En las Urgencias del HUC hay 40 médicos sin especialidad reconocida, incluyendo a toda su dirección
Cerca del 75% de los médicos de urgencias del Hospital Universitario de Canarias (HUC) no tiene especialidad médica demostrada, “tampoco la dirección del servicio”, según han denunciado varios médicos de ese servicio a la Asociación MIR España, y a cuyos testimonios también ha tenido acceso este periódico.
La Asociación MIR España lleva días recogiendo información ofrecida por los médicos residentes y adjuntos de distintos años y especialidades, del propio servicio de urgencias del Hospital Universitario de Canarias, y califica la situación de “auténtico despropósito”.
“De 56 médicos de urgencias, solo 15 tienen especialidad vía MIR”, según las evidencias que ha recibido la Asociación MIR España. Critican que los médicos residentes están siendo tutorizados por personal que, en su mayoría, carece de la titulación de especialista, lo que supone un “riesgo absoluto para los pacientes y para la formación de los profesionales”.
“Tenemos testimonios de pacientes muriendo a la espera de ser atendidos en los pasillos del hospital. Esto no es casualidad, esto es por una gestión horrorosa”, asegura Jesús Arzúa, presidente de la Asociación MIR España. Señala que “como no se han formado por la vía MIR, no han pasado por la formación sanitaria especializada, no pueden dar una docencia adecuada”, y que en muchos casos son los residentes los que enseñan a los propios adjuntos.
El MIR (Médico Interno Residente) es el sistema oficial y obligatorio de formación de especialistas médicos en España. Durante 4 o 5 años los residentes se forman de manera práctica y remunerada para ejercer como médico especialista en el Sistema Nacional de Salud. Pero según los propios trabajadores del HUC, cinco de cada siete médicos de urgencias no tienen ninguna especialidad médica reconocida. “Tampoco la dirección de urgencias: ni la jefa de servicio, ni los cuatro jefes de área”, según nos han manifestado a este periódico varios trabajadores del HUC.
Algunos de estos testimonios cuentan que hay médicos residentes “siendo supervisados por un chaval de 24 o 25 años que acababa de salir de la carrera”. Aseguran que tratan casos extremos de pacientes muy críticos sin la supervisión adecuada. Algunas declaraciones apuntan a que al no tener MIR “hacen mucho gasto pidiendo pruebas médicas innecesarias”.
“Hay casos de residentes de primer año que dicen haber tenido que valorar y manejar prácticamente solos, pacientes con shock séptico, ictus o arritmias”, asegura Arzúa. Desde la Asociación MIR España explican que es totalmente incompatible con una formación MIR segura, y que “incumple de manera flagrante” las condiciones por las que fueron acreditados por el Ministerio de Sanidad en su día.
La Asociación MIR España y su delegación en Canarias aseguran que van a solicitar una auditoría docente en Urgencias del HUC para garantizar la supervisión de los residentes y la calidad asistencial. Según los testimonios que han recibido consideran que hay “dudas relevantes” sobre cómo se supervisa a los médicos residentes, sobre la disponibilidad de especialistas acreditados y el cumplimiento de los estándares formativos exigidos por el sistema MIR.
Aprendizaje “autodidacta” en Urgencias
La Asociación MIR España alerta de que hay bastantes residentes en tratamiento psicológico, “toman antidepresivos, incluso ansiolíticos”, por trabajar en un ambiente laboral “totalmente peligroso, de una tensión constante”, y con una aprendizaje que describen como: “autodidacta”.
Aseguran que se les ha comunicado que den prioridad “al volumen de pacientes”, primando de este modo “la cantidad, como si el residente fuera mano de obra barata asistencial y no un profesional en formación, que lo que necesita es supervisión”, relata Arzúa.
Desde la Asociación MIR explican que los residentes acceden a su plaza “tras superar una de las oposiciones más exigentes de España y tienen derecho a una formación de calidad, supervisada y segura”. Y recuerdan que “los residentes no forman parte de las plantillas estructurales de los hospitales”, están ahí para formarse: “los especialistas que atenderán a la población en los próximos años se está formando hoy en nuestro hospitales”, concluyen.
En España, la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias entró en vigor en 2024. Según critican varios médicos el HUC es “el único hospital de referencia de Canarias que no dará formación a residentes MIR de Medicina de Urgencias y Emergencias, por decisión del Director Médico del HUC”. Aseguran que el HUC “no cumple los requisitos” y por eso “no lo han solicitado”, ya que sin médicos MIR no pueden recibir a residentes de urgencias.
Mientras se implementa esta especialidad de reciente creación en toda España, para trabajar en Urgencias basta con tener cualquier tipo de especialidad, pero hay que tener alguna, la “más frecuente suele ser la de médicos de familia”, explican médicos que trabajan en urgencias.
La Dirección de Urgencias, sin especialidad
Este periódico ha podido confirmar que ni la jefa del Servicio de Urgencias del HUC, ni tampoco ninguno de los cuatro jefes de área de urgencias tienen el MIR, o alguna especialidad reconocida.
La jefa de urgencias se licenció en el año 2000 y llegó al cargo en diciembre de 2024, según reconoce en su propio currículum publicado en Linkedin. Para trabajar en urgencias “habría que tener una especialidad y hacer el MIR o ser pre-95”, como se conoce a los médicos que se licenciaron antes de 1995, cuando bastaba con terminar la carrera universitaria para ejercer como médico de cabecera. Con la incorporación de leyes europeas, tuvieron que demostrar sus años de experiencia para que el Ministerio de Sanidad les reconociera oficialmente el título de especialistas, sin necesidad de haber realizado el sistema MIR actual.
Según especialistas de urgencias consultados, “se está vulnerando la ley” y las normas del Servicio Canario de la Salud. Señalan que un jefe de servicio debería acceder a ese puesto “por tener su plaza en propiedad, su especialidad correspondiente, y llevar más de cinco años trabajando”.
Por debajo de la jefa de servicio, que ha estado varias semanas de baja, están los jefes de área o de unidad, y tampoco cumplen los requisitos, como carecer de especialidad reconocida. Según el registro del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, el jefe de la unidad de consultas de atención rápida (CAR), el de unidad consultas externas, el de reanimación, y la jefa de la unidad de observación, aparecen como médico general, es decir, sin especialidad.
Estos jefes de unidad tiene “poca experiencia en urgencias, y no tienen el dominio de la gestión que requiere el cargo”, critican algunos médicos. Otros señalan que algunos jefes de unidad son “muy jóvenes” y sin la experiencia necesaria para un puesto de esas características, ya que deberían saber tomar decisiones, formar a los residentes, e incluso sustituir a la jefa de servicio, como ha llegado a ocurrir. No entran a valorar que son médicos de países extracomunitarios, de Latinoamérica en su mayoría, y han tenido que homologar su título, ya que no se han formado en España. Solo destacan que no tiene ninguna especialidad médica reconocida.
Todos lo sabían, pero…
Estas circunstancias son conocidas por varios sindicatos médicos, pero ninguno ha querido criticarlo públicamente, ni dejar constancia por escrito de las quejas de los profesionales que han acudido en su ayuda. En conversaciones con este periódico han reconocido que conocían que esto pasa en las urgencias del HUC, pero han preferido no hacer declaraciones. Ha tenido que ser la Asociación MIR España, creada en 2020, quien saque a la luz revelaciones denunciando esta situación.
La propia Dirección Médica del HUC reconoció en un comunicado interno del 14 de mayo de 2025 que los servicios de urgencias se nutren de médicos no especialistas, pero se excusaba en que la especialidad de urgencias es de reciente creación, como en toda España. Pero aunque no tengan especialidad, considera que pueden cumplir con la tutorización de los residentes. Para la Asociación MIR España esta justificación es “totalmente absurda”, y aseguran que este comunicado les “horroriza”, porque hacen “una trivialización, una banalización de la formación sanitaria especializada reglada”, asegura Arzúa.
Auditoría para el HUC
La Asociación MIR España va a pedir una auditoría urgente al Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Canarias. Aseguran que cuando finalice la recogida de testimonios mandarán la documentación a la Inspección de Trabajo, al Ministerio de Sanidad, y a la Consejería de Salud. Durante esta semana aún seguirán recabando evidencias en su cuenta de Instagram @AsociacionMir , donde publicarán de manera “anónima y confidencial” los testimonios en los próximos días.
La Diputada del Común, Dolores Padrón, también ha pedido recientemente una auditoría externa urgente, al servicio de urgencias del HUC. Su institución le dedicó un capítulo entero en su informe de 2025, y en la investigación que realizó de oficio encontró un médico residente “solo en urgencias con 30 personas en una habitación”.
El mal funcionamiento de las urgencias en este Hospital Universitario de Canarias no es ninguna novedad. Este periódico informaba hace unas semanas de un nuevo colapso, con pacientes amontonados en los pasillos obstruyendo la salida de emergencias.
Según la última memoria anual de la Defensora del Paciente, el HUC es el hospital con mayor número de reclamaciones de todo el archipiélago, siendo su servicio de urgencias el más denunciado de toda España. Registraron 320 quejas, de las cuales 31 fueron fallecimientos. El informe asegura que las Urgencias del HUC “perduran como un ejemplo de deshumanización y colapso absoluto”.
Cómo empezó todo
Según varios médicos, el grave deterioro que se ha producido en los últimos dos o tres años en las Urgencias del HUC “fue a raíz de una fuga de especialistas”. Aseguran que les obligan a hacer un número de horas extraordinarias, “de 280 a 300 horas al mes”, y aunque algunos querían quedarse, terminaron marchándose a otros destinos.
Explican que la dirección médica sólo contabiliza 140-150 horas de trabajo al mes, pero como les obligan hacer, como mínimo, media docena de guardias, las horas de trabajo reales son casi el doble.
Diferentes médicos del HUC consultados señalan que el Director Médico, José Antonio García Dopico, está “obsesionado” con reducir el tiempo de espera en urgencias, que según dice no supera la hora, aunque los trabajadores de urgencias aseguran que algunos pacientes llegan a esperar hasta 12 y 14 horas.
Estos trabajadores de urgencias consideran que hay otros indicadores de la calidad que son más importantes, como: las veces que vuelven a visitar al médico, los reingresos, y por supuesto, la mortalidad.
Respuesta de la Dirección Médica del HUC
Algunos de los trabajadores de urgencias con los que ha contactado este periódico aseguran que están siendo “coaccionados” para que señalen a quien haya dado testimonio a la Asociación MIR. También han sido “amenazados” con abrirles expediente a quienes filtren información: “quien tenga algo contra los médicos no MIR que lo denuncie en Fiscalía”, aseguran que les han dicho.
Aunque no ha querido responder a las preguntas de este periódico, desde el Hospital Universitario de Canarias han remitido un comunicado en el que aseguran que mantienen “un firme compromiso con la calidad asistencial” y con la formación especializada de los médicos residentes, desarrollando su actividad docente “conforme a la normativa vigente”.
Afirman que en cada jornada de guardia participan, “además del equipo propio de Urgencias, un total de 67 médicos (40 especialistas y 27 MIR de otras especialidades) de las distintas áreas del hospital, que acuden al servicio para valorar y atender a los pacientes cuando es necesario, aparte de 16 especialidades más en localización”. Aseguran que en cada franja horaria, cuentan “con más de 15 médicos en el turno de mañana, 10 en el de tarde y 7 durante la noche, sin contar los residentes”. Este argumento es criticado por los médicos de urgencias, “lo importante no es cuántos profesionales hay, sino cuál es su nivel de formación y experiencia”, señalan.
Desde el HUC aseguran que “existe un protocolo de supervisión vigente aprobado por la Comisión de Docencia y una revisión de la planificación de los circuitos formativos de febrero de 2025 y actualizado en junio de 2026”. Mantienen que “en ningún caso, la responsabilidad de la actividad asistencial recae sobre los residentes”, y que esta labor la realizan los médicos adjuntos: “Ningún paciente se va de alta sin la firma del facultativo adjunto”. A lo que algunos médicos de urgencias responden que una firma “no elimina el riesgo”.
Por último, el HUC destaca en su comunicado que el hospital mantiene una elevada capacidad de retención del talento formado en el propio centro. Y ofrecen como prueba el argumento de que “el 85% de los médicos internos residentes que han finalizado su periodo de formación este año han optado por incorporarse a la plantilla del hospital”. A lo que algún médico de urgencias responde que eso “no incluye” a los siete residentes que querían quedarse en el Servicio de Urgencias y “fueron invitados a irse al Hospital de la Candelaria”.
Pero sobre todo, el comunicado del HUC no dice nada sobre por qué toda la dirección de Urgencias y el 75% de sus médicos no tiene el MIR, ni ninguna especialidad reconocida. Sobre este hecho no han dado ninguna explicación.
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