Atienza sigue sin suministro desde diciembre: “Reparto agua como si fuera un lechero”, dice el alcalde
El municipio de Atienza ha dado esta semana un paso decisivo para poner fin a la grave crisis de abastecimiento de agua que arrastra desde finales de diciembre. La compleja operación para retirar la bomba y la tubería que habían caído al fondo del pozo principal ya se ha completado, un hito técnico que desbloquea en gran medida la avería que ha dejado a la localidad sin suministro potable durante más de 20 días.
Así lo ha confirmado el alcalde, Pedro Loranca, que ha reconocido el alivio tras semanas de enorme presión. “Esta noche, después de tiempo, por fin voy a dormir bien”, ha señalado después de que una empresa especializada lograra extraer los restos del interior del sondeo, labores que hasta ahora no habían podido acometer otras empresas.
La intervención no ha sido sencilla. En el interior del pozo, de unos 150 metros de profundidad, se habían precipitado numerosos tubos de seis metros de longitud, además de la bomba extractora. “Era muy difícil porque se cayeron 16 tubos de seis metros en un pozo muy estrecho”, ha relatado Loranca, subrayando que varias empresas habían desistido antes de lograr la extracción.
La crisis del agua en Atienza no es un episodio aislado. El origen del problema se remonta al pasado verano, cuando el pozo principal de abastecimiento sufrió una grave avería. Desde entonces, el municipio ha tenido que recurrir a soluciones provisionales, agravadas a finales de diciembre por la detección de arsénico en uno de los sondeos alternativos, lo que impidió el consumo del agua del grifo.
Durante este tiempo, la Diputación de Guadalajara ha asumido el suministro mediante camiones cisterna y se ha ocupado también de la compleja operación de extracción. “No lo ha pagado el Ayuntamiento, lo ha hecho la Diputación”, ha recalcado el alcalde, que admite no conocer aún el coste final, aunque lo define como “bastante elevado”.
“Reparto agua como si fuera un lechero”
Mientras se resolvía el bloqueo del pozo, el Ayuntamiento ha tenido que organizar el reparto diario de agua embotellada, una tarea que el propio alcalde ha asumido en muchos casos. “Voy a repartir agua como si fuera un lechero antiguamente”, ha explicado, detallando que el suministro se ha priorizado para personas mayores, el colegio y la panadería, uno de los servicios afectados.
Loranca no oculta la preocupación vivida durante estas semanas: “Lo estamos pasando muy mal, no solo por no tener agua, sino por los problemas sanitarios que podrían haberse generado”. Aun así, destaca la comprensión mayoritaria de los vecinos y la colaboración institucional: “Saben que estamos haciendo lo indecible, tanto la Diputación como el Ayuntamiento y los concejales, para solucionarlo cuanto antes”, ha remarcado.
Los próximos pasos, colocar una nueva bomba y limpiar la red
Tras la retirada de la tubería y la bomba, ahora declarada inservible, el siguiente paso será instalar una nueva maquinaria y sustituir los antiguos tubos metálicos, colocados hace unos 20 años. “Según los expertos, ya no son muy aconsejables y hay otras cosas más modernas”, ha apuntado.
En todo caso, antes de restablecer el suministro domiciliario, será necesario limpiar toda la red de cañerías y realizar nuevos análisis. “El sistema de la cañería se tiene que limpiar y eso llevará unos días”, ha advertido el regidor de este pequeño municipio. Así, si no surgen imprevistos, el Ayuntamiento confía en que la normalidad pueda recuperarse en aproximadamente una semana, aunque Loranca prefiere ser prudente: “No lo puedo garantizar, pero espero que sí”.
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