La FAES critica a Sánchez por no comparecer en el Congreso sobre la guerra, mientras que Aznar guardó silencio 6 meses tras el envío de tropas a Irak
La Fundación FAES, el think tank del expresidente José María Aznar, ha emitido un comunicado en el que critica a Pedro Sánchez por “escapar al escrutinio” del Congreso y no comparecer para explicar su postura ante la guerra en Irán.
En el mismo comunicado comparan la gestión del expresidente Aznar, quien decidió participar en la invasión de Irak en 2003, y aseguran que él compareció siete veces, porque “sí tenía confianza de la Cámara y se gobernaba de acuerdo con los usos y exigencias de una democracia parlamentaria”.
Pero, en realidad, cinco de esas comparecencias de las que presume la FAES fueron previas a la invasión. Si bien Aznar compareció seis días después del inicio de las operaciones en Irak, por aquél entonces España todavía no había enviado tropas. Lo que obvia el comunicado es que la siguiente comparecencia no fue hasta diciembre de 2003; es decir, hasta que pasaron 6 meses del momento en que España envío a sus soldados a territorio iraquí.
Además, niegan que España tomara parte en la invasión y toma de control del territorio. “Fue una intervención a cargo de tropas de Estados Unidos y británicas. España prestó apoyo político, como la mayoría de países de la UE y la OTAN”, asegura la FAES, que busca ahora desvincular a Aznar de la invasión de Irak.
En el mismo comunicado, el think tank afea a Sánchez “avalar la paz, pero sólo la de los cementerios, la que impone la teocracia iraní” y considera que su política ante la presente guerra “arrastra a España al aislamiento y la exclusión”.
“Dicen que ahora, en Moncloa, andan buscando precedentes para que Sánchez escape al escrutinio del Parlamento. Como si necesitara coartadas quien desprecia sin rubor alguno la representación de los ciudadanos”, sigue el comunicado.
En este sentido, otro dato que obvia la FAES es que el mismo presidente Sánchez ha solicitado comparecer ante el Congreso para informar “sobra la posición del gobierno de España ante la guerra en Oriente Próximo, así como de la última reunión del Consejo Europeo”.