Sólo en fase de investigación
Todo ello si es que hay petróleo, que ésa es la primera aclaración que hacen los enviados de Repsol en cuanto se sientan ante el periodista. “En estos momentos estamos aún en la fase de investigación”, es decir, conocer si hay petróleo, en qué cantidad y de qué calidad. Los trabajos se han limitado a unos estudios sísmicos con barcos especializados que, mediante ondas acústicas, hacen una radiografía del fondo marino. Faltan los sondeos propiamente dichos, es decir, pinchar en la roca para conocer qué hay en esos inmensos huecos que los expertos llaman “trampas”. Por lo tanto, primer desmentido al ministro del ramo: no se sabe aún si hay petróleo, ni mucho ni de calidad, sencillamente no se sabe con certeza. Las prospecciones, de realizarse una vez comprobada la existencia de crudo, se producirían a 60 kilómetros de las costas canarias porque es a esa distancia donde están localizadas las trampas que podrían contener petróleo. Dada la profundidad marina, de entre 800 y 1.500 metros, no se pueden utilizar plataformas (es imposible anclarlas al fondo) sino sofisticados barcos que mediante un sistema de motores robotizados se mantiene fijo en la misma posición para recibir sin accidentes todo el crudo que, a través de tuberías, parte de unas válvulas clavadas en el fondo mediante robots.
Sobre este blog
El blog de Carlos Sosa, director de Canarias Ahora