Podemos y Pasaje Seguro llevan a la Fiscalía mensajes que califican a menores migrantes como “carne humana”
Podemos Santander y la asociación Pasaje Seguro han llevado ante la Fiscalía mensajes que califican a menores migrantes como “carne humana” y a través de un escrito conjunto solicitan al ministerio público que investigue la posible existencia de un delito de odio en contenidos difundidos en redes sociales por la plataforma Remigración y Reconquista y la Asociación Alfonso I.
En los mismos, y según los denunciantes, se refieren a menores extranjeros como “otra tanda de menas” y “otra tanda de carne humana con la que trafica el Gobierno” y difunden expresiones como que “tengamos que comernos a inmigrantes”, para concluir afirmando que “es necesaria la remigración”.
Según han informado Podemos y Pasaje en un comunicado, la denuncia parte de un vídeo sobre la acogida en Cantabria de menores migrantes procedentes de Ceuta en el que se utilizan las citadas expresiones, que ambas organizaciones consideran que pueden constituir un delito de odio. Posteriormente, añaden, se contrapone su llegada con las “dificultades económicas, familiares y de acceso a la vivienda de los españoles”.
En el escrito presentado ante Fiscalía, Podemos y Pasaje aportan el archivo audiovisual íntegro, su transcripción y certificaciones electrónicas de las publicaciones, además de diferente documentación destinada a acreditar su contexto y difusión.
Según indican, el mensaje en cuestión “no aparece de forma aislada”, ya que entre la documentación aportada también figura una publicación de presentación de Remigración y Reconquista en la que la propia plataforma establece entre sus objetivos “detener la sustitución de nuestro pueblo”, junto a “devolver la dignidad a los españoles” y “defender nuestra identidad y soberanía”.
Igualmente, y tal y como aseguran, se ha documentado otra publicación en la que se caracteriza un movimiento migratorio como una “invasión inducida”.
Desde Podemos Santander y Pasaje Seguro consideran que se puede discrepar de políticas públicas, incluidas las migratorias, pero no se puede “normalizar que se hable de seres humanos como tandas o carne humana” y “mucho menos” cuando se trata de menores. Por eso, piden a la Fiscalía que investigue los hechos, determine la autoría y responsabilidad sobre la elaboración y difusión de estos contenidos y valore su posible relevancia penal.