‘Malditas guerras’ suma nuevo estreno con la proyección de 'Carruaje a Viena', joya checa de la restauración fílmica europea
Carruaje a Viena, (Checoslovakia. 1966), de Karel Kachyña, se estrena en Canarias este jueves día 2 de octubre a las 19.00 horas, con entrada gratuita hasta completar aforo, en el Centro de Cultura Audiovisual de Gran Canaria (CCA) -calle Cádiz, 34, junto al parque Don Benito de Schamann-, en el marco del ciclo Malditas guerras.
Restaurada en el prestigioso Archivo Cinematográfico Nacional (NFA) de Chequia, con sede en Praga, Carruaje a Viena es una auténtica joya, ya no solo de la restauración fílmica europea, sino que, secuestrada durante veinte años por el gobierno checo del momento, es una obra maestra y expresión de la nueva escuela del cine checo. En palabras de Javier Tolentino, comisario del ciclo Malditas guerras, esta película «es una de los poemas más hermosos de un cine que hace de la sencillez su mejor recurso. Recuerda al director húngaro Béla Tarr por la falta de artificios; es el cine europeo por todos sus poros. Qué lejos de un cine académico y narcisista que se hace hoy». Añadiendo que «Es incomprensible que un film de la belleza visual y lirismo de Carriage a Vienna no ostente un lugar de privilegio en el Olimpo de obras maestras del cine (…)».
Y es que, sin duda alguna, hablamos de un exquisito largometraje en cuyos 75 minutos de duración se dan cita muchas tradiciones narrativas que bien podría describirse como una road movie de resonancias medievales, un western de venganza, una parábola antibelicista o, arriesgando un poco más, recordarnos a aquellas obras de Hitchcock (Náufragos o La soga) desarrolladas en un único tiempo y lugar, donde cada objeto -aquí un machete, un puñal o una brújula- desencadena su propia intriga.
En lo que a su trama se refiere, en Carruaje a Viena, un soldado austríaco asalta el carruaje de una campesina y la fuerza a llevarlo a él y a su compañero herido hasta Viena. La mujer busca una oportunidad de neutralizarlos, acercándolos a las tropas soviéticas y aprovechando un descuido para abatirlos.
En cuanto a su director, Karel Kachyňa (1924 – 2004), una breve mirada a su biografía nos arroja datos como que se vio sometido a trabajos forzados en una fábrica alemana durante la Segunda Guerra Mundial. Tras la guerra, acabó el bachillerato y pudo trabajar en anuncios publicitarios en los estudios cinematográficos Baťa de Zlín. Después, Kachyňa fue aceptado en la recién fundada Escuela de Cine y Televisión de la Academia de Artes Escénicas de Praga (FAMU) para estudiar cinematografía y dirección. Entre sus compañeros de estudios estaban Vojtěch Jasný, Zdeněk Podskalský y Antonín Kachlík. Tras graduarse, dirigió documentales de propaganda de realismo socialista con Jasný. A lo largo de la década de los cincuenta ambos trabajaron para la unidad de cine del ejército checoslovaco. En 1952 viajaron a China con el Grupo Artístico del Ejército Popular Checoslovaco y realizaron tres documentales sobre el país. Kachyňa realizó sus películas más célebres con el guionista Jan Procházka. Tras la invasión de Checoslovaquia por el Pacto de Varsovia y en el posterior periodo de normalización, sus películas políticamente críticas ¡Que viva la república! (1965), Carruaje a Viena (1966), Noc nevesty (La noche de la monja, 1967) y La oreja (1970) fueron prohibidas. Kachyňa fue despedido de su puesto de profesor en la FAMU, después de que la película Nezvaný host (Huésped no invitado, 1969), de su alumno Vlastimil Venclík, fuera interpretada como una crítica a la invasión soviética. A partir de la década de los setenta dirigió sobre todo películas históricas centradas en la vida de la gente corriente y filmes infantiles. Tras la Revolución de Terciopelo fue contratado de nuevo en la FAMU, donde siguió dando clases hasta su jubilación.
Siempre en en versión original, con subtítulos en español, las proyecciones son contextualizadas en el inicio de cada sesión y cuentan con un coloquio final al que se van sumando diversos invitados como, entre otros, Sergio Millares Cantero, Juan Millares, Pablo Gil Rituerto, Antonio Bordón o Luis Miranda. Este jueves, la invitada especial es la directora, editora, guionista, productora, animadora y Dj Dácil Manrique de Lara Millares. Sobre su trayectoria, desde el año 2002 dirige spots publicitarios, videoclips, de la mano de productoras como The Brownie Film Company, Tesauro o Attic con los que ha obtenido nominaciones y premios como Mejor Director Joven en Cannes YDA (Young Directors Award). Pertenece al programa de docencia de la Universidad Francisco Marroquín y el Instituto de cine. El Último Arquero es su primer largometraje de no ficción, seleccionado en Hot Docs y Mejor película en Houston Latino Festival entre otros muchos. Actualmente, desarrolla nuevos proyectos audiovisuales con el compromiso de seguir explorando historias que conecten con el público y de contribuir al panorama del cine documental.
El ciclo Malditas guerras es una de las siete iniciativas que fueron seleccionadas de entre las 29 que se presentaron a la séptima convocatoria abierta de proyectos culturales que la Consejería de Cultura del Cabildo grancanario fomenta desde el año 2018 con la intención de incentivar, a través de la libre concurrencia, iniciativas innovadoras que permitan diversificar, promover y canalizar la participación de particulares o empresas en el diseño, confección y ejecución de una parte de la propuesta cultural de CCA Gran Canaria, Centro de Cultura Audiovisual.
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