La presidenta del Parlamento reclama “una voz unánime” contra el pacto de la financiación autonómica

La presidenta del Parlamento de Cantabria, María José González Revuelta (PP), ha advertido de “los graves riesgos y erosiones que está sufriendo” el sistema autonómico, en referencia al modelo de financiación autonómica presentada por el Gobierno de España (PSOE-Sumar), pactada con ERC, y ha pedido que la comunidad defienda su autonomía.

Este domingo, en su discurso en el acto de conmemoración del 44 aniversario del Estatuto de Autonomía de Cantabria, en el patio de la Cámara, y rodeada de representantes políticos de la región, se ha preguntado cómo “se ha podido urdir un sistema de financiación en el que Cantabria, la región del noroeste de España que menos ha crecido en este siglo XXI, salga perdiendo dinero para sus servicios públicos y su promoción económica”.

González Revuelta recordó que el estatuto nació vinculado a la identidad histórica y social de Cantabria y asentado sobre valores esenciales, como “la máxima solidaridad entre las regiones, la unidad de España, el desarrollo económico, los derechos y libertades, las relaciones democráticas en general”. A su juicio, estos principios “están siendo ”avasallados por un huracán de políticas descarnadas, en las cuales el poder es el único criterio de comportamiento“.

La presidenta ha criticado que el pacto de la financiación es “un signo de insolidaridad y de desdén”, así como “un síntoma elocuente de cálculos: no de justicia social y territorial”.

González Revuelta ha tachado de actitud “inadmisible” el pacto realizado por el Gobierno de Pedro Sánchez. “A unos se los descentraliza hasta el límite de la soberanía, y a otros se los recentraliza por la fuerza, para limitar no solo sus recursos, sino también su autogobierno”, ha dicho.

“No podemos aceptar la política del todo vale; no todo es igualmente respetable” y, por ello, ha dicho que si desde la comunidad autónoma “no se reitera una voz unánime y sin fisuras en contra de dicho proceder”, se estará “alentando” factores que análisis europeos identifican como “fracturas de la democracia”.

“Un sentimiento regional callado es lo mismo que un sentimiento regional muerto”, ha dicho sobre Cantabria.

Las renovables o el tren a Bilbao

González Revuelta ha animado a defender el derecho al desarrollo regional en un país “donde se tarda más en autorizar en Cantabria una de las mayores instalaciones de energía renovable de Europa que en tratar con benevolencia a personas sentenciadas por graves delitos”, así como el derecho a la solidaridad “más estrecha entre las regiones”, como proclama el Estatuto cántabro.

En este sentido, además, ha lamentado que “el interés nacional” tenga a Cantabria como “la única región sin alta velocidad ferroviaria; sin cercanías mejores que las del siglo XIX; sin proyecto para el tren a Bilbao, y sin acceso competitivo desde el sur al valle del Ebro”, un interés nacional que “mantiene a nuestro lado sistemas de privilegio, según los cuales los más ricos contribuyen menos y se quedan con más. Sistemas que ahora se quiere extender aún más”, ha recalcado.

Por último, la presidenta de la Cámara cántabra ha afirmado que el objetivo de Cantabria “no es vivir de la solidaridad”. Sin embargo, “cuando no hay desarrollo económico porque desde el Estado no se propicia, entonces se nos condena a vivir de pensiones y subvenciones, y de transferencias con las que sostener servicios esenciales en un escenario de envejecimiento y dispersión de la población”.

Al respecto, ha considerado que a Cantabria se la condena a “menor productividad, salarios más bajos, futuras pensiones más bajas, y peor nivel de vida”, y ha aseverado que “no puede haber justicia social si las comunidades más afortunadas se desentienden de las que lo son menos; cuando, para sostener despilfarros de algunas regiones, se obliga a otras a carecer de personal sanitario o docente, o atención digna a las personas dependientes, o ayudas para una vivienda”.