Casi 100.000 cántabros están esperando a que les atiendan en la sanidad pública

Casi cien mil cántabros -concretamente, 94.176 personas- están esperando a ser atendidos por la sanidad pública en la comunidad autónoma. De ellos, uno de cada cuatro tardarán más de seis meses en tener la consulta, la prueba o la intervención que necesitan, según los datos oficiales que ha presentado la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública.

Cantabria, con la sexta parte de la población pendiente de asistencia, encabeza la mayor lista de espera del país, es la comunidad con más pacientes por cada 1.000 habitantes esperando a ser atendidos. A la vez, esos ciudadanos tienen que esperar el mayor número de días de todo el Estado: el 22% de las personas esperan más de seis meses. “Unos datos malísimos”, ha considerado el portavoz de la plataforma, Fernando Rodero, durante una rueda de prensa celebrada este lunes en Santander en la que ha denunciado que “es la mayor lista de espera y los que más días tardan en ser atendidos”.

La comunidad ha encabezado por la cola el ránking de las peores expectativas de listas de espera en los últimos siete años. No obstante, en el último mes de noviembre se han reducido las listas de espera de operaciones y de consultas, pero han subido las de pruebas diagnósticas, donde en este momento hay casi 42.000 pacientes.

Actualmente, hay casi 15.000 cántabros esperando una cirugía y más de 37.000 una consulta. “Tenemos uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, pero llevamos unos años cuesta abajo y sin frenos”, ha reconocido.

Rodero ha considerado que hay un “problema de gestión” y de “falta de recursos” que, a su juicio, “nos está haciendo ser los últimos del país, aunque no es una cuestión puntual, es estructural”. En opinión de la Plataforma, la situación “no se arregla dando dinero a la privada, ni haciendo peonadas, ni presionando a la gente para ir a la sanidad privada”. Además, subrayan que el consejero de Salud, César Pascual (PP), “se enorgullece de ese declive y dice que la solución es pasar más recursos a la privada”. “Estamos en una situación bastante seria que el consejero no es capaz de revertir”, denuncia Rodero.

La Plataforma considera que a las iniciativas, por activa, que alimentan la sanidad privada se suman los efectos que, por pasiva, provoca la falta de recursos suficientes para mantener el sistema público, adaptarlo a las crecientes exigencias actuales y a las perspectivas de futuro, incluida las relativas al envejecimiento de la población y a las naturales expectativas que las mejoras científicas crean en la ciudadanía.

En este sentido, desde el colectivo han señalado que “hay que destacar el crecimiento intolerable de las listas de espera”, donde Cantabria ocupa los peores lugares de todo el Estado español; sobre todo en las listas quirúrgicas, donde la comunidad autónoma ocupa -según los últimos datos oficiales- el peor lugar en cuanto a número de pacientes en espera por cada 1.000 habitantes (24,9, frente a una media nacional de 17,7). 

En opinión de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública, cada vez es más evidente cómo el engrosamiento de las listas de espera “acaba operando como una forma especialmente perversa de alimentar a la privada por la vía de la exasperación de los pacientes que no pueden esperar lo que se les pide”. Lo peor es que gran parte de ellos tampoco pueden pagarse un seguro o una asistencia puntual en centros no públicos, ha denunciado el colectivo, por lo que muchos acaban viendo cómo su dolencia se agrava, a veces con consecuencias fatales.

La Plataforma ha insistido en las “clamorosas deficiencias” en la Atención Primaria de toda la comunidad, con decenas de consultorios médicos no operativos en los meses de verano, y sin asistencia a lo largo del año en poblaciones como Miengo, Cudón y Cuchía.

“El panorama de la sanidad pública en nuestra comunidad es, en suma, cada vez más preocupante, y las responsabilidades son claras, habida cuenta de la competencia absoluta de la autonomía en la materia”, ha criticado la Plataforma.

Desigualdades en el mismo territorio

El análisis de las listas de espera que ha hecho la Plataforma -a través de los datos oficiales de Consejería y Ministerio- evidencian las desigualdades de los pacientes en función de su lugar de residencia. Se constata que hay diferencias notables entre los 87 días de media que esperan los pacientes del Hospital Sierrallana de Torrelavega para hacerse una prueba, frente a los 46 del Hospital de Laredo o los 56 de Valdecilla.

Como ejemplo, a 30 de septiembre de 2026 había 10.117 cántabros esperando a hacerse una ecografía. Los de Torrelavega tardarán una media de 94,5 días mientras que los de Santander y el área que cubre Valdecilla se la podrán hacer en 27.