Radiografía escolar en Euskadi: el abandono temprano baja al 3,6% y los resultados en Primera y Secundaria “mejoran”
La tasa de abandono escolar temprano se ha reducido en Euskadi del 5% en 2024 al 3,6% en 2025, frente al 12,9% de media en España y del 9,3% en la Unión Europea, según datos recogidos en la Evaluación Diagnóstica 2025 presentada este miércoles en el Parlamento Vasco por la consejera de Educación, Begoña Pedrosa. El estudio muestra una evolución “positiva” en Primaria y Secundaria y Pedrosa destaca que, en el curso 2024/2025, más de 36.000 estudiantes desarrollan Formación Profesional dual, reforzando la conexión entre centros educativos y tejido productivo.
La titular de Educación, en una larga sesión parlamentaria, ha presentado este miércoles en la Cámara el diagnóstico, que forma parte del sistema bienal de evaluación del sistema educativo vasco y se estructura en torno a tres categorías -contexto, recursos y resultados- alineadas con los marcos europeos y con la estrategia de mejora de resultados. Según ha destacado Pedrosa, los datos muestran una “evolución positiva” del sistema educativo vasco, con mejoras tanto en Primaria como Secundaria y con indicadores clave por encima de la media estatal y europea, aunque confirma también “desafíos vinculados a la equidad, al impacto del contexto socioeconómico y a la creciente diversidad del alumnado”, informa Europa Press.
El sistema educativo vasco cuenta en 2025 con 1.234 centros educativos y la matrícula total en el curso 2024/2025 se situaba en 384.515 alumnos, 8.385 menos que el anterior, en línea con el descenso sostenido de la natalidad, que desde 2012 hasta 2023 ha descendido un 29,6% en Euskadi, ha apuntado la consejera. Al mismo tiempo, ha destacado que la realidad social de las aulas ha cambiado de forma “significativa”. En 2023, según ha señalado, el 32,2% de los nacimientos correspondieron a madres extranjeras, mientras que en 2024, el alumnado de origen extranjero representa el 23,5% en Infantil, el 20,3% en Primaria y el 17,4% en ESO, frente al 2% registrado en Infantil en 2015.
En el curso de referencia se incorporaron 7.545 estudiantes fuera del periodo ordinario de matriculación y el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo ha pasado de 14.223 (curso 2012-2013) a 25.482 (2023-2024). Pedrosa ha indicado que el sistema evalúa hoy a una población “más heterogénea y con necesidades más complejas” que hace diez años, una realidad que debe formar parte del análisis de resultados y refuerza la necesidad de políticas de apoyo sostenidas.
La consejera ha destacado que Euskadi destinó en 2022 el 5,4% de su PIB a educación, frente al 4,9% del conjunto del Estado y el gasto por alumno en la red pública alcanzó los 11.880 euros anuales en el curso 2022-2023, por encima de los 7.384 euros de la media estatal. Durante el curso 2024/2025, un total de 85.581 alumnos utilizaron el comedor escolar público y 20.773 el transporte escolar. La inversión en becas ascendió a 77,7 millones de euros.
La tasa de abandono escolar temprano se situó en Euskadi en el 5% en 2024, frente al 13% del Estado y el 9,3% de la Unión Europea. En el 2025 esa cifra ha bajado en Euskadi al 3,6%, una de las más bajas de Europa. La escolarización a los 16 años alcanzó el 98,4% (curso 2022/2023), y el 55,7% de la población de entre 25 y 64 años cuenta con estudios terciarios (2023), frente al 41,4% en España y el 35,1% en la UE. En formación permanente de personas adultas, la participación ha aumentado 5,3 puntos desde 2020, situándose también por encima de la media estatal y europea.
Por su parte, la FP alcanzó 50.688 estudiantes matriculados, lo que supone un crecimiento del 3,3% respecto al anterior. En el curso 2024/2025, más de 36.000 estudiantes desarrollaron formación en modalidad dual, 2.800 de ellos en modalidad dual intensiva, reforzando la conexión entre centros educativos y tejido productivo, y con una tasa de inserción laboral que ronda el 85%.
Las competencias
La Evaluación Diagnóstica 2025, realizada en 836 centros con la participación de más de 44.000 estudiantes, muestra una evolución positiva del conjunto del sistema, según Pedrosa. En 4º de Primaria se registra mejora en castellano (+6,1 puntos) y matemáticas (+4,3 puntos), mientras que la competencia en euskera mantiene niveles similares a la edición anterior. Esta “estabilidad” en euskera se produce en un contexto de creciente diversidad lingüística en las aulas y se acompaña de un avance claro en la etapa siguiente, ha subrayado Pedrosa. En 2º de ESO, la mejora es más significativa: euskera (+10,2 puntos), castellano (+7,6 puntos) y matemáticas (+5,1 puntos), lo que apunta a “una consolidación progresiva de la competencia a lo largo de la trayectoria educativa”.
En 4º de Primaria, el alumnado de nivel inicial se sitúa en el 36,0% en euskera, el 14,3% en castellano y el 16,7% en matemáticas. En 2º de ESO, ese porcentaje se reduce de forma significativa, especialmente en matemáticas, donde el nivel inicial desciende del 17,9% al 7,6% (-10,3 puntos), y en euskera, donde pasa del 52,4% al 42,2% (-10,2 puntos) y en castellano del 26% al 18,3% (-7,7 puntos). Paralelamente, aumenta el alumnado en niveles medio y avanzado y la tasa de graduación en 4º de ESO alcanza el 94,3%, consolidando una “tendencia positiva” en la última década.
Pedrosa, que ha defendido que el euskera es “un elemento de cohesión social que ayuda a que las personas puedan vivir mejor en Euskadi”, ha subrayado que la evaluación diagnóstica no se concibe como un ejercicio de “autocomplacencia, sino como una herramienta de mejora continua, porque tenemos una responsabilidad y nuestra labora es seguir mejorando”. “El objetivo no es solo mantener buenos indicadores, sino garantizar que todo el alumnado, sin excepción, pueda desarrollar al máximo sus capacidades”, ha dicho, para concluir asegurando que la escuela inclusiva en Euskadi es “referente”.
La oposición
Ikoitz Arrese, de EH Bildu, ha considerado que la Evaluación Diagnóstica es un documento “muy importante” que necesita de “una reflexión profunda”, por lo que ha dicho que realizarán un análisis “riguroso como corresponde” y ha considerado una “falta de respeto” que el informe no se haya remitido a los grupos antes de la presentación. Desde el PP, la parlamentaria Muriel Larrea ha reprochado a Educación la “opacidad y falta de transparencia en la aportación de datos”, ha dicho no compartir que el euskera sea “un elemento de inclusión social”. “Es algo que forma parte de nuestra cultura y no un elemento para manipular y manosear”, ha criticado, al tiempo que ha lamentado que el sistema público “no da opción de escolarización en otro modelo que no sea el D”.
El parlamentario de Sumar, Jon Hernández, ha advertido que “nunca podrá ser un sistema de calidad y excelencia mientras se mantenga la brecha socioeconómica y de origen de los alumnos” y ha dicho que “mantener niveles de gasto en educación, tanto en relación al PIB como en gasto por alumno, no necesariamente se traduce en una apuesta por la equidad”. El PSE-EE, socio del PNV, sostiene que “los resultados mejoran con prudencia”, pero es necesario “más refuerzo de la escuela pública para asegurar el éxito del alumnado en su totalidad”.
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