Un icono turístico en Aragón, desatendido: Ordesa encara un verano más con proyectos sin terminar

El Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, uno de los iconos turísticos de Aragón y que tuvo en Semana Santa un pico del 90% de ocupación hotelera, avanza hacia el verano sin resolver dos elementos que distorsionan la temporada: por un lado, la plataforma digital, cuyo nombre y coste se ha puesto en entredicho; por el otro, el retraso prolongado del centro de visitantes de Escalona, aún sin fecha de apertura. Además, sigue habiendo críticas por los problemas con las comunicaciones en la zona.

La nueva web, impulsada por el Gobierno de Aragón con una inversión de 160.000 euros, nació con la intención de ordenar el acceso al parque y mejorar la planificación de las visitas. Sin embargo, su puesta en marcha ha generado críticas tanto por su coste como por su ejecución, a lo que se suma la confusión en torno a su propia identidad.

Bajo denominaciones como 'Pyrenees Ordesa' y el dominio oficial 'pnomp.es', la herramienta ha sido cuestionada por su escasa claridad. El uso de un acrónimo técnico —correspondiente a Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido— y de marcas poco reconocibles aleja la plataforma de la identificación inmediata por parte del visitante y refuerza la percepción de una propuesta más vinculada a la lógica administrativa o promocional que a un servicio público claro y accesible.

La web debería actuar como canal de referencia para la gestión de accesos, transporte y aforos, un papel que su implantación todavía no parece consolidar, si bien se trabaja en mejorar el apartado de avisos de los accesos para que aparezca en portada.

Más allá de la controversia digital, el parque sigue sin contar con una de las infraestructuras llamadas a aliviar la presión sobre sus accesos principales. El centro de visitantes de Escalona, concebido como punto estratégico para redistribuir flujos y reforzar la interpretación del entorno, no estará operativo este verano pese a acumular más de dos años de retraso. Aunque el edificio —que previsiblemente llevará el nombre de Elena Villagrasa Ferrer, directora del parque fallecida recientemente, como homenaje a su trayectoria—, está prácticamente finalizado, pero la falta de contenido museístico y los trámites pendientes continúan aplazando su apertura. “Lo importante —según el presidente de la comarca de Sobrarbe, José Manuel Bielsa—, es que los trabajadores tengan cuanto antes un lugar fijo de trabajo y los visitantes tengan la información clara”.

Mientras, sigue habiendo críticas por los problemas con las conexiones carreteras entre núcleos integrados en el Parque Nacional. Especialmente con la situación de la carretera HU-631, que une los municipios de Puyarruego y Fanlo y que discurre en un tramo por con cañón de Añisclo, el tercer sector más visitado en la zona tras los valles de Ordesa y de Pineta y que desde siempre está lastrado por las dificultades con las comunicaciones. La vía se abrió hace unos días tras permanecer tres meses cerrados, la enésima interrupción en los últimos años.

Días atrás, la diputada autonómica del PSOE Lorena Canales lamentó el “ninguneo permanente y el abandono” del Gobierno regional a quienes viven en el medio rural. “Solo se acuerdan del territorio cuando llega la época turística”, atacó, “pero el resto del año viven en el Sobrarbe y vivimos en toda la provincia de Huesca personas que tenemos los mismos derechos que quienes lo hacen en grandes ciudades”.El Gobierno de Aragón, titular de la carretera, la cerró “con la excusa de evitar riesgos y con explicaciones muy vagas sobre posibles desprendimientos”, explicó Canales. “No podemos tolerar que se cierre una carretera de manera preventiva”, añadió.

Un parque al límite en días punta

Con más de 650.000 visitantes anuales, Ordesa se sitúa entre los espacios naturales más frecuentados del país, con una media diaria que ronda las 1.500 personas en condiciones normales. Sin embargo, esta cifra se dispara en periodos como la Semana Santa o puentes festivos, cuando el parque alcanza niveles próximos a su capacidad máxima. En el valle de Ordesa, el aforo simultáneo se sitúa en torno a las 1.800 personas, un límite que en jornadas punta se roza o se alcanza desde primeras horas del día. Para gestionar esta presión, se activa el transporte obligatorio en autobús desde Torla y se aplican restricciones de acceso que evidencian la alta demanda del enclave.

Ordesa no es solo un atractivo del valle, es un referente para toda la provincia. Más del 50% de las casas de turismo rural de Aragón se encuentran en la provincia de Huesca, donde se registran más de 1.000 alojamientos entre casas y apartamentos rurales de los casi 2.000 de todo Aragón, concentrados en su mayor parte entre las comarcas del Sobrarbe y Ribagorza.

Según el presidente de Asociación Turismo Verde de Huesca, Francisco Parra, los datos de Semana Santa han sido entre “muy buenos” (con el 85% de reservas) y “excepcionales” en el norte de la provincia con lleno absoluto, porque coincidió la campaña de nieve con la de montaña, cosa que no suele ser frecuente. Por ello, los atractivos que ofrece el parque son determinantes para toda la provincia porque genera “una pequeña economía muy interesante para mantener y atraer población al medio rural”, explica Parra.

Entre las comarcas del norte, el turismo que más se vincula al parque es la comarca del Sobrarbe, que es de las pocas que no tiene nieve entre sus recursos turísticos. Sin embargo, ha conseguido marcar la hoja de ruta de ofreciendo paisaje y actividades para todos los gustos. “La oferta de turismo rural es más que un alojamiento estupendo. Hay que renovar, promocionar e impulsar actividades, además de participar en ferias”, expone Parra, quien cita el alto número de ofertas que muestra el entorno del Pirineo para atraer a la amplia variedad de turistas, desde los que reservan menos días enfocando sus vacaciones en varios destinos a los que, muy al contrario, pasan temporadas mayores en familia pensando en vacaciones de descanso y naturaleza.

En el ámbito del Sobrarbe y el entorno directo del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, la oferta de Turismo Verde Huesca se concentra en experiencias muy ligadas al paisaje de alta montaña, la identidad rural con experiencias etnográficas, el patrimonio cultural y los recursos naturales propios de esta comarca, destacando actividades como las rutas de BTT en Zona Zero, que aprovechan una red consolidada de senderos en torno a Aínsa.

Este sábado, 18 de abril, se celebra el Gran Trail Sobrarbe que llega a su decimoquinta edición como la gran referencia de este deporte en la comarca. 1.500 los corredores se enfrentarán a cinco recorridos distintos con diferentes distancias, de las cuales, la principal es el Gran Trail, de 69 kilómetros. La prueba se ha consolidado con un fuerte incremento de la participación, casi un 30% más que el año pasado.