Agaete busca reforzar su oferta gastronómica con sus “garapiñones”, unos dulces únicos
Los llamados “garapiñones de Agaete”, dulces únicos de ese municipio de Gran Canaria, se comercializarán empaquetados por primera vez en su más de medio siglo de historia con el propósito de aportar valor añadido a su oferta gastronómica y turística singular, según se ha anunciado este martes.
Elaborados con azúcar, harina, ralladura de limón, matalauva, almendras y algunas especias que se combinan para dar forma a “una galleta muy crujiente con sabor anisado y fresco”, esos postres tradicionales llegarán a las tiendas como resultado de un proyecto impulsado por el Ayuntamiento de Agaete y subvencionado por el Cabildo de Gran Canaria.
La Corporación ha respaldado la iniciativa con el objetivo de “convertirlos en un elemento identificativo y de promoción turística del municipio”.
Por ello, esos dulces se comercializarán “bajo un formato de empaquetado según los estándares y exigencias de este tipo de producto artesano local, en un envase con una ventana abierta que permite verlo, con información en varios idiomas y una foto” que irá cambiando para mostrar paisajes e imágenes representativas de Agaete, como su fiesta de La Rama.
En cuanto al origen de esa peculiar garrapiñada, explica que el dueño de la panadería Pino, Matías Palomo, enseñó la receta a su mujer, Pino Alemán, que desde mediados del siglo XX la elabora de manera ininterrumpida aunque con una producción familiar limitada a la demanda de los propios vecinos.
Por lo cual “es un producto muy conocido entre la población de Agaete pero que no se comercializa en ningún establecimiento, con el consiguiente riesgo de desaparecer”, añade el Cabildo.
Con el proyecto no solo se garantizará la supervivencia de ese dulce tradicional y se sumará un nuevo elemento a la oferta que Agaete propone a quienes lo visitan, sino que, al tiempo, se dará “un impulso emprendedor y del empleo en el municipio”.
Para posibilitar un volumen de producción de garapiñones suficiente y su comercialización se ha impartido un taller de formación en el que ha participado más de una decena de personas, entre ellas empleados de las panaderías locales y parados del pueblo, que incrementarán así sus opciones de trabajo.