conocerse que Zaragoza Cultural no autoriza las salidas de las comparsas de los diferentes barrios durante las Fiestas del Pilar. El criterio municipal es mantener durante esos días a la comparsa municipal como “única manifestación propia y representativa” de la ciudad y preservar su “singularidad, continuidad e identidad”. Fuentes municipales sostienen que no se trata de una decisión nueva, sino de un criterio adoptado hace años.
La explicación no convenció a las agrupaciones vecinales. Las comparsas han reivindicado el trabajo que desarrollan durante todo el año para mantener una tradición profundamente arraigada en los barrios y el tiempo, esfuerzo y recursos que sus integrantes dedican de manera desinteresada. El malestar terminó cristalizando en la convocatoria del próximo sábado, respaldada por 16 agrupaciones.
Chueca apela a la seguridad y la falta de medios
Con la controversia ya abierta, Chueca añadió a la defensa de la singularidad de la comparsa municipal razones organizativas y de seguridad. La alcaldesa argumentó que las Fiestas del Pilar concentran numerosos actos desde la mañana hasta la noche y que los recursos municipales son limitados para garantizar simultáneamente los recorridos de las distintas agrupaciones.
“Es que no hay medios para poder atenderlos”, aseguró al plantear qué ocurriría si todas las comparsas quisieran salir durante las fiestas. Según Chueca, “históricamente siempre ha sido así” y los días del Pilar corresponden a la comparsa oficial.
Ese planteamiento es precisamente uno de los asuntos que previsiblemente estará sobre la mesa este lunes: si existe margen para compatibilizar la presencia de la comparsa municipal con alguna salida de las agrupaciones de los barrios mediante la coordinación de días, horarios y recorridos.
La propia Comparsa Municipal ha introducido un elemento conciliador en la controversia. Sus integrantes han recordado que tradicionalmente ha existido un “acuerdo tácito” y “respeto” entre las distintas agrupaciones para evitar coincidencias: cuando salía la municipal no lo hacían las comparsas de los barrios y viceversa. La agrupación municipal ha expresado además su confianza en que pueda alcanzarse un acuerdo.
Juntas hace apenas dos años
La controversia presenta además una circunstancia llamativa. Ayuntamiento y comparsas de los barrios compartieron las calles de Zaragoza hace apenas dos años con motivo de una celebración organizada precisamente para poner en valor esta tradición.
En marzo de 2024, el Ayuntamiento organizó un pasacalles para conmemorar el 25 aniversario de los gigantes de la comparsa zaragozana. Junto a los homenajeados participaron las comparsas del Actur-Parque Goya, Antigua Química, La Almozara, Oliver-Valdefierro, San José y Torrero.
Meses después, el Gobierno de Aragón declaró la tradición de la Comparsa de Gigantes, Cabezudos y Caballitos de Zaragoza Bien de Interés Cultural Inmaterial. La declaración reconoce una manifestación festiva profundamente vinculada a la ciudad y cuya historia se remonta varios siglos atrás.El Ministerio de Cultura, que incluye este bien aragonés en su inventario de Patrimonio Cultural Inmaterial, recoge entre sus valores su identificación con la sociedad zaragozana y su papel como “elemento de cohesión social”.
La actual comparsa municipal cuenta con 27 figuras —14 gigantes, 11 cabezudos y dos caballitos— y continúa una tradición que el Ayuntamiento sitúa a comienzos del siglo XIX, aunque existen referencias anteriores a la presencia de gigantes en las celebraciones zaragozanas.
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