El Gobierno de Asturias ha dejado claro que no asumirá el modelo de financiación autonómica propuesto por el Ministerio de Hacienda y ha advertido de que votará en contra si se mantiene en sus actuales términos, al considerar que perjudica a comunidades envejecidas como el Principado.
El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha apelado este viernes a la “diplomacia vaticana” y a la “discreción” para abrir una negociación con el Gobierno central que prevé “durísima” y que afrontará con voluntad de diálogo, aunque sin garantías de acuerdo. En su primera comparecencia ante los medios desde que Hacienda presentó la propuesta, Barbón ha señalado que el planteamiento es “inaceptable” para Asturias.
Una cuestión coyuntural
El jefe del Ejecutivo asturiano ha explicado que su silencio inicial respondió a la necesidad de que los técnicos del Principado analizasen el documento y a que se pronunciase la Comisión Ejecutiva de la FSA-PSOE. Superado ese proceso, ha asegurado que Asturias no puede respaldar un modelo que no refleja adecuadamente el envejecimiento de la población, un factor clave para la comunidad.
Según ha detallado, si el índice medio de financiación es cien, Asturias estaba en 108 con la entrada en vigor del actual modelo en 2009 y pasaría ahora a 101. Con la propuesta planteada por Hacienda, el Principado caería hasta el 95 debido a su menor crecimiento poblacional. Barbón ha reclamado claridad en el debate y ha señalado que las comunidades más beneficiadas serían, por este orden, Valencia, Murcia, Cataluña, Baleares, Madrid y Andalucía.
El PP “sin números ni datos”
El presidente ha defendido la necesidad de abordar la negociación desde la confianza, al tiempo que ha recordado que lo que está en juego no es una cuestión coyuntural, sino un modelo de financiación que puede tener una vigencia de hasta veinte años.
Barbón ha restado importancia a las discrepancias con el Gobierno de Pedro Sánchez, pese a compartir signo político, y ha recordado que Asturias ya ha votado en contra del Ejecutivo central en otros asuntos, como la protección del lobo o el reparto del impuesto a la banca. También ha criticado al PP por presentar una propuesta alternativa “sin números ni datos”, reducida a “tres folios” y basada, a su juicio, en contradicciones. “Un modelo de financiación no puede atender todas las cosas al mismo tiempo”, ha zanjado.