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La presidenta del Cabildo de Tenerife dice ver “sombras” en la gestión del Hondius
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila (Coalición Canaria), ha calificado este lunes la gestión del Gobierno de España con el buque MV Hondius como “propia de las autocracias” y ha acusado al Ejecutivo central de actuar al margen de las instituciones canarias, ocultar información y tomar decisiones irresponsables, una gestión “con muchas sombras”, ha dicho.
Mientras el Gobierno de España recibe elogios tanto de la Organización Mundial de la Salud, como de la Unión Europea y el resto de países que han formado parte de este despliegue internacional sin precedentes, la presidenta insular ha opinado que es una “decisión política no avalada por ningún documento” el hecho de que el buque MV Hondius siga fondeando este lunes en Tenerife, pues, según ella, se podría haber realizado el desembarque de todo el pasaje afectado durante el domingo. Dávila no ha explicado en base a qué ha hecho ese cálculo de tiempo.
“Aseguraron que no existían síntomas, que todos los pasajeros eran asintomáticos. A día de hoy, ya sabemos que aparecen casos sospechosos en Francia y Estados Unidos... y seguirán apareciendo nuevos positivos. También nos dijeron que no existía otra alternativa, y ahora sabemos que ni siquiera se realizaron PCR”, ha cuestionado la presidenta del Cabildo tinerfeño. Cabe señalar que no es lo mismo ser asintomático que no estar contagiado, y que una persona sin síntomas en un momento dado puede dar positivo o desarrollar síntomas más adelante.
Además, hay que añadir que la Delegación del Gobierno en Canarias ha explicado este mismo lunes que “en el barco no se realizaron PCR generalizadas, tampoco durante la navegación, ya que no existía capacidad técnica ni razones epidemiológicas” para ello, pero sí se realizaron pruebas “tanto a las personas que el epidemiólogo del ECDC (Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades) consideró contactos de mayor riesgo, como a las tres personas que presentaban síntomas, que fueron evacuadas allí mismo. El barco continuó entonces su trayecto únicamente con pasajeros sin síntomas”.
Sin embargo, según Rosa Dávila (y contra el criterio científico, que rechazó hacer PCR en el barco), las PCR podrían haber sido realizadas en Cabo Verde para que una vez en Canarias se pudieran distinguir aquellas personas que sí estaban infectadas y tomar “medidas de máxima precaución”.
“La operación se podría haber realizado con todas las garantías en un solo día, en 12 horas, desde las 6 y media de la mañana. Se empezaron a bajar a los pasajeros a las 9 de la mañana y podría haber terminado perfectamente a las 7 de la tarde”, ha dicho en declaraciones a los periodistas Dávila.
A lo largo del domingo vuelos procedentes de España, Francia, Canadá, Países Bajos, Reino Unido, Turquía, Irlanda y Estados Unidos evacuaron a una parte del pasaje y tripulación del MV Hondius y permanecen aún pendiente de evacuarse la tripulación y pasaje que marcharán en un vuelo a Países Bajos este lunes.
Dávila se ha negado además a recibir “lecciones de solidaridad” por parte del Gobierno de España pues tras la gestión de la crisis migratoria, ha esgrimido, “no nos gana nadie” y ha dicho que “no es de recibo que vengan tres ministros a dar lecciones de solidaridad. No se lo admitimos al Gobierno de España”, ha continuado la presidenta insular.
Dávila ha dicho tener “una enorme preocupación” ante lo acontecido en las últimas 48 horas en la isla de Tenerife y ha insistido en la actuación “unilateral” del Gobierno central, “sin diálogo y consenso” y que se suma a “varias mentiras”.
Sobre este punto, cabe recordar que según ha declarado este lunes el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, la relación con el Ejecutivo regional fue buena hasta el sábado por la noche, momento tras el cual los representantes del Gobierno canario decidieron “no aparecer” y tratar de impedir incluso el fondeo del buque.
“La primera de las mentiras fue cuando nos enteramos por un comunicado del Ministerio de Sanidad que el barco, en vez de seguir hacia Países Bajos, iba a recalar en aguas canarias”, ha apuntado la presidenta insular, pese a que en un principio, según su versión, les habían dicho que el barco continuaría hacia Países Bajos.
La decisión de que el barco recale en Tenerife, ha expresado Dávila, se tomó después de una reunión con la Organización Mundial de la Salud sin enviar ningún aviso formal a las autoridades canarias, de modo que se ha sentido “víctima” como tinerfeña y canaria de un Gobierno “soberbio” que ha actuado en todo momento “desde la imposición”.
De nuevo, hay que recordar que este punto ha sido desmentido desde el principio por el Gobierno central, que ha asegurado haber mantenido contacto directo y constante de dos ministros (Sanidad y Política Territorial) con el presidente canario, Fernando Clavijo.
“Han tratado a Canarias como un territorio al que se le comunica una decisión ya tomada, no como una comunidad autónoma que merece respeto institucional”, ha dicho Dávila, que se ha quejado de que cuando llegó el equipo del Ministerio y de la Organización Mundial de la Salud no se reuniesen con las autoridades canarias y diesen una rueda de prensa, punto también desmentido por el secretario de Estado de Sanidad, que señaló este lunes que incluso se había hecho una visita conjunta al puerto y al aeropuerto.
La presidenta insular ha insistido en que, según ella, la operación podría haber concluido 24 horas antes y ha reiterado el mensaje de alarma a la población señalando que el riesgo “no es cero” y que “aumenta cuantas más horas pasa el barco en aguas tinerfeñas”, justo lo contrario de lo declarado por la propia OMS en su carta dirigida precisamente a la población tinerfeña.
“Y se hace incontrolable si las medidas de seguridad sanitarias se toman a la ligera como hemos podido ver todos”, ha apostillado, refiriéndose al despliegue internacional en el que han participado numerosos países en coordinación con la Unión Europea, el Gobierno central, la Marina Mercante, Protección Civil, fuerzas y cuerpos de seguridad y la OMS, entre otros.
Dávila también ha criticado que los vuelos iban por debajo de su capacidad y que podrían haber evacuado a más pasajeros como los de Australia.
“Esa alternativa fue desechada sin [según ella] ningún argumento basado en razones de protocolos de seguridad sanitaria. Solo querían quedar bien con estos países que venían a recoger y a repatriar a sus ciudadanos”, ha continuado Dávila.
También ha opinado que si los tripulantes que quedan en el barco son asintomáticos podrían proseguir los cuatro o cinco días de navegación hasta Róterdam, en Países Bajos, o marcharse en el avión del domingo.
Respecto a la negativa del presidente de Canarias, Fernando Clavijo, a no autorizar el fondeo en el último momento, ha manifestado que la llegada finalmente se produjo “arrebatando las competencias de la autoridad portuaria unilateralmente” y que la Marina Mercante lo autorizó “sin tener las garantías que exigían las autoridades canarias”. De nuevo, hay que recordar que el Gobierno canario no tiene competencias sobre los puertos que son titularidad estatal.
“Creo que esto no va a quedar así, que vamos a seguir, desafortunadamente, viendo cómo este brote va a seguir expandiéndose, y que nosotros, después de la experiencia del COVID, lo que exigíamos eran las máximas garantías de seguridad, no solamente para los pasajeros, que es lo que ha primado en este operativo, sino también para quienes vivimos aquí”, ha concluido Rosa Dávila.
Dávila ha colgado un vídeo en sus redes sociales haciendo todas estas declaraciones y ha recibido numerosas respuestas afeándole su postura y la del Gobierno canario.
“Muy grave e irresponsable”, según el PSOE
En respuesta a todas estas declaraciones, la secretaria general del PSOE de Tenerife, Tamara Raya, ha acusado a Dávila, y su partido Coalición Canaria, de haber dedicado los últimos días a “alimentar el miedo, la confrontación política y la alarma social” en torno a la llegada a Tenerife del crucero MV Hondius, en lugar de trasladar confianza en los expertos y serenidad institucional a la ciudadanía.
Raya considera “muy grave e irresponsable” que la presidenta del Cabildo haya acusado al Gobierno de España de actuar con “imposición”, “soberbia” o “descoordinación” pese a existir una comunicación oficial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) solicitando formalmente la colaboración de España y de Canarias para gestionar el operativo bajo protocolos sanitarios internacionales, además de las múltiples llamadas al presidente del Gobierno de Canarias y más allá de la ausencia, tanto del presidente del Gobierno de Canarias, como de la presidenta del Cabildo, durante la operación de este fin de semana.
“La OMS ha sido clara. Ha pedido cooperación, rigor sanitario y aplicación del Reglamento Sanitario Internacional. Lo que no puede hacer una responsable pública es dedicar un fin de semana entero a generar miedo, incertidumbre y confrontación política mientras sanitarios, expertos epidemiológicos y equipos de emergencia trabajaban para garantizar la seguridad de la población”, afirmó.
La dirigente socialista lamentó especialmente las declaraciones de Rosa Dávila hoy mismo en rueda de prensa asegurando que “cada día que pasa pone más en riesgo a la población de Tenerife” o insinuando que el brote “se va a seguir expandiendo”, al entender que “ese tipo de mensajes solo contribuyen a aumentar la alarma social y contradicen precisamente el trabajo de los expertos que están coordinando el operativo”.
“Si el dispositivo se ha desarrollado bajo control sanitario y siguiendo protocolos internacionales estrictos es precisamente gracias al trabajo de los profesionales y no al ruido político generado por Coalición Canaria durante todo el fin de semana”, señaló.
Tamara Raya recordó además que el propio ministro Ángel Víctor Torres ha explicado públicamente que el Gobierno de Canarias estuvo informado y en contacto permanente con el Ejecutivo central y el Ministerio de Sanidad durante toda la gestión de la crisis.
“¿Qué ha aportado CC? Confrontación, ruido mediático y miedo”
“Resulta difícil escuchar ahora a Rosa Dávila acusar a otros de convertir Tenerife en un plató cuando Coalición Canaria ha pasado todo el fin de semana recorriendo medios de comunicación, ruedas de prensa y declaraciones públicas alimentando la alarma social y difundiendo mensajes absolutamente irresponsables”, añadió.
La secretaria general del PSOE de Tenerife se preguntó además “qué ha aportado exactamente Coalición Canaria a la gestión de esta crisis aparte de confrontación política, ruido mediático y miedo”.
“Mientras sanitarios, epidemiólogos y equipos técnicos trabajaban para desarrollar un operativo seguro y controlado, Coalición Canaria eligió convertir una emergencia sanitaria internacional en una campaña permanente de victimismo institucional y confrontación política”, afirmó.
Tamara Raya defendió que Canarias “debe actuar con humanidad, rigor científico y responsabilidad institucional” y lamentó que desde el Cabildo se haya intentado “convertir una emergencia sanitaria internacional en una batalla partidista”.
“Canarias necesitaba durante estos días serenidad institucional, confianza en los expertos y responsabilidad pública. Lo que recibió de Coalición Canaria fue miedo, ruido político y mensajes alarmistas”, concluyó Tamara Raya.
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