eldiario.es

9

Manuel Guzmán

Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la UCM. Presidente de la International Association for Cannabinoid Medicines.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 16

Cannabis: ¡Regulemos ya!

Han transcurrido más de cuarenta años desde que los Países Bajos regularon el uso recreativo del cannabis, proceso al que más recientemente se han sumado Uruguay, Canadá y una decena de estados de EEUU. Por otro lado, hace unos veinte años se implementaron en California y otros estados de EEUU, así como en Canadá, los primeros programas de dispensación de cannabis medicinal en el mundo, a los cuales han seguido muchos otros (por ejemplo, en los Países Bajos, Israel, Uruguay, Alemania, Italia y Colombia, además de otra veintena de estados de EEUU). Durante estos últimos años se han ido produciendo en diversos puntos del planeta más avances en la aprobación del uso terapéutico del cannabis y también, aunque tímidamente, en la despenalización de su uso recreativo. Todo ello vuelve a traer a la opinión pública de nuestro país la ya sempiterna pregunta de: "¿Para cuándo la regulación del cannabis en España?".

El cannabis se ha empleado medicinal, ritual y recreativamente desde hace al menos cinco milenios. Sin embargo, los aspectos precisos de cómo actúan en nuestro organismo sus componentes activos (los "cannabinoides") no se dilucidaron hasta los años 90 del siglo pasado. Desde entonces, y a pesar de las engorrosas restricciones legales para obtener, manipular, prescribir y dispensar derivados del cannabis, la investigación científico-clínica sobre los cannabinoides ha experimentado un auge espectacular, gracias al cual hoy en día conocemos bastante fidedignamente cómo actúan estos compuestos en el organismo y cuáles son sus principales aplicaciones terapéuticas y efectos adversos. En lo que se refiere a sus acciones medicinales, y según prestigiosos informes recientes (por ejemplo, el de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de EEUU o el de Health Canada), existe evidencia científica de que el cannabis, a través de su cannabinoide más paradigmático, el Δ9-tetrahidrocannabinol (THC), es efectivo para el tratamiento de síntomas asociados a diversas enfermedades muy debilitantes, especialmente dolor crónico de distintas etiologías, náuseas y vómitos en pacientes de cáncer tratados con quimioterapia, espasticidad en pacientes de esclerosis múltiple y trastornos del sueño en pacientes de ciertas enfermedades. A estas aplicaciones terapéuticas, digamos "clásicas", se suman otras estudiadas más recientemente, entre las cuales destaca el empleo de otro cannabinoide, el cannabidiol (CBD), para atenuar las convulsiones en epilepsias infantiles, así como para disminuir el riesgo psicótico del THC y hacer por tanto más seguro el uso del cannabis. Estos efectos de los cannabinoides suelen ser, eso sí, de una potencia moderada, pero en conjunto permiten atenuar distintos síntomas simultáneamente y, por tanto, "matar varios pájaros de un tiro". Sirva como claro ejemplo el tratamiento paliativo de los enfermos de cáncer, en los que, con los cannabinoides, se pueden combatir las náuseas y vómitos, el dolor, la pérdida de apetito, la ansiedad y el insomnio.

Seguir leyendo »