Salud Pública clausura en Zaragoza una cocina clandestina y destruye 258 kilos de alimentos no aptos para el consumo
Inspectores de Sanidad del Gobierno de Aragón han cerrado una cocina clandestina ubicada en el barrio de las Delicias de Zaragoza, que no reunía las condiciones mínimas, y han destruido más de 250 kilos de comida en mal estado.
La Policía Local acudió al establecimiento el pasado 6 de febrero ante una queja vecinal por ruido de obras. Los agentes comprobaron que en ese local se podían desarrollar actividades de riesgo para la Salud Pública y avisaron a los veterinarios, como suelen hacer en estos casos.
La inspección veterinaria permitió detectar un grave riesgo para la salud de los potenciales consumidores y culminó con la suspensión cautelar de la actividad y la retirada del mercado de 258 kg de alimentos no aptos para el consumo.
El establecimiento, situado en un bajo sin ningún tipo de identificación que permitiera conocer la actividad desarrollada, no reunía las condiciones higiénico sanitarias mínimas exigidas. De hecho, según David Noguero, veterinario del servicio provincial de Salud Pública de Zaragoza, el local “carecía de registro sanitario de utilización para elaborar” comidas.
Los inspectores constataron múltiples deficiencias, como falta de mantenimiento estructural en instalaciones y equipos; ausencia de sistema de extracción de humos; presencia de insectos muertos; acumulación de materiales ajenos a la actividad alimentaria, como útiles de albañilería, productos químicos, maletas y bolsas de ropa. “No había unas instalaciones mínimas para poder mantener una higiene personal, con un grifo de manipulación directa manual y sin agua caliente”, ha explicado Noguero, que ha añadido que “la zona de manipulación de alimentos donde se trabajaba comunicaba directamente con el inodoro, el local del servicio, que no funcionaba porque estaba en obras”.
Ante estas condiciones, los servicios de subdirección de Salud Pública de Zaragoza ordenaron la suspensión inmediata de la elaboración y suministro de comidas, así como la destrucción de todos los productos alimentarios almacenados en el local.
Control oficial de la seguridad alimentaria en Aragón
La Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Aragón desarrolla de forma continua actividades de control oficial para garantizar la seguridad alimentaria de la población. En la provincia de Zaragoza cuenta con 115 inspectores —veterinarios y farmacéuticos—, de los cuales 99 están desplegados en 12 sedes distribuidas por el territorio.
Su labor abarca la supervisión de unos 10.500 establecimientos alimentarios, incluidos 5.600 dedicados a comidas preparadas. Cada año se realizan aproximadamente 17.300 inspecciones, a las que se suman unas 2.800 tomas de muestras de alimentos y en torno a 5.200 atestaciones sanitarias y certificados de exportación. Como resultado de estas actuaciones preventivas, durante el último año se destruyeron más de 91.000 kg de alimentos peligrosos para la salud en la provincia de Zaragoza.
“El personal de la Dirección General de Salud Pública desarrolla este tipo de funciones de manera continua con el objetivo de preservar y prevenir la salud de los consumidores y, especialmente, la seguridad alimentaria”, ha señalado Luis Colon, subdirector provincial de Salud Pública en Zaragoza.