Lanzarote tumba la intención del PP de blanquear la cruz franquista de Arrecife
El PP insiste en recuperar la cruz franquista retirada de la Plaza de Las Palmas, en Arrecife. La formación política propuso este jueves en el pleno del Cabildo de Lanzarote resignificar este símbolo para ''poner en valor su relevancia cultural, social y patrimonial''. La cruz fue construida en 1950 en el casco histórico de la capital de la isla, en homenaje a los caídos del bando golpista. Este verano, después de 75 años, fue retirada en el marco de unas obras de rehabilitación de la plaza y con el propósito de cumplir con la Ley de Memoria Histórica.
El pleno del Cabildo tumbó la propuesta de la vicepresidenta insular y secretaria general del PP en Lanzarote, María Jesús Tovar, que planteó declarar la cruz Bien de Interés Cultural (BIC) por ser, según su intervención, parte de la ''memoria y la identidad de los arrecifeños''. La iniciativa del grupo popular solo fue apoyada por el único representante de Vox en el pleno insular, Óscar Domingo Pérez, y por Armando Santana, miembro del Grupo Mixto.
Solo el PSOE votó en contra. ''No hay reinterpretación posible ni excusas que valgan. La cruz que se retiró era parte de un monumento franquista y no tiene cabida en una democracia plena'', subrayó la portavoz socialista, Ariagona González. ''Lo que pretendía el Partido Popular no era un acto de respeto ni de conservación patrimonial, sino un claro retroceso en los avances democráticos. Lanzarote ha dado un paso firme al rechazar esta moción'', añadió.
Por su parte, Coalición Canaria y Nueva Canarias se abstuvieron. ''Lo único que tenemos que hacer es cumplir la Ley. Me da igual la cruz. Lo que diga el informe jurídico, hay que hacerlo'', dijo el consejero nacionalista Jesús Machín. En su segunda intervención, Machín dejó la puerta abierta a una futura recolocación de la cruz. ''Está en el informe técnico que fue retirada [la cruz] para preservarla mientras se realizaban las obras. Nadie está diciendo de tirarla por un barranco, de no sacarla más a la luz. Es una medida preventiva para evitar su deterioro durante el desarrollo de las obras'', apuntó.
En esta línea, el PSOE ha cuestionado ''la tibieza'' de CC, que ''prefiere mirar hacia otro lado y no comprometerse con la defensa de los valores democráticos, ni con la memoria de quienes fueron perseguidos por la dictadura''.
La historia de la cruz
La bautizada como cruz de los caídos fue levantada en 1950, en homenaje a los hombres de Arrecife que formaron parte del bando golpista durante la Guerra Civil española (1936-1939). Su construcción se enmarcó en unas obras de transformación de la plaza, que obligaron a borrar una gran cruz negra pintada en la fachada de la iglesia de San Ginés, declarada en BIC en 1993, para poder abrir una puerta principal. Esta pintura, elaborada poco después del fin de la Guerra Civil española, estaba acompañada de una lápida donde podían leerse los nombres de todas las personas de Arrecife que combatieron en la guerra con el bando sublevado.
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Ante la desaparición de esta pintada, el delegado del Gobierno insular pidió que se creara una gran cruz de piedra en el centro de la plaza, explica el estudio Memoria histórica: remodelación Plaza de Las Palmas (2018). El 14 de septiembre de 1950, el Ayuntamiento de Arrecife se comprometió a terminarla antes de la visita de Franco a la ciudad, prevista para el 29 de octubre de ese mismo año, tal y como se recoge en un acta del 14 de septiembre de 1950.
El municipio también encomendó entonces al artista César Manrique el embellecimiento de la plaza, pero no la cruz, que ni siquiera aparece dibujada en sus planos y que fue encargada a una empresa privada, al contrario de lo que ha afirmado el PP. El partido ha asegurado que el símbolo “formaba parte del diseño original de ese espacio que hizo en su día César Manrique”.
Aunque con el paso de los años el símbolo dejó de conservar la relación de nombres de los miembros del bloque golpista, sí contaba con una placa lateral del partido fascista Falange Española.
La cruz está recogida en la fase actual del Catálogo de símbolos, calles, monumentos y menciones franquistas de Canarias: capitales insulares, elaborado por el Gobierno de Canarias y la Universidad de La Laguna. Fue incluida de acuerdo con la sentencia del Tribunal Supremo que avala la retirada de todas las cruces franquistas del país que recuerden solo a los muertos del bando nacional.
El Alto Tribunal concluye que estos símbolos exaltan ''la sublevación militar“ y la ”represión de la Dictadura''. Su desaparición -continúa el fallo del Supremo- ''no pretende más que retirar del primer plano cuanto signifique, represente o simbolice el enfrentamiento civil''.
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