Qué pasa en el pádel
Antes de hacer pública cualquier consideración, es necesario agradecer al pádel y a las carreras de montaña que mucha gente se acerque al deporte o no abandone la práctica deportiva, aunque eso signifique una excesiva popularización de ambas disciplinas.
En el pádel se están poniendo cortapisas a la participación de determinadas parejas en determinados torneos. Por ejemplo, ¿por qué no puede participar un hombre y una mujer, fuera de lo que es una competición mixta, si estos creen que pueden jugar en una determinada categoría y pagan su cuota de inscripción?. ¿Por qué los tienen que obligar a jugar en mixtos?. ¿Por qué a determinadas personas las tienen que asignar a categoría superior a lo que ellos creen que están capacitados para jugar si nunca han ganado un torneo en la categoría en la que desean jugar? Son cuestiones que no tienen explicación, y quien las ha tomado tiene que enterarse que el pádel es sólo deporte.
Se constata que muchos con tal de progresar, sólo quieren jugar con gente que es mejor que ellos, jugar con buenos jugadores es lo que desean, siendo habitual jugar contra uno bueno y otro mejor, y hacerle la nevera, esto es, no pasarle la bola a la persona que es mejor, porque eso podría significar que ese que es muy bueno, la devuelva de tal manera, que los contrarios no la puedan rematar. O lo contrario, como este es más malo y yo necesito practicar, le envío la pelota sólo al bueno, y dejo en el ostracismo al malo. Al final muchos jugadores en lugar de practicar deporte y pasar un buen rato salen cabreados, ya que sólo reciben bolazos cuando los contrarios quieren asegurar un punto.
Hay una cuestión de reciprocidad que mucha gente del pádel ha olvidado, dar para recibir, si jugamos con personas de peor nivel, moralmente podemos jugar con buenos jugadores o recibir en la vida atenciones que no esperamos, aunque algunos buenos jugadores no se enteren de lo que es la solidaridad y el ser mejor personas.
El pádel es un deporte de equipo, tanto hacia el compañero que forma parte de una pareja como hacia los contrarios, con un alto componente social, por la relación que se mantiene durante un encuentro, por tanto no compartir el juego entre todos los que participan es un error de difícil enmienda. Muy relacionado con lo anterior está la actitud de extrema competitividad que tienen algunas personas que llevan esa pugna fuera de las canchas, y es que en el pádel hay mucho 'picado' que quiere ganar a toda costa.
A riesgo de estar equivocado y hablando de forma generalizada, que siempre hay excepciones, el egoísmo que se ve en el pádel no se ve en otros deportes, de ser así, hace años que no me hubieran dejado jugar en la liga insular de baloncesto, por poner un ejemplo experimentado por el que subscribe.
A modo de propuesta se podría crear una federación insular, que organice una liga insular con clasificación colectiva e individual, para evitar la proliferación de tanto torneo superpuesto.
Por último, indicar el buen trabajo que están desarrollando los monitores de pádel a uno y otro lado de la Isla, los cuales intentan alejar algunos de los males arriba comentados.
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