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La aspiración de ganar 20-0

DERBIS CON HISTORIA / LA UD, CON EL TURU FLORES AL FRENTE, TUMBÓ AL CD TENERIFE EN 1998

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En 1997, el CD Tenerife celebraba su 75 aniversario [aunque ahora existe una comisión que trata de certificar que la fundación de la entidad tuvo lugar en 1912 y no en 1922] y gozaba, en ese momento, de la etapa más divina de su historia. Durante el lustro anterior a esa fecha, el equipo blanquiazul agrandó su leyenda tras birlarle dos títulos consecutivos de campeón de Liga al Real Madrid (1992 y 1993) y al lograr, en dos ocasiones, su clasificación para la Copa de la UEFA.

En la competición continental, en la campaña 1996/97, el CD Tenerife rozó realmente la gloria. El equipo chicharrero, con Jupp Heynckes en el banquillo y tras eliminar a históricos como Lazio o Feyenoord, se quedó a un paso de colarse en la final de la Copa de la UEFA. Cayó en semifinales, en la prórroga, ante el Schalke 04, que luego se proclamaría campeón del torneo tras derrotar al Inter de Milán.

Tras el chasco ante el Schalke 04, Javier Pérez, entonces presidente del CD Tenerife y fallecido en 2004, redobló la apuesta. Con motivo del 75 aniversario de la entidad, el mandatario palmero decidió reforzar la plantilla con primeras espadas del fútbol europeo y sin recatar mucho en el precio de los traspasos.

Heynckes dejó el CD Tenerife para ganar, poco después, la Copa de Europa con el Real Madrid y el elegido para sustituirle fue Víctor Fernández, joven entrenador y de prestigio, que en ese momento ya había ganado una Copa del Rey y una Recopa con el Zaragoza. Y para apuntalar una plantilla que contaba con futbolistas como Ojeda, Jokanovic, Julio Llorente, Antonio Mata, Alexis Suárez, Robaina, Juanele o Antonio Mata, llegaron jugadores como Makaay, Vierklau, André Luiz, Slovak y Domingos.

Todos, en ese momento, eran futbolistas con caché de estrella en Europa. En especial, los delanteros Makaay y Domingos. El primero, que llegó procedente del Feyenoord, cumplió con las expectativas. El segundo, que fue incorporado del Oporto tras registrar números espectaculares, se convirtió en un señor bluff por la relación entre la cantidad que el CD Tenerife pagó por su traspaso [1.000 millones de pesetas] y su pobre rendimiento [la cantidad de goles anotados en dos años no llegó a la decena].

Así, en el verano de 1997, el CD Tenerife lanzó una campaña de venta de abonos en la que presumía del pasado reciente del equipo y que apostaba por éxitos aún por llegar ante tanto refuerzo a golpe de talonario. Desde la entidad blanquiazul, incluso, no se dudaba en calificar aquel conjunto como el 'mejor Tenerife de la historia'.

Cruce con el eterno enemigo

Aquel sueño duró hasta que el sorteo de Copa del Rey cruzó la trayectoria del CD Tenerife con la senda que, en Segunda división, trazaba la UD Las Palmas. El club amarillo, un año después de su primera huida de Segunda B, tenía en el punto de mira su regreso a Primera división. Con la entidad bajo control de Gerencia Deportiva [integrada por Ángel Luis Tadeo, Germán Suárez, Eustasio López y los hermanos Domínguez], Mariano García Remón disponía de una plantilla de costes elevados [el Turu Flores era la estrella del grupo] y que comenzó el curso con una única meta: el ascenso.

Tras conocer el emparejamiento, Javier Pérez no escondió al forofo que llevaba dentro e hizo pública una sana aspiración ante un duelo contra el eterno enemigo: resolver la eliminatoria con un 20-0 a favor. Las declaraciones del presidente blanquiazul se malinterpretaron en Gran Canaria y donde hubo un deseo se aplicó una afirmación y aquellas palabras, al final, sirvieron de acicate para la UD Las Palmas.

El duelo arrancó en un Estadio Insular casi vacío. Las gradas registraron, a pesar de la expectación, un desangelado aspecto por la decisión del club amarillo de registrar la visita del CD Tenerife como jornada económica. Tuvieron que pasar por taquilla los abonados, mientras que el resto de aficionados tuvieron que rascarse a lo grande el bolsillo.

Victoria amarilla en el Insular

Un gol del grancanario Alexis Suárez dio al CD Tenerife la única ventaja del duelo. El tanto no hizo recular a una valiente UD Las Palmas, que en poco más de 20 minutos meneó al equipo de Víctor Fernández. Turu Flores [en dos ocasiones] y Merino marcaron en la portería de la grada Curva, antes de que Meho Kodro [antes del descanso] cerrara el marcador de cara al encuentro de vuelta en el Heliodoro Rodríguez López (3-2).

El resultado, a priori, dejaba diáfano el panorama para el CD Tenerife, que con un 1-0 pasaba de ronda, pero la UD Las Palmas se presentó en el Heliodoro Rodríguez López de manera atrevida y en poco más de 20 minutos ya ganaba 0-2, con goles de Juan Carlos Socorro y Turu Flores.

El CD Tenerife no tiró la toalla ni izó la bandera blanca. Sacó orgullo y con tiempo por delante empató el duelo, con tantos de André Luiz y Kodro. El conjunto chicharrero arrinconó a una UD Las Palmas, que se atrincheró alrededor de la portería Zeljko Cicovic para evitar la prórroga. Como había ocurrido dos años antes, en otra noche mágica de Copa del Rey para el club amarillo [en Segunda B y con Manolo López en plan estelar en una tanda de penaltis], la Unión Deportiva volvió a asaltar el Heliodoro Rodríguez López.

Aquel deseo de Javier Pérez, de liquidar el duelo con 20-0, se quedó en anécdota. Y aquel CD Tenerife, el 'mejor de la historia', se descompuso justo después de la derrota ante la UD Las Palmas. A las pocas semanas, Víctor Fernández fue destituido. Artur Jorge, su sustituto, tampoco terminó el curso. Y tuvo que ser Juan Manuel Lillo el que evitara que el equipo blanquiazul acabara el ejercicio con un descenso a Segunda división [caída que sí se consumó un años después].

martin@canariasahora.com

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