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Opinión - 'Ya van tres avisos', por Esther Palomera
Sobre este blog

El Ojo izquierdo nació en El País en 2010 y prolongó su vida durante diez años en la cadena SER, con vivienda propia en el Programa Hoy por Hoy, primero con Carles Francino, después con Pepa Bueno y finalmente con Àngels Barceló.

Ahora se instala con comodidad en elDiario.es, donde es de esperar que se mantenga incólume la aviesa mirada de su autor, José María Izquierdo.

El cañón no cesa y el PP y Vox anuncian boda

El juez Peinado.
22 de junio de 2026 21:01 h

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Esto no cesa. Es como el cañón de la litotricia: bum, bum, bum. Si el sábado era Gómez, el lunes es Ábalos. ¡24 años para el exministro de Transportes y exsecretario general del PSOE, 16 de cumplimiento mínimo! ¡19 para Koldo García! Y solo cuatro y medio –aunque la condena se queda en suspenso- para el corruptor, el inefable Víctor de Aldama. Recordemos que a Luis Bárcenas, el tesorero del PP, 50 millones en Suiza, se le fijaron 12 años de prisión efectiva, y a los seis años de cárcel se le concedió el régimen abierto. ¿Raro lo de Aldama? Estruendosamente extraño, escandalosamente pornográfico. Al delincuente le han pagado bien sus bulos desenfrenados contra el Gobierno de Sánchez. Es lo que hay. Va todo tan deprisa, tan atropellado, que al Ojo no le ha dado tiempo a leer y poder analizar con un poco de rigor la condena. Que tenía que enviar este articulillo a su hora. Disculpas. Ya lo harán otros en este medio y con mejor criterio. Quien no ha tardado ha sido Feijóo. Para qué y por qué iba a cortarse. Decíamos de la litotricia. Objetivo: desintegrar las piedras que tenemos por los adentros. Pues vayan tomando nota algunos observadores de que el maldito cálculo del riñón a veces no se rompe. Muchas ondas, infinita energía láser para acabar con ella, pero la maldita piedra resiste. Como el Adamantium del universo Marvel. Y el pedrusco, indestructible, sigue dando guerra, mucha guerra. Aviso, pues, para navegantes despistados. No sé si han entendido el símil…     

Abre fuego un ciego con una pistola y pasa lo que pasa: que se pega un tiro en su propio pie. ¡Ah!, qué grande el juez Peinado. Ha dicho el profundo analista –por la medida de la caverna en la que habita, tal que la fosa de Filipinas, 10.000 metros de profundidad- Antonio Naranjo, la estrella rutilante de la vergonzante Telemadrid de la reina del vermú, que “el Juez Peinado se merece un busto en la plaza principal de cada municipio de España”. Quizá, incluso, por suscripción popular. Como siempre, nos fijamos en el penacho y despreciamos la frondosidad de la planta. Quiere decirse que nos encelamos con esa salida de pata de banco de que los policías son unos tipos dispuestos a ayudar a esconderse al asesino – a la asesina- en una remota isla del Caribe, y no prestamos la atención suficiente a la vergüenza mayúscula de armar un proceso judicial sin pruebas y pedir para la encausada hasta 16 años de cárcel, más que si hubiera cometido un atroz homicidio. Del último desmán hasta el Abc, tan feroz contra el matrimonio Gómez-Sánchez, se ha llevado las manos a la cabeza: no se pase usted, Peinado, a ver si es peor el efecto rebote. Incluso el CGPJ, esos monos que nada ven, nada oyen y nada dicen, se ha visto concernido por el aquelarre del juez atrabiliario. Solo algunos de sus miembros, que los conservadores pareciera que siguen apostando por premiar al juez Peinado, loor al héroe y mártir, con la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort, la máxima condecoración en el ámbito de la Justicia y el Derecho. ¡Qué menos para tan excelsa instrucción! 

Duda el Ojo entre atacar la obviedad, Ábalos, Begoña, Zapatero, González Amador, los casos de los últimos días, tela marinera, lo que conlleva decir las mismas cosas que el resto de comentaristas de este diario, un auténtico nido de rojos, o adentrarse por ignotos senderos hacia el horizonte un poco más lejano, que también hay que ocuparse de rascar en las profundidades de las corrientes subterráneas. Por el camino de en medio: lo de Zapatero es un horror, cuánto mejor firmar un contrato con el empresario de prensa más reaccionario del mundo, Rupert Murdoch, y llevarse los millones de dólares crudos (más de cinco) o hacerlo con Endesa, 200.000 euros al año, que se suman al anterior, que vivir en el mundo de Peter Pan en el que no se firma nada y todo se hace de manera verbal, te cuento cosas y me sueltas pasta. Y las hijas en el ovillo. Sin hablar de los collares ni de la atrabiliaria intervención de las aduanas norteamericanas en todo el embrollo. Seguro que se libra de la cárcel, pero ya veremos cómo recupera el honor perdido. 

Tampoco hay mucho que decir del caso González Amador, que es el caso Quirón, que es el caso Isabel Díaz Ayuso, excepto que Miguel Ángel Rodríguez ha vuelto a enseñar su cara más salvaje del forajido que gusta ser para anunciarnos que quiere volar la Agencia Tributaria. Ríanse de los lanzallamas o las motosierras. El emprendedor se ha llevado crudos millones de Quirón desde que el angelote Cupido, tan rollizo, tuvo a bien asaetear a la dulce pareja con el signo del amor, ese corazón palpitante. ¿Oyen los violines? Es un particular, dice la fiera Tellado, más cara que espalda, incapaces de entender que les va a caer la del pulpo y no van a saber cómo reaccionar, encogido el inane Feijóo ante la venganza de Ayuso, que a su antecesor, el pimpollo Casado, ya le tiró por la ventana con gran estruendo por denunciar a su hermano, el comisionista de mascarillas. Costará, claro que sí, que hay jueces rápidos y otros lentos, lentísimos, el caracol es un raudo velocista, pero el mazo caerá. Y romperá algún cráneo. Incluso dos. 

Cumplida la obligación de estampar la firma en el registro de agraviados, golpeados, humillados e indignados por togas vergonzantes, pasemos a la segunda parte. Ha reconocido Núñez Feijóo, por fin, que está dispuesto a gobernar con Vox. Ya, sí, todos lo sabíamos, aquí se juega, Casablanca, etcétera. No había más que ver la táctica seguida en las autonomías, te voy a hacer un rosario/con tus dientes de marfil/para que pueda besarlo/cuando esté lejos de ti. Usted pida, señor Abascal, que aquí en Génova estamos para servirle. Pero el anuncio del líder popular, no en el Congreso, él, tan respetuoso con las instituciones, sino en el Hormiguero de Pablo Motos, nos da pie para alguna consideración. 

Por lo pronto, ya tenemos claro que habrá dos opciones posibles para el votante en las próximas elecciones de 2027. Por un lado, la derecha y la extrema derecha, un paquete completo, como aquellos convoyes que vendían en Cuba en los años ochenta del siglo pasado -¡qué horror, Cuba y Trump!- de una taza búlgara, un abridor de latas polaco y un ramo de margaritas de plástico de Vietnam. O sea, se compra al PP con todos los adornos de Vox. De entrada, como han visto, la llamada prioridad nacional, esa aberración racista. Pero también la retirada de fondos para oenegés solidarias, incluida Cáritas, por ejemplo, que esos dineros mejor irán a promocionar los toros; nada de violencia de género, solo familiar, que ya está bien de aceptar la propaganda de las feminazis. Y así todo el ideario de la ultraderecha, que Abascal de vicepresidente es para huir a Curazao. Como Begoña pero sin ayuda policial, que el Ojo es solo un miserable plumilla. No se les olvide: el paquete completo. El crucero por el Mediterráneo va a parar en los puertos marcados en el folleto, no en los que usted quiera. O sea, Marsella o Génova, sí o sí. 

Bien. Ese será un bloque. ¿Y en el otro? Pues el popurrí que ustedes conocen y que Rubalcaba, enorme ingenio con afilado colmillo, bautizó como Frankenstein. (Nota al margen: no hagan caso a los espurios y ventajistas albaceas, nombrados por nadie, de Alfredo Pérez Rubalcaba, ya siete años sin él, qué pena Pilar, que le sitúan junto a Felipe y frente a Sánchez. Muchos no vemos a Alfredo sentado al lado de Núñez Feijóo para dañar al secretario general de su partido. Quién sabe. Solo él, cabeza de lujo, podría decírnoslo). Decíamos que en el otro bloque se votará al PSOE, claro, pero es verdad absoluta que se debe contar con los añadidos necesarios para llegar a los 176 diputados. A saber: los rompedores de España como PNV y Junts o incluso el BNG; los herederos, qué digo herederos, los mismísimos etarras de Bildu; los bolivarianos y comunistas de Podemos o Sumar, vaya usted a saber con qué siglas se presentarán, pero seguro que con ánimo de cortar la cabeza a los empresarios y a los curas. ¿Alguna ayuda más? Se aceptará, no tengan duda, cualquier apoyo de comeniños y asustaviejas.  

Y ahora, la pregunta. ¿Qué bloque creen ustedes que representa mejor a la diversidad política y cultural de España? ¿El monolítico de PP y Vox, pura piedra geológica, destrozo de los servicios públicos, una Hacienda puesta al servicio de los poderosos, un retraso obvio y evidente en los derechos de inmigrantes y otras minorías? ¿No les parece más abierto, más representativo, ese compendio de las distintas sensibilidades capaces de un diálogo, lleno de sobresaltos y dificultades, pero mucho más enriquecedor que esa vuelta a los valores más retrógrados de una sociedad basada en la injusticia y la dificultad? Es verdad, un punto de Frankenstein, pero es que España es así, señores y señoras, una mezcla difícil, un combinado de sabores ácidos y dulces y no sigamos por ahí, que el Ojo lo mismo va y dice esa cursilada de una sinfonía de sensibilidades o vaya usted a saber qué cosas. Es que existen los vascos, 2,25 millones, los catalanes, 8,2 millones, los muy rojos de la izquierda a la izquierda del PSOE, más de tres millones de votos y otras gentes igual de raras o peligrosas. Retales prendidos con alfileres, pero dentro, en una causa común. Se trata, en definitiva, de apostar por el diálogo entre las fuerzas que aportan diferentes maneras de entender este país, una mayoría plurinacional y transversal, o por la imposición de una fuerza única excluyente. Y reaccionaria. 

También podría preguntarse de distinta manera: ¿cuál de esos dos bloques excluye a más clases de españoles? Aún quedan unos cuantos meses para las urnas pero convendría que empezáramos a sopesar o comparar las opciones. A o B. No hay más. El resto, filfa.  

Adenda. Parece, veremos si prosperan las impugnaciones del candidato de la izquierda, Iván Cepeda, que el ultraderechista y estentóreo Abelardo de la Espriella será el próximo presidente de Colombia. Era el candidato de Trump, de Bukele, de Milei y otros paseantes por la alfombra de los monstruos. Sabemos muchas cosas de cómo gobiernan estos señoritos cuando toman el poder. En Estados Unidos no se cansan de mostrarnos sus virtudes con estruendo de pífanos y atambores. Y de allí les llega la inspiración a sus imitadores. Elijamos un personaje y mostremos sus dichos y sus hechos. Pete Hegseth es el Secretario de Guerra de los Estados Unidos, que ya saben que cambió el rótulo de Defensa –tan blando, tan melifluo- por el de Guerra, dónde va a parar. Dos perlas de la última semana. La primera, ante ministros de la OTAN, que ninguno de ellos tuvo el cuajo de abrir la boca ante el lobo feroz (y descerebrado): “Tras el fin de la guerra fría [Europa] centró su atención en la igualdad de género, el cambio climático y la austeridad en materia de defensa, en lugar de tanques y cazas”. Para grabar en piedra. Y un hecho: “Hegseth arrecia en el bloqueo de la promoción de negros y mujeres en el ejército de EE.UU.”, titular de La Vanguardia

Eso es la ultraderecha en el mundo actual. Maticen por países lo que gusten, pero ese es el tuétano. Fascismo. Lento o acelerado. 

En nuestras manos está impedirlo. O, por lo menos, dificultarles la llegada. Defender la democracia y la igualdad con uñas y dientes. Nada está escrito. 

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El Ojo izquierdo nació en El País en 2010 y prolongó su vida durante diez años en la cadena SER, con vivienda propia en el Programa Hoy por Hoy, primero con Carles Francino, después con Pepa Bueno y finalmente con Àngels Barceló.

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