La portada de mañana
Acceder
El año en el que la gente se dio cuenta de que era pobre
CRÓNICA | 'Nadie quiere romper el Gobierno', por Esther Palomera
OPINIÓN | 'Escenas de la lucha de clases en San Bernardo', por Elisa Beni

Se acabó la fiesta…

El cantautor Joan Manuel Serrat durante el concierto en el WiZink Center, en Madrid.

0

Serrat ya se ha despedido

en Madrid y Barcelona,

con talla de gran persona,

respetado y muy querido.

Criticado y prohibido

por en catalán cantar,

enseñó a saber estar

con elegante prudencia

y el don de la inteligencia

siempre supo atesorar.

Jócamo, 4.I.2023

NOTA: “Se acabó la fiesta”. Con esta gloriosa canción, que arranca con: 

Gloria a Dios en las alturas

recogieron las basuras ...

se despidió en Madrid, el pasado 8 de diciembre, el artista universal Joan Manuel Serrat (anoche en TVE1).

Icono de nuestra generación, fue criticado por muchos cuando se negó a cantar en castellano su controvertido “La, la, la”, canción que catapultó a la fama a Massiel en el festival de Eurovisión de 1968, en pleno apogeo del franquismo.

Ha llovido mucho desde entonces, y el cantautor catalán se ha convertido en una persona respetada y querida, como catalán y español, paradigma de la defensa de las libertades y de los valores democráticos en esta España cainita que nos toca vivir, empecinada en autodespedazarse, probablemente en la mejor época de su historia. Vivir para ver.

Etiquetas
stats