Bronca en el Ayuntamiento de Zaragoza por una instrucción que limita el uso de equipamientos a colectivos ciudadanos
Una instrucción interna de equipamientos municipales impulsada en diciembre por el Gobierno del PP en Zaragoza ha levantado en armas a colectivos feministas y asociaciones vecinales, a los que ha vetado actividades en ubicaciones como el Centro de Historias que hasta ahora se celebraban con normalidad. Los populares argumentan que estos eventos “no estaban entre los usos permitidos”. La polémica llegará este miércoles al pleno a través de una iniciativa de Zaragoza en Común (ZEC) que critica el “sesgo sectario” del equipo de gobierno y de Vox.
La nueva directriz fija los criterios y procedimientos internos para autorizar actividades en los equipamientos culturales municipales, tanto en los gestionados directamente como en los de gestión indirecta.
Las jornadas 'Feminismos para construir un futuro', celebradas en Zaragoza los días 9 y 10 de enero de 2026, tuvieron que cambiar de espacio en el último momento y se celebraron finalmente en el Centro Joaquín Roncal, después de que el Gobierno municipal de Natalia Chueca retirara sin explicación pública la autorización para celebrarlas en el Centro de Historias, espacio en el que habían sido anunciadas inicialmente.
Esther Moreno, organizadora de las jornadas, se ha mostrado orgullosa del éxito de las jornadas promovidas por 'Anticapitalistas Aragón, Feministas Aragón por Nicaragua, Iniciativa por Palestina y Nunca Sin Nosotras', pero ha recordado que la organización no lo tuvo fácil, ya que que se vieron obligados a cambiar rápidamente los planes cuando el montaje se encontraba en marcha, con la cartelería y la difusión del evento ya realizadas. “Solicitamos el espacio con mucha antelación sin que obtuviéramos la respuesta por escrito. Solo nos escribieron al ver el cartel y nos lo denegaron sin dar demasiadas explicaciones”, explica Moreno. Era la primera vez que ocurría algo así, ya que, según la integrante del movimiento, llevan casi toda la vida celebrando sus actos en este espacio, incluyendo la organización de las asambleas del 8M. Por ello, entiende que es “pura censura” y pone en tela de juicio el restringido concepto de la cultura para justificar la aprobación de la instrucción.
'Zaragoza no se vende' también fue una de las afectadas cuando el pasado 24 de enero presentó su 'Cuaderno de ciudad' como base para un modelo alternativo frente a la mercantilización urbana. La coordinadora, integrada por cerca de 70 colectivos y organizaciones, cambió la ubicación del acto a la sede de la FABZ, dado que también les denegaron el permiso para celebrarlo en el Centro de Historias. Ángela Ezquerro, integrante de la coordinadora, solicitó el permiso para realizar su presentación en el salón de actos de esta instalación el pasado 6 de noviembre. Tras silencios y evasivas, finalmente recibió un correo en el que se comunicaba la denegación del permiso ateniéndose a una instrucción publicada el 4 de diciembre que nadie conocía. A su juicio, fue una “excusa” que solo sirve para complicar la organización de actividades a todo tipo de colectivos.
La coordinadora nació en febrero de 2025 como respuesta al “modelo de ciudad impuesto” por el PP en el Ayuntamiento de Zaragoza, denunciando entonces la falta de participación ciudadana y la conversión en negocio de ámbitos como la cultura, el ocio y los servicios públicos. Con este nuevo documento, el espacio da un paso más allá de la denuncia para afirmar que “otra ciudad es posible” y plantear alternativas “para una Zaragoza pensada para las personas que vivimos en ella”.
Antes de aprobar la nueva instrucción denunciada por ZeC, el Ayuntamiento de Zaragoza también denegó el pasado mes de octubre la autorización del acto 'Jornadas por Palestina. Ni un respiro al sionismo', que iba a celebrarse en el Centro Cívico Estación del Norte. El Consistorio argumentó que el 18 de septiembre la Asociación Cultural A Enrestida solicitó la cesión de espacio en dicho centro cívico para una actividad denominada 'Jornadas contra el Militarismo y la Guerra' y que el 10 de octubre se colocaron carteles “con un mensaje muy diferente al inicialmente comunicado”.
“Censura ideológica encubierta”
El grupo de Zaragoza en Común en el Ayuntamiento de Zaragoza llevará al pleno de este miércoles una iniciativa “que pretende eliminar el sesgo sectario con el que PP y Vox están vetando el acceso de colectivos sociales y ciudadanos a los equipamientos culturales municipales”. Las denegaciones de uso, según denuncia el grupo municipal, están afectando de forma reiterada a colectivos feministas, encuentros vecinales y entidades de carácter reivindicativo, “lo que genera una sospecha más que razonable de que se esté produciendo una forma de censura ideológica encubierta”.
La portavoz de la formación, Elena Tomás, ha advertido de que “el Ayuntamiento no es de la ultraderecha, el Ayuntamiento es de todas”, y ha explicado que su grupo ha pedido a Natalia Chueca que retire la instrucción interna aprobada en diciembre, que regula los criterios de autorización de usos en los equipamientos culturales municipales, y que se restablezcan los criterios vigentes hasta entonces, garantizando el acceso de entidades y colectivos en condiciones de igualdad, transparencia y objetividad, dentro del respeto a la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
La formación ha presentado esta moción para su votación en el pleno tras recibir varias quejas de entidades y colectivos que venían utilizando con normalidad el Centro de Historias y que, tras la aprobación en diciembre de dicha instrucción interna del Área de Cultura, Educación y Turismo, se han encontrado con la negativa a seguir usando este equipamiento municipal.
A juicio de ZeC, el problema es que la redacción de la instrucción deja un margen excesivamente amplio a la interpretación de quien decide, especialmente en lo relativo al criterio de la supuesta “existencia de interés público o cultural”.
El grupo municipal sostiene que “este grado de discrecionalidad, unido a la reciente modificación de la ordenanza que regulaba la gratuidad de los espacios, ya aprobada por PP y Vox, está provocando una restricción real del acceso a equipamientos públicos que hasta ahora funcionaban con normalidad y sin conflictos”.
Además, ZeC critica la forma en que se comunican las autorizaciones o denegaciones y la aplicación inmediata de la instrucción, al considerar que chocan directamente con el propio texto de la misma, donde se afirma que no tiene carácter normativo ni crea derechos subjetivos, sino que se limita a ser una directriz interna de actuación.
“No cambia nada”
Por su parte, el Ayuntamiento asegura que la nueva instrucción “no cambia nada”, sino que “sólo sirve para recordar los usos que tienen los equipamientos culturales según marca la normativa”. “No se está restringiendo ni cambiando nada”, añaden fuentes municipales, que sin embargo reconocen que la instrucción “recuerda los usos y actividades autorizables, para evitar que se desarrollen aquellos que desvirtúen su función o puedan ser contrarias a su destino”.
“Desde el área de Cultura han comprobado cómo se estaban solicitando o autorizando actividades que no estaban entre los usos permitidos por ninguno de estos documentos y se dictó la instrucción como recordatorio de que estas actividades se deben acomodar y cumplir la definición de usos contemplados en el plan general vigente”, insisten desde el Gobierno municipal. Y recuerdan que de carácter municipal hay “276 espacios con salas de todo tipo” en los centros cívicos“, a lo que suma ”las juntas vecinales o juntas municipales que también disponen de locales o salas“ donde desarrollar actividades.