El PRC advierte una estrategia del Gobierno de Cantabria para el cierre paulatino del hospital Comarcal de Laredo

La diputada y candidata del PRC a la Presidencia de Cantabria, Paula Fernández Viaña, ha denunciado este viernes que el consejero de Salud, César Pascual, está “preparando el terreno” para cerrar el Hospital Comarcal de Laredo “a base de recortes continuos en la asistencia y el personal”, que da cobertura a unos 100.000 habitantes.

Así lo ha asegurado en un comunicado, tras una reunión con el Comité Comarcal Asón-Agüera, celebrada en Ampuero, el jueves. En la reunión, los representantes de los municipios de la zona coincidieron en lamentar el “desmantelamiento sin precedentes” del centro hospitalario desde que comenzó la legislatura y las “deficiencias de atención” que soportan los habitantes de la zona.

Los regionalistas han criticado especialmente “la falta de profesionales y la privatización de servicios”, agravadas por una gestión que, a su juicio, “parece más encaminada a acabar con el hospital que a solucionar los problemas”.

En este sentido, Fernández Viaña ha hecho hincapié en la externalización del servicio de biopsias, que el Gobierno del PP ha sacado a licitación por un millón de euros, “en lugar de invertir ese dinero en pagar a profesionales cualificados para que realicen las pruebas necesarias en el propio hospital”.

La regionalista también ha reprochado al consejero de Salud el “cierre” del servicio de traumatología los fines de semana y festivos, que se mantiene desde el pasado mes de septiembre y supone la derivación de los pacientes a Valdecilla, en Santander.

“Han pasado más de ocho meses, pero nada ha cambiado, por lo que nos tememos que Laredo no volverá a tener traumatólogos de guardia y la asistencia a la población de la comarca oriental continuará en Santander”, ha lamentado.

La candidata regionalista teme que ocurra lo mismo con el servicio de pediatría, que acaba de perder a dos profesionales, y puede afectar al normal funcionamiento de la unidad de partos. Sin embargo, la Consejería de Salud “no ha movido un dedo para cubrir las plazas vacantes y garantizar la asistencia en las debidas condiciones de calidad”.

Por todo ello, considera que Laredo es “el exponente más grave de la nefasta gestión sanitaria del Gobierno de María José Sáenz de Buruaga”, a quien ha reprochado que asista “impávida al deterioro alarmante de la atención sanitaria a manos del consejero de Salud”.