Una de cada dos invitaciones que el Servicio Cántabro de Salud (SCS) cursa a los cántabros de entre 50 y 69 años para realizarse un cribado colorrectal no es atendida.
Así se desprende de los datos oficiales facilitados por la Consejería de Sanidad y que corresponden al año 2020, cuando este programa se suspendió entre febrero y junio por el confinamiento derivado del estado de alarma, aunque luego se restableció con normalidad a partir del verano.
El cribado es una prueba preventiva para detectar con tiempo uno de los cánceres más agresivos que existe. Dicha prueba está universalizada desde 2017 a toda la población cántabra con edades comprendidas entre 50 y 69 años.
El programa se inició en Cantabria en 2008, invitándose a hombres y mujeres con tarjeta sanitaria con edades comprendidas entre 55 a 69 años. En 2014, ya estaba recogido el cribado dentro de la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud, estableciéndose que en el plazo de diez años la invitación a participar debía aproximarse al 100% de población entre 50 y 69 años. En 2017 en la Comunidad Autónoma ya se extendió la invitación al 100% de la población con tarjeta sanitaria de entre 50 y 69 años.
Durante el estado de alarma, en Cantabria se suspendieron las invitaciones del cribado de cáncer colorrectal. Las últimas invitaciones antes del estado de alarma se enviaron el 26 de febrero y el primero tras el estado de alarma fue enviado el 24 de junio de 2020. A partir de esta fecha, el programa se ha reactivado, según informa la Consejería de Sanidad en una respuesta parlamentaria.
En el caso concreto de las invitaciones cursadas el pasado año, el último año con datos de todo el ejercicio, se invitó a 34.021 hombres y 36.772 mujeres, y la participación de enero a noviembre de 2020 fue del 50,12%, y disgregada por sexo, un 48% de hombres y un 52% de mujeres.