Tauste vuelve a escuchar la voz del pueblo a través de 300 grabaciones guardadas durante tres décadas
“Se vende hilo, agujas de coser, ovillos blanco y negro y el calendario de Mariano Castillo”. La voz de Ascensión Montolar Vera, vecina de Tauste, recuerda uno de los bandos que resonaban en las calles de esta localidad de la comarca de Cinco Villas —Zaragoza—, décadas atrás. El recuerdo de un instante que se vuelve eterno.
Un archivo histórico puede conservar una fotografía, una carta, un acta o un libro. Un archivo sonoro conserva algo diferente: la presencia de quien habla. En Tauste, lo saben bien. Durante décadas, las voces de vecinos de Tauste que habían cantado, contado historias, recitado romances, recordado costumbres o simplemente compartido aquello que conservaban en la memoria, permanecieron guardadas en cintas de casete.
Treinta años después, esas voces vuelven a escucharse gracias al trabajo llevado a cabo por la Asociación Cultural El Patiaz y su Archivo de la Tradición Oral de Tauste, un fondo de más de 300 grabaciones realizadas durante los años noventa y que ahora ha sido digitalizado, organizado y puesto a disposición del público a través de la página web de la asociación. “Un espacio vivo donde la memoria taustana puede escucharse, estudiarse y compartirse”, apuntan desde la asociación, que incide en la necesidad de “rescatar del olvido las voces” intentando que, de alguna manera, ese pasado vuelva a formar parte del presente de la vecindad de la villa.
La novedad no está en las grabaciones. Esas voces llevan más de tres décadas esperando. Lo nuevo es que ya no es necesario acudir a una antigua cinta para encontrarlas: el archivo permite consultarlas directamente en internet, clasificadas por contenidos y acompañadas de un buscador. Hay canciones de cuna y de falda, canciones infantiles, coplas, dichos, bandos y reclamos, jotas y boleros. También oraciones y testimonios relacionados con la Semana Santa, romances, poemas, cuentos, adivinanzas, materiales del Dance de Tauste e incluso las voces utilizadas antiguamente para dirigirse a caballerías y ganado. El Patiaz señala además que en la organización del fondo se ha respetado “la expresión y la grafía original” de los testimonios.
En la calle, esta iniciativa ha sido “un éxito”. “Vamos haciendo visibles partes del Archivo a través de las redes sociales y la gente está respondiendo muy bien, a los vecinos les gusta escucharse y, sobre todo, escuchar a las personas que ya no están”, explica Jesús Alegre, miembro de la Asociación El Patiaz y uno de los impulsores de este proyecto, que ha contado con el respaldo de toda la Junta y del resto de miembros activos de la entidad.
Del casete a internet
La recuperación tiene además un valor documental añadido. La propia asociación considera que la investigación desarrollada por Gros y Bajén en las Cinco Villas constituye una de las recopilaciones más completas sobre la tradición oral aragonesa.
En marzo de 2025, antes de la presentación del archivo digital, Gros y Bajén regresaron a Tauste para participar en las XXVI Jornadas sobre la Historia de la localidad. Allí repasaron canciones, melodías y tradiciones recogidas durante aquella investigación. El Patiaz destacó entonces que el trabajo realizado décadas atrás había permitido conservar un patrimonio que había pasado de generación en generación.
El trabajo con los contenidos de Tauste del archivo de Tradición Oral de Aragón surgió, según explica Jesús Alegre, ante la necesidad de ordenar un material que resultaba “difícil de consultar”. “Nos costó encontrar una solución válida” hasta dar con un sistema “ágil y sencillo”, asegura Alegre, que permite facilitar el acceso a estos contenidos a todos los vecinos que se acercan hasta este archivo. Una herramienta que, ahora, El Patiaz pone a disposición de otros municipios interesados en reorganizar de la misma manera los testimonios y materiales correspondientes a su territorio.
La iniciativa se enmarca en la trayectoria de una asociación que lleva cerca de tres décadas trabajando en la recuperación y difusión del patrimonio de Tauste y que cuenta con más de 700 socios. Alrededor de quince participan habitualmente en la organización de actividades y en el desarrollo de nuevos proyectos. A pesar de “la armonía para llevar a cabo estos proyectos que existe entre quienes mantienen activa la asociación”, Alegre y el resto de la Junta, lamentan la falta de relevo generacional, que pone en riesgo la continuidad de su labor a largo plazo.
Por eso, desde El Patiaz, no solo animan a otros municipios a contactar con ellos para conocer el sistema que han puesto en marcha para hacer más accesible su Archivo de Tradición Oral y seguir así el camino iniciado por Tauste, también invitan a sus vecinos y vecinas a que se acerquen a conocer la asociación y a formar parte de ella.
Màs allá de la tradición oral: el compromiso con el patrimonio humano de un pueblo
Para entender qué acaba de recuperar Tauste hay que viajar hasta principios de los años noventa. Entonces, los investigadores y folcloristas Mario Gros y Luis Miguel Bajén emprendieron una labor de recopilación de la tradición oral aragonesa que terminaría dando lugar al Archivo de Tradición Oral de Aragón.
En 1992 crearon este archivo con el propósito de investigar y conservar la cultura popular transmitida oralmente. Uno de sus primeros grandes trabajos se desarrolló en la comarca de las Cinco Villas. Durante dos años reunieron más de 5.000 documentos sonoros y 2.000 imágenes, y en 1994 publicaron 'La tradición oral en las Cinco Villas'. Tauste destacó especialmente por la “cantidad y la riqueza” del material conseguido a través de la colaboración de sus vecinos.
Gros y Bajén no buscaban únicamente canciones. Su trabajo partía de un concepto mucho más amplio de lo que comúnmente se entiende por tradición oral. En un texto dedicado a aquella experiencia, Mario Gros explica que decidieron que sus encuestas debían ir más allá de sus propios intereses y que tenían que registrar “todo lo que pudiera ser grabado”.
Aquella decisión explica la riqueza del fondo que hoy recupera El Patiaz. En las cintas quedaron registradas manifestaciones musicales, pero también cuentos, adivinanzas, dichos, pregones, oraciones, romances y otras formas de literatura oral. En definitiva, no solo aquello que se cantaba, sino también la manera en que una comunidad hablaba y recordaba.
Luis Miguel Bajén ha explicado en trabajos posteriores el origen de su interés por esta tradición. Su acercamiento al folklore nació, entre otras cosas, de comprobar el escaso conocimiento que existía sobre la música tradicional y de escuchar a personas que lamentaban que las expresiones que habían aprendido de sus antepasados estuvieran desapareciendo. Tres décadas después, aquellas preocupaciones siguen dando sentido al archivo que ahora se presenta actualizado y más accesible gracias a la aplicación de los avances de la tecnología.
Cuando el patrimonio tiene voz
No es lo mismo leer el nombre de una canción que escuchar cómo la cantaba una vecina de Tauste. No es lo mismo encontrar escrito un dicho que oír su pronunciación. Una transcripción puede conservar las palabras, pero no el timbre de una voz, su cadencia y sus pausas, su acento o la forma en que una persona recuerda aquello que aprendió cuando era niña. Este es el valor humano del archivo.
Las más de 300 grabaciones permiten acercarse a un Tauste que ya no existe exactamente como entonces, pero que continúa presente en las voces de quienes la vivieron. Para una familia, además de escuchar la voz de alguien que ya no está entre nosotros, puede significar reencontrarse con una forma de hablar o cantar que pertenece a otra generación. Para un investigador, significa disponer de una fuente para estudiar la cultura popular. Para un joven de la localidad, el archivo le brinda la oportunidad de descubrir que determinadas palabras, canciones o costumbres que no nacieron ayer, sino que forman parte de una historia mucho más larga. Y para el propio municipio supone tener accesible su memoria, además de ponerla en valor.
El proyecto encaja en la trayectoria que El Patiaz viene desarrollando desde hace décadas, centrada en la recuperación y difusión del patrimonio local. La asociación trabaja con documentos, fotografías, publicaciones y otros materiales que permiten reconstruir la historia de Tauste, y en los últimos años ha recurrido también a la colaboración de los propios vecinos para identificar personas y acontecimientos presentes en documentos gráficos antiguos.
El archivo oral de esta villa de la comarca de las Cinco Villas lleva esa participación un paso más allá. En este caso, los protagonistas no son únicamente quienes investigan y conservan los documentos, son también las personas que prestaron su voz.