Alarma en Mogán por el riesgo de nuevos desprendimientos en caminos y carreteras tras la borrasca Therese
Después de la tormenta no siempre viene la calma. Aún pueden producirse daños personales. Vecinos de Mogán han avisado de un importante desprendimiento en el paseo que discurre entre Arguineguín y Anfi. También avisan de que a unos pocos metros del lugar hay una roca de grandes dimensiones, visiblemente deteriorada, que amenaza con caer sobre la carretera GC-500, concretamente en el tramo que discurre entre el hotel Sunwing y el hotel Green Beach en dirección a Patalavaca.
Juan Manuel Gabella, concejal y portavoz de Nueva Canaria en Mogán, asegura que ya en 2017 avisaron que una roca fracturada se podía precipitar sobre el paseo entre Arguineguin y Anfi, como finalmente ha ocurrido. Ahora, alerta de la poca seguridad que hay en la zona donde se ha producido el desprendimiento. No hay señalización “ni advertencia de peligro por parte del ayuntamiento”, critican.
Como la zona no está acordonada, el concejal reprocha que turistas y residentes pasen por el desprendimiento cruzando sobre las piedras. Exige que el ayuntamiento de Mogán “garantice la seguridad de las personas”, advirtiendo y señalizando los peligros que hay en la zona. El único cartel que había en ese lugar, que alertaba en varios idiomas de que es una zona peligrosa, ha quedado destrozado tras el desprendimiento.
En un escrito presentado al Ayuntamiento de Mogán, el concejal de Nueva Canarias pide a la alcaldesa que “se ordene una inspección urgente de dicho risco; que se adopten medidas provisionales, como la instalación de una malla de protección, o cualquier otro sistema que garantice la seguridad de las personas”. Y también pide que se determine “si las obras que se están desarrollando en la parte alta de la ladera afectan o no a la seguridad, así como si el terreno es lo suficientemente estable para soportar el peso de las nuevas construcciones”.
El edil de Playas de Mogán, Willy García, que se personó en el lugar del derrumbe junto a un técnico municipal, en declaraciones a Canarias7 descartó que se vayan adoptar medidas y que “no advierten riesgos para la seguridad de los paseantes”. Entiende que al final la acción de la borrasca tiró la parte del cantil que estaba más débil y que “la suerte quiso que lo hiciera sin causar daños”.
Respecto a la roca fracturada que amenaza con romper sobre la GC-500 en el tramo entre el hotel Sunwing y el hotel Green Beach en dirección a Patalavaca, el concejal Juan Manuel Gabella señala que la construcción de viviendas en la zona “podría estar afectando a la estabilidad del risco, y que, si se desprendiese, podrían ocasionar un grave accidente y afectar a la vida de quienes transitan con sus vehículos por dicho tramo”.
Desde el Cabildo de Gran Canaria, de quien depende ese tramo, los técnicos aseguran que en ese lugar no se ha registrado ninguna incidencia. “Son grietas que llevan ahí muchos años y se revisan de vez en cuando”, dicen. Confirman que han sido revisadas tras la borrasca Therese y, en cualquier caso, aseguran que hay una empresa contratada para que arregle varios taludes por la zona y que “revisarán en las próximas semanas esa parte por si hiciera falta hacer algún arreglo”. Tras ver las mismas imágenes que acompañan esta información, insisten en que “si ven que hay algo que esté con peligro o en riesgo de caída inminente, sí actuarán. Pero en principio no han detectado en esa zona ninguna incidencia destacable”.
Daños de la borrasca Therese
Los daños en infraestructuras tras la borrasca Therese en Gran Canaria el pasado mes de marzo son millonarios. El Cabildo y varios ayuntamientos estiman daños en infraestructuras por valor de unos 80 millones de euros. En concreto el Consejo de Gobierno extraordinario aprobó la emergencia de 18 obras para arreglar 21 carreteras afectadas por la borrasca Therese con una dotación inicial de 13,3 millones de euros.
No es la primera vez que ocurre, ni será la última. Las conclusiones de los últimos informes sobre el cambio climático son claras. Canarias podría sufrir más episodios similares al de Therese, o al de Hermine en septiembre de 2022, que también causó desprendimientos muy peligrosos en Mogán.
Un estudio de 2023 analizaba el caso de urbanizaciones levantadas sobre laderas próximas a los barrancos, como la de este caso. Cuando se producen eventos climáticos extremos, como un episodio de lluvias torrenciales, podría haber deslizamientos y destrozos. Aunque el estudio publicado en la revista Environment, Development and Sustainability analiza el caso de San Agustín, ponía otros ejemplos de otras muchas urbanizaciones turísticas, como esta en concreto de Patalavaca, levantada sobre terrenos con una fuerte pendiente debido a la abrupta orografía del lugar.
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