ENTREVISTA Portavoz del PSOE de Santander
Daniel Fernández (PSOE): “Santander es una ciudad que está más pensada para el turista que para la gente que vive aquí”
El DNI de Daniel Fernández indica que es originario de Potes, donde vivió hasta la adolescencia, pero nació en Santander. Su vida ha estado vinculada a la capital de Cantabria y al Partido Socialista: tiene 41 años y comenzó a militar con 17 años en Juventudes Socialistas, un año después, en el PSOE, y ejerce de concejal en el Ayuntamiento desde hace once años, actualmente como portavoz municipal y secretario general del partido a nivel local. De su abuelo lebaniego le viene la afición por los bolos, aunque los símiles que utiliza mientras habla son más bien futboleros.
Lleva 23 años en las filas socialistas, pero defiende que en la política se entra y se sale: “No creo que sea un trabajo para 40 años”. En la rueda de prensa de su candidatura como secretario general de su partido en Santander, en 2025, habló de un proyecto “transformador”. Hoy habla de “un proyecto continuista” respecto del que dejó el actual delegado del Gobierno en Cantabria y líder socialista a nivel autonómico, Pedro Casares, de quien fue su secretario de Organización en su etapa municipal y de cuya Ejecutiva forma parte como responsable de Acción Electoral. Dice que la gente le conoce, pero se fía más de lo que percibe que de las encuestas.
En su perfil público de Facebook pone que es de Potes, pero en su perfil del Ayuntamiento, que nació en Santander. ¿De dónde es usted?
Son dos realidades. Nací en Santander, en la Residencia que estaba en la calle Santa Lucía, donde ahora hay un centro de mayores. Pero después viví en Potes hasta los 14 o 15 años. En el DNI pone que nací en Potes, no sé muy bien por qué razón lo hicieron así en el Registro Civil.
De vez en cuando hace cierta reivindicación de Liébana. En su discurso político como concejal habla de Santander, pero ¿en qué aspectos de su perfil personal se ve lo lebaniego?
Se ve en la parte más social. Soy medio lebaniego y medio andaluz porque mi padre es de Jaén y toda mi familia paterna es de allí. Tengo esa mezcla de persona sociable; tengo esa parte andaluza y lebaniega de don de gentes y de hablar hasta con las piedras, como me dice mi mujer.
¿Y de ahí viene también su afición a los bolos?
La relación con los bolos viene de mi abuelo, 'Sein' Gómez, que era muy conocido en Liébana. Jugaba mucho mejor que yo. Me crié con él y los fines de semana iba a todas las boleras de Cantabria. El amor por los bolos viene de ahí. Cuando vine a Santander, fui a la escuela de Toño Gómez en Cazoña y ahí aprendí. Ahora sigo jugando con el Grupo Ateca en la Liga de Aficionados.
Lleva 23 años en el PSOE, pero es abogado y empleado de banca en excedencia. ¿Cuánto tiempo desarrolló esa parte de trabajo no político?
Ejercí como abogado casi 12 años. Ahora estoy como no ejerciente porque era incompatible con la Portavocía en el Ayuntamiento de Santander. También estuve cuatro años trabajando en el Banco Santander y llevo 11 años en excedencia forzosa por cargo público. Allí está mi puesto laboral y volveré cuando termine mi vida pública o política.
¿Pero tiene intención de dejar la política?
A la política se entra y se sale. Requiere mucho esfuerzo y energía para estar pendiente las 24 horas del día de la actualidad y de los vecinos; eso es un desgaste. Si alguien quiere hacer una labor política bien hecha, no creo que sea un trabajo para 40 años. Lo normal es que se entre, se salga y se trabaje en lo privado.
Ha pasado casi un año desde que asumió la Secretaría General del PSOE de Santander. ¿En qué se ve el “proyecto transformador” que dijo —en la rueda de prensa de presentación de su candidatura— que traía respecto a los 12 años que estuvo Pedro Casares?
Estamos siguiendo un proyecto continuista, ya que yo era el secretario de Organización de Pedro Casares. Hemos metido algunas cosas un poco más modernas, como grupos de trabajo que permiten la participación de gente progresista ajena a las siglas; también pusimos en marcha el Ágora, un espacio de diálogo mensual con la militancia y simpatizantes. Estamos tratando de estar más en la calle y dando un impulso diferente a las redes sociales: hoy tengo algo más del doble de seguidores de los que tenía Pedro Casares; ese impulso se ve en la visibilidad del proyecto.
¿Cómo mide su popularidad a pie de calle? ¿Se percibe como un político conocido?
Soy más conocido de lo que era en 2023. Las redes sociales y los medios tradicionales repercuten en el grado de conocimiento de una persona. En la calle noto que la gente me para y me comenta preocupaciones o mensajes negativos, pero se nota que soy más conocido. De todas formas, ser conocido no garantiza votos. Por ejemplo, en Vox no se conoce a sus candidatos pero las siglas sí, y han tenido resultados fantásticos en otros lugares.
Me preocupa que que la gente trabajadora en Santander piense que Vox, que es un partido de extrema derecha que aboga más por el interés de los poderosos, va a hacer políticas a su favor
Menciona Vox... ¿Le preocupa que le reste votos en las próximas elecciones locales?
Me preocupa el crecimiento de un partido que aboga por limitar derechos y que gente obrera en Santander haya comprado discursos fáciles a problemas complejos. En Santander pasaron de uno a tres concejales en 2023, los datos los tenemos y puede verse reflejado en un pequeño aumento o un gran aumento en 2027. A mí me preocupa que la gente trabajadora en Santander piense que Vox, que es un partido de extrema derecha que aboga más por el interés de los poderosos, va a hacer políticas a su favor. También debería preocupar a la señora Gema Igual, porque un gran caladero de votos de Vox está en el Partido Popular.
Teniendo esto en cuenta, ¿cuál es su hoja de ruta hasta 2027?
Debemos pisar la calle y entender los problemas de los ciudadanos para plantear soluciones. El estandarte serán la vivienda y los servicios públicos. Mucha gente se tiene que ir de Santander por el precio y la falta de oferta de alquiler, que el Ayuntamiento del Partido Popular no ha querido regular. Les ha dado incluso una moratoria para que aquellos que incumplen el Plan General sigan pudiendo prestar el servicio de alquiler turístico. Eso impide que haya viviendas en régimen de alquiler. El Cabildo, que es la zona más antigua, sigue siendo un solar vacío, lleno de ratas y plumeros, abandonado, que provocó la muerte de tres personas. Santander es una ciudad que está más pensada para el turista que para la gente que vive aquí. Y nosotros lo que queremos es pensar en políticas que faciliten la vida para la gente que vive en Santander: no solo la vivienda, sino también prestar unos servicios públicos de calidad, en limpieza, basuras, policía... acordes a los impuestos que pagamos.
Limpieza y basuras son servicios que están privatizados en Santander. ¿Su propuesta pasa por remunicipalizar los servicios externalizados?
La remunicipalización de servicios públicos en Santander es fundamental para prestar un servicio mejor y ahorrar el beneficio empresarial que ronda el 6%. Algunos servicios no se pueden remunicipalizar ahora por las hipotecas del Partido Popular; por ejemplo, el contrato de basuras se externalizará de nuevo por 10 años y la indemnización sería salvaje. Pero hay margen en el servicio de aguas, que termina ahora tras 25 años de privatización, y en parques y jardines, que termina al final de la siguiente legislatura. Los servicios gestionados directamente son de mayor calidad, como se ha visto en León, Torrelavega o Valladolid, donde se remunicipalizaron los servicios de aguas o de basuras y la calidad se ha visto reflejada.
Sobre la vivienda, que dice que es su otra prioridad, ¿qué datos tiene el PSOE de inmuebles vacíos en Santander?
Santander tiene unas 70.000 viviendas de primer uso, 20.000 segundas residencias y unas 2.000 viviendas vacías, es decir, sin consumo de agua en dos años, que es la forma de medirlo. No puede haber 2.000 viviendas vacías cuando hay tanta necesidad. Hay que dar alicientes o aplicar el palo y la zanahoria mediante bonificaciones o duplicando el IBI y la tasa de basuras. También son problemáticas las viviendas de uso turístico.
Santander tiene unas 70.000 viviendas de primer uso, 20.000 segundas residencias y unas 2.000 viviendas vacías
¿Cuántas viviendas de uso turístico hay en la ciudad?
Hay unas 2.000 licencias, pero muchas son ilegales. Con el Plan General en la mano, solo podrían ser turísticas aquellas con acceso independiente, que son apenas unas 300. Si se aplicara la normativa estrictamente, muchas pasarían al alquiler permanente. Hoy en Idealista apenas hay 800 viviendas en alquiler; si se duplica la oferta, bajará el precio.
¿Por qué no se aplica el Plan General de Ordenación Urbana en este caso?
Es una respuesta que debe dar el Partido Popular. Se amparan en la normativa autonómica de turismo, pero esta no impide cumplir el PGOU municipal. Parece que no les interesa aplicarlo para no perder votos de esos propietarios. Además del PGOU, en Santander no se cumplen las ordenanzas de terrazas, ruidos o recogida de excrementos de perros. Las ordenanzas están bien, pero no se hacen cumplir.
¿Serviría declarar zonas tensionadas en Santander?
Claro. Vitoria lo ha hecho en todo el municipio. Nosotros lo hemos reclamado para Santander, al menos por barrios. Si no utilizas tus competencias ante un problema de esta magnitud, no estás corrigiendo la situación.
Dice que Santander es una ciudad para turistas. ¿Desde cuándo empezó a notar ese enfoque?
Con el cambio de Alcaldía —en 2016— llegó una concejala de turismo a dirigir la ciudad. Esa es su vocación: es una alcaldesa de turismo que solo piensa en los visitantes y en una postal bonita, dejando abandonado el resto de la ciudad. Sus políticas no están orientadas a la vida de los santanderinos, sino a poner a Santander en el mapa turístico. Santander debe ser un lugar para vivir.
¿Cómo describe al electorado de Santander? ¿Es una ciudad conservadora?
Santander es una ciudad muy centrada y tremendamente conservadora en el ámbito municipal. En las elecciones generales de 2017 ganó el PSOE, lo que indica que hay un porcentaje importante de progresistas. El PP gana en las municipales por el bajísimo porcentaje de participación en barrios trabajadores. Hay que corregir eso para que la gente entienda que su voto cuenta. Es una ciudad con mentalidad conservadora que prefiere mantener lo que hay por miedo a que lo que venga sea peor.
Santander es una ciudad muy centrada y tremendamente conservadora en el ámbito municipal. Es una ciudad con mentalidad conservadora que prefiere mantener lo que hay por miedo a que lo que venga sea peor
¿Una ciudad “centrada” no es un eufemismo?
Bueno, es que al decir centrada quiero referirme a que no está dentro de los extremos, está en la centralidad. Si queremos utilizar otra palabra, está en la centralidad. Y además es conservadora en ese de tratar de mantener lo que hay, porque igual lo que viene es peor. Creo que ese es un error. Creo que ese es un error de una ciudad, como digo, con una mentalidad conservadora. A veces vienen cosas para cambiar a mejor y Santander debe cambiar a mejor.
Habla de errores, ¿qué errores ha cometido el PSOE?
También nosotros tenemos nuestra parte de culpa, que no habremos sabido dar con la tecla de que la gente se ilusione con un proyecto progresista para Santander. Yo creo que aquí es un cúmulo de circunstancias. Es una red clientelar la que tiene el Partido Popular durante tantísimos años, es evidente y la conoce todo el mundo en la ciudad. Al fin y al cabo, cuando alguien gobierna tantos años tiene un sentido del cortijo, de entender que esto es su patio y su casa y que ellos hacen y deshacen a su antojo y esa percepción también se traslada fuera. Además, tienen todo ese margen de dar determinados regalitos a la gente para tenerla contenta: las entradas de toros de todos los años, las comidas o las fiestas que hacen en determinados barrios de forma gratuita. Es ese pan y circo de Roma llevado al año 2026 y que el Partido Popular de alguna manera sigue manteniendo.
Algún error habrán podido cometer desde el PSOE para no saber convencer al electorado...
Trasladar el proyecto de una manera mucho más clara. Creo que nosotros tenemos un proyecto muy interesante para Santander y no hemos sabido trasladarlo porque después vas por la calle, hablas con la gente y te llegan y te dicen: “Pero, ¿qué propuesta nos haces?”. Hemos vendido nuestro proyecto a lo largo y ancho de la ciudad, pero no hemos sabido tener un altavoz lo suficientemente importante como para que esas medidas lleguen. Creo que hemos querido hacer una ciudad para la gente de Santander con servicios públicos de calidad, y eso es algo tan generalista quizás que no acaba de aterrizar en el suelo.
¿Puede dar la impresión de que da igual PSOE de Santander que PSOE de cualquier otra ciudad de España? ¿pPuede haber un problema ahí frente al éxito que percibe usted en Vox, aunque no se conozca a sus concejales?
El crecimiento de Vox no se refiere a las políticas concretas, se debe a las consignas simples del líder a nivel nacional, el 'caudillo' Abascal, que es el que ahora dirige en exclusiva ese partido, que da respuestas a conceptos que la gente puede entender como problemáticos como la inmigración, que son consignas simples, que mucha gente compra y vota en el municipio, pensando que están votando a Abascal. De alguna manera, creo que falta un cierto grado de conocimiento por parte de la ciudadanía de diferenciar en qué terreno de juego está depositando el voto en cada ocasión: no es lo mismo votar en las municipales que en las autonómicas, que en las nacionales o que en las europeas. Y sin embargo, una gran parte del electorado acude a votar en sintonía nacional en todos los lados. Y a mí me pasó en las de 2023: la gente por la calle me decía: 'que te vote Txapote' y Txapote no votaba en Santander... Es verdad que eso está llevando a que, en los municipios, se vote pensando más en el Gobierno de España, o en Pedro Sánchez, que en Santander y en Daniel Fernández; igual que en Abascal, en vez de en Laura Velasco; o en Feijoó, que en la señora Igual. No hemos sabido llevar el balón al terreno de juego correcto.
Ha sido muy crítico con la alcaldesa de Santander por el colapso de la pasarela de El Bocal en la que fallecieron seis personas. En materia de seguridad, ¿qué ha cambiado para sea usted más crítico también con la Demarcación de Costas?
Mi postura no ha cambiado públicamente: como portavoz dije desde el principio que nosotros íbamos a reclamar las responsabilidades, estuviesen donde estuviesen. Sigo pensando que la máxima responsabilidad es la de garantizar la seguridad porque hubo una llamada 24 horas antes donde se dijo con claridad que eso se iba a caer y 24 horas después se cayó y ahí había una responsabilidad del mantenimiento. La falta de mantenimiento es la consecuencia de que se cayese, pero la seguridad es una garantía que se tenía que haber ejecutado por parte del Ayuntamiento en el mismo momento en el que se recibe la llamada. Por eso he sido tan crítico con la alcaldesa y lo seguiré siendo porque la seguridad es una competencia estrictamente municipal y ella es la jefa de la Policía Local. Los que venimos del ámbito privado sabemos perfectamente que cuando un trabajador comete un error, lo cometerá el trabajador, pero las consecuencias las paga el jefe. Esto es como en el fútbol. En el fútbol puedes tener mal resultado, pero el que paga los platos rotos es el entrenador, no el jugador que falla el penalti. Y por lo tanto, creo que la alcaldesa aquí ha querido escurrir el bulto y ponerse una pátina de víctima. Y aquí las víctimas son las familias de todos los pobres chavales que fallecieron en el accidente y que lo hicieron porque el Ayuntamiento recibió una llamada y no actuó. Dicho esto, ¿habrá consecuencias también respecto a la competencia del mantenimiento? Por supuesto. Pero es que la competencia del mantenimiento también tiene un matiz que es importante. La alcaldesa decía: 'No, es que no hemos recibido la obra.' Y eso es tramposo porque me gustaría que la alcaldesa explicase o nos diese documentación de todas las obras que se hayan hecho en Santander por parte de otras instituciones y que se le hayan cedido la ciudad y que nos diga dónde están las actas de recepción. Y respondo yo a la misma pregunta que hago: ninguna. Los propios funcionarios del Ayuntamiento nos han dicho que no se hacen actas de recepción de las obras de otras instituciones públicas, que solo se hacen actas de recepción de las obras de entidades privadas que después pasan al Ayuntamiento. Por lo tanto, la alcaldesa aquí está trampeando mucho y está haciéndose la víctima cuando sabe perfectamente que la competencia de seguridad es suya. Mucho me temo que la de mantenimiento también acabará determinándose que es suya o, al menos, compartida. En cualquiera de los casos, no podrá decir que aquí no tiene ninguna competencia. La seguridad es 100% y la de mantenimiento yo creo que al 50%. Pero la obra es evidente que estaba terminada porque la estaba poniendo en valor, la estaba anunciando. Si tú consideras que esa obra no está hecha, lo que tendrías que hacer era haberla clausurado, como ha cerrado, por cierto, gran parte de la ciudad durante estas semanas; haberla precintado como ha hecho con el resto de puntos críticos, que son muchos.
Lo reformulo: ¿La semana del 20 de abril no cambió la táctica del PSOE respecto a la Demarcación de Costas?
No, no. Lo que pasa es que lo que ha cambiado es la información que ha venido del Juzgado de Instrucción. Esa información nos permite señalar ya algún responsable adicional. La alcaldesa era un ejemplo clarísimo y ahora la fase de instrucción nos ha permitido determinar que hay un jefe de Demarcación de Costas, que ha estado gestionando ese organismo con todos los colores políticos, que también tendrá alguna responsabilidad respecto a la ejecución de esa obra, pero eso es lo que nos ha permitido conocer la fase de instrucción del juzgado.
Usted tiene otra función menos conocida por el electorado: es responsable de Acción Electoral del PSOE en Cantabria, ¿en qué está trabajando de cara a las autonómicas?
Estamos trabajando en lograr candidaturas reconocibles y bien valoradas en los 102 municipios de Cantabria. En un pueblo es más fácil saber quién es conocido que en una ciudad de 170.000 habitantes. Queremos gente que pueda gobernar con criterio y conocimiento. Estamos celebrando asambleas abiertas comarcales para explicar el proyecto y atraer a gente que aún no se ha afiliado.
¿Cómo se atrae al electorado en Cantabria frente a problemas como la vivienda y el turismo?
Cantabria tiene problemas también en el sector primario y de despoblación. Hay que buscar medidas que permitan a la gente volver al medio rural con facilidades tecnológicas, de empleo y vivienda. El Gobierno de María José Sáenz de Buruaga (PP) plantea pueblos nutridos de residentes de verano; nosotros queremos una Cantabria diferente. Su política de turistificación y la ley del suelo permiten viviendas alejadas del núcleo rural para uso turístico. Nosotros queremos una comunidad para la gente que la viva, trabaje y esté cómoda en ella.