Trabajadores del banco canario de sangre denuncian “represión sindical” por sus protestas contra los recortes de personal
Comisiones Obreras (CCOO) ha denunciado este miércoles la extinción de los comités de empresa del antiguo Instituto Canario de Hemodonación y Hemoterapia (ICHH) en ambas provincias, una decisión que este sindicato califica de “represión sindical”.
Esta medida, formalizada el pasado 27 de junio por la Dirección General de Recursos Humanos del Servicio Canario de Salud (SCS), constituye, a juicio de esta organización, “un hecho sin precedentes en la administración pública canaria” y deja al personal del banco de sangre en las Islas “sin representación legal”.
Los representantes de los trabajadores llevan denunciando desde hace semanas el incumplimiento del decreto de integración del personal del antiguo ICHH en el SCS, con un recorte “del 30% de la plantilla”.
La Federación de Servicios a la Ciudadanía de este sindicato advierte de que esta decisión “vulnera derechos fundamentales, al eliminar órganos de representación que, por su carácter electo y democrático, no pueden ser cesados unilateralmente”. CCOO anuncia que interpondrá acciones legales tanto por esta actuación como por la gestión “opaca” de las listas de contratación.
“Se ha consumado una represión sindical intolerable, que ataca directamente a la libertad sindical y a los derechos laborales más básicos”, señala la organización en un comunicado.
También alerta de las “graves” consecuencias sanitarias que genera la política de recortes aplicada tras la fusión materializada a principios de 2025, y asegura que “la falta de una estrategia eficaz de reorganización está provocando una caída drástica en la recogida de donaciones de sangre”.
Según CCOO, cinco de los ocho grupos sanguíneos presentan niveles de almacenamiento en alerta (nivel 2), con un margen operativo de apenas dos días, lo que pone en “peligro” el suministro de más de 3.000 productos hemoterapéuticos esenciales para transfusiones hospitalarias en toda la Comunidad Autónoma.
Agrega que a lo anterior se suma un recorte del 30% en la plantilla y un encarecimiento del servicio, ya que, afirma, “el SCS ha optado por externalizar la adquisición de hemoderivados en lugar de reforzar la red pública de donación”.
El sindicato denuncia que “se prioriza el ajuste económico a costa de la salud pública”, en una “deriva austericida que, además de perjudicar a los pacientes, encarece el coste de la sanidad”.
FSC-CCOO reclama al Gobierno de Canarias el restablecimiento inmediato de los comités de empresa del extinto ICHH, el cumplimiento íntegro del acuerdo de integración y el fin de los recortes.
Además, exige la elaboración urgente de un plan de contingencia para garantizar la autosuficiencia en la donación de sangre en el Archipiélago.
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