“Actores sin alma”: inaugurada en el Teatro de Rojas de Toledo la muestra sobre el teatro de figuras de España

Este viernes se ha inaugurado en el Teatro de Rojas de Toledo la exposición 'Actores sin alma. Mil años de Teatro de Figuras en España', una muestra “excepcional” que podrá visitarse hasta el próximo 22 de febrero y que se enmarca dentro de las celebraciones por el 450 aniversario de este emblemático espacio escénico.

Organizada por la compañía La Máquina Real, y comisariada por su director, Jesús Caballero, la muestra ofrece a los visitantes una visión panorámica y didáctica de un arte escénico tradicional escasamente valorado: el de los títeres o teatro de figuras.

Diseñada específicamente para el Teatro de Rojas, la exposición permite al público acercarse a las piezas desde múltiples perspectivas, incluso accediendo a la caja escénica para observar la magia del teatro desde todos los ángulos, lo que convierte la propuesta en una experiencia única en Toledo. 

Desde al-Ándalus hasta la actualidad

El recorrido de la muestra se inicia en la Edad Media, con la llegada a al-Ándalus del teatro de sombras oriental, y continúa con la figura de los juglares y los primeros títeres que acompañaban romances y relatos populares por plazas y caminos, contribuyendo a la difusión de la lengua romance. A partir de las ceremonias litúrgicas medievales surgieron pequeños retablos mecánicos que ilustraban episodios religiosos y que, con el tiempo, abandonaron los templos para convertirse en espectáculos profanos en plazas y corrales.

La exposición se compone de casi un centenar de piezas —desde retablos históricos hasta marionetas contemporáneas— construidas artesanalmente, que permiten recorrer la evolución del teatro de figuras a lo largo de nueve siglos y descubrir la importancia de la llamada “Máquina Real”, un género surgido en el Siglo de Oro que en los siglos XVII y XVIII llenaba los corrales de comedias con espectáculos de títeres acompañados de música en directo y sofisticados efectos escénicos, imitando en pequeño las primeras óperas cortesanas. En estas propuestas se lograban acrobacias, cambios de decorado y recursos escénicos imposibles para el teatro de actores. Se mantenía la estructura de la comedia clásica en tres jornadas, con entremeses, bailes, mientras los autómatas —llamados marionetas, títeres, fantoches o polichinelas según el país— perfeccionaban su articulación y movilidad, y el actor que los manipulaba les daba vida interpretando varios personajes con distintos registros de voz, creando una ilusión cómica que fascinaba al público.

'Actores sin alma'

“En el Siglo de Oro, a los títeres se les llamaba ‘actores sin alma’ porque, al no tenerla, se les permitía actuar durante la Cuaresma, cuando el teatro de actores humanos estaba prohibido”, ha explicado Jesús Caballero. La exposición no solo rescata este periodo, sino que viaja desde el teatro de sombras andalusí hasta las “marionetas furiosas” de Francisco Nieva y el esperpento de Valle-Inclán.

Un aspecto singular de la muestra es la inclusión de elementos históricos como el teatro de sombras andalusí, las “marionetas furiosas” de Francisco Nieva o el esperpento de Valle-Inclán, que permiten trazar un arco que va desde la Edad Media hasta las vanguardias del siglo XX. 

La muestra coincide con la conmemoración del 450 aniversario del Mesón de la Fruta — espacio donde se realizaban representaciones teatrales en Toledo y situado en el mismo emplazamiento que hoy ocupa el Teatro de Rojas— y representa una oportunidad para reforzar el valor cultural e histórico del teatro toledano en el marco de iniciativas estratégicas como la candidatura de Toledo a Capital Europea de la Cultura 2031.