ALBACETE
Chamán Ediciones: cuando sobrevivir como independiente en el sector del libro se convierte en un David contra Goliat
¿Qué sería de los libros si no hubiese nadie que los escribiera? ¿Y nadie que los leyera? ¿Y qué sería de ellos si nadie los editara y los diese a conocer? En España en 2024 se editaron más de 89.000 nuevos títulos -según el Ministerio de Cultura, teniendo en cuenta los códigos ISBN inscritos-, tanto de grandes grupos editoriales como de sellos independientes. Sin embargo, las grandes casas editoras copan el mercado, las librerías y las superficies comerciales, como si se tratasen de tiburones, que poco a poco, devoran al pez pequeño.
Cada año, surgen nuevos proyectos que pretenden hacerse un hueco en el sector editorial, luchando contra estos tiburones para fomentar la bibliodiversidad. Ese es el caso de Chamán Ediciones, que este 2026 cumple su décimo aniversario. “No somos una editorial independiente, dependemos de ti, lector”. Así se presentan.
Pedro Gascón siempre ha estado muy vinculado a la cultura, la literatura y la música en Albacete. Además de ser profesor de Lengua y Literatura, también ha tocado en diferentes grupos y editado una revista literaria en la capital. “Isla Desnuda era una revista amateur y cuando ese proyecto terminó la verdad que siempre me rondaba la cabeza montar una editorial”, explica. Y así lo hizo. En 2015, junto a su mujer Anaís Toboso -licenciada en Geografía e Historia, aunque no se dedica a la docencia-, comenzaron los primeros trámites para constituirse como una casa editora. Crearon la página web, buscaron una distribuidora con carácter nacional “ya que queríamos que fuese una editorial con perspectiva nacional, que no se quedase solo en Albacete”.
Chamán es una palabra que es prácticamente igual en muchos idiomas, que está ligado a la magia, en este caso a la magia de la literatura
En marzo de 2016 salió a la venta su primer título, 'Desde el mar a la estepa', al que guarda un cariño especial: “Se trata de una antología poética que aunaba a autores de Albacete, Murcia y Cartagena, y que ya está agotada, pero de la que se editaron 500 ejemplares”.
Pedro asegura que lo más complejo de comenzar con la editorial fue encontrar una imprenta que les ofreciese unos precios que pudiesen asumir y también la distribución: “Hay muchas editoriales en España y que te hagan caso es complejo y difícil, pero tuvimos la suerte de coincidir con uno de los comerciales de la distribuidora con la que trabajamos”, expone.
La nomenclatura de Chamán Ediciones surge a raíz de la propia figura de un chamán, “un nombre que es prácticamente igual en muchos idiomas, que está ligado a la magia, en este caso a la magia de la literatura. También nuestro logotipo es el Gran Chamán de la Cueva de la Vieja, un refugio rupestre que se encuentra en Alpera (Albacete), y aunque no tenemos vinculación con ese pueblo sí queríamos un símbolo que fuese representativo de la provincia”.
Esta editorial independiente tiene un catálogo formado por cuatro colecciones: Chamán ante el fuego -poesía-, Chamán en su senda -narrativa-, Chamanes en trance -didáctica- y Chamanes, a escena -teatro-.
Luchar contra los gigantes y otras dificultades
Tras una década en activo, Pedro Gascón nos cuenta que lo más difícil en la actualidad es competir contra los grandes sellos, que acaba convirtiéndose en una lucha de David contra Goliat en lo que él llama “la dictadura de la novedad”. Gascón apunta que “hay muchas editoriales y se publican muchos libros en España”, donde los dos grandes grupos -Planeta y Penguin Random House- copan todo el mercado y cada semana presentan los catálogos a las librerías con casi diez novedades semanales: “Nosotros publicamos anualmente unos seis o siete libros. Cada semana que vas a una librería hay una avalancha de novedades, donde los grandes grupos atosigan a los libreros. A veces los libros que trajeron la semana pasada ya los han devuelto. Es tremendo. Por eso para las editoriales más pequeñitas la visibilidad es mucho más difícil”.
Sobre este asunto, Pedro considera que “la literatura se está perdiendo un poco en pos del comercialismo salvaje”, donde las redes sociales y el sector audiovisual también influye: “Las editoriales están implementando nuevas maneras de venderse, donde el sector se está enfocando solo al comercio. También con figuras como los bookstagrammers. Pero es cierto que una persona que crea contenido recomiende un libro pues muchas veces hace mucho más que salir en una revista o un suplemento cultural”.
Alcanzar los cinco años como empresa fue un punto de inflexión, donde nos hicimos un pequeño hueco sobre todo en torno al género poético, que es la colección que más se conoce
Otro de los grandes retos a los que se enfrentan las editoriales independientes es a los elevados costes del papel. En 2021, a raíz de la guerra de Ucrania alcanzaba uno de sus picos más altos en el último siglo: “En los diez años que llevamos trabajando hemos visto que ha subido en torno a un 40%”. Esto se suma al nuevo conflicto que ha dejado cerrado el Estrecho de Ormuz, donde Pedro vaticina que también les va a repercutir: “Nuestra imprenta nos mandó un mensaje la semana pasada, diciendo que nos atuviéramos un poco a posibles cambios en la subida del papel. Es un gran problema, porque una subida drástica puede ser el motivo para que cualquier editorial se plantee continuar o no”.
Para Pedro, aunque ocurrió durante la pandemia, “alcanzar los cinco años como empresa fue un punto de inflexión, donde nos hicimos un pequeño hueco sobre todo en torno al género poético, que es la colección que más se conoce” y fortaleció la confianza tanto con lectores, distribuidores y libreros. A pesar de ello, Gascón recalca que “siempre tienes miedo, porque es un mercado muy competitivo”.
Chamán Ediciones comenzó con dos colecciones de las cuatro que poseen en la actualidad, una de poesía y otra de narrativa: “Además de ser lector de poesía, hay que tener en cuenta que los libros de poesía suelen tener una longitud de unas 80 o 90 páginas, a no ser que sea una obra completa, por lo que los costes son asumibles”.
A pesar de ello han publicado historias de muy diversa índole, como novela histórica, social o de viaje, poesía surrealista, también de corte social porque “nunca hemos querido cerrarnos a un campo concreto. Anaís y yo como lectores leemos de todo”, explica.
Las nuevas realidades de una editorial independiente
En un mundo dominado por la inmediatez, el consumo rápido y el capitalismo, Pedro se posiciona “siempre por lo literario, antes que lo comercial”. Considera que los libros no pueden tener caducidad y que le parece “un gran logro” que en la sociedad actual todavía se hable de un libro que quizá se publicó hace varios años: “En 2019 publicamos por primera vez a una autora decimonónica del siglo XIX en castellano, y aún hoy nos llegan reseñas de gente muy variada que lo está leyendo. Eso es un gran éxito, que el libro haya perdurado en el tiempo”, expone.
Al hilo de esto, Pedro considera que muchos libros que se publican en estos tiempos “son muy mediáticos, pero pasados seis meses ya nadie se acuerda de ellos, porque son un producto. Nosotros intentamos jugar en otra liga”. Gascón nos cuenta que cuando habla con otros amigos que son escritores se pregunta si “hoy en día una editorial apostaría por la obra de Juan Goytisolo, donde hay un bagaje de estilo, de estudio literario. Hoy la gente lee para disfrutar, no como en los años 1960 o 1970, donde leían por necesidad, y el libro era algo artístico”.
En una sociedad cada vez más visual, la diferenciación y la calidad marcan un papel clave en un sector competitivo como el editorial. Cubiertas “muy reconocibles, con los títulos en vertical e ilustraciones llamativas” hacen de Chamán Ediciones una casa editora que construye una identidad propia. Recalcan que no utilizan la Inteligencia Artificial (IA) en ninguna de las cubiertas y que se sienten “muy orgullosos” de que la gente elogie sus ediciones.
No obstante, en este sector que se ha tornado tan comercial, definen al librero “como la cara amable de toda la industria”, y de esta forma “asumimos que no vamos a tener pilas de libros nuestros en librerías, sabemos muy bien de dónde partimos. Tener un libro de una editorial independiente puede tener un poquito de recelo, ya que es más fácil vender lo que sabes que vas a vender”.
¿Cómo han cambiado los escritores y escritoras?
Chamán Ediciones trabaja tanto con proyectos propios como con manuscritos no solicitados que les llegan a través de su correo electrónico o su página web, aunque en este último caso tienen la recepción cerrada.
En los últimos años, han detectado “un boom en España por el género negro o policiaco” y, a pesar de que ellos no han publicado nada de ese género “porque no ha surgido la ocasión” sí que han recibido propuestas para su colección de narrativa, así como ciencia ficción.
No obstante, Pedro nos cuenta que tanto como editores y como lectores, en las propuestas y manuscritos que leen detectan que existe un auge del “perfil de escritor de taller literario o de taller de escritura”. Apunta que no está en contra de que las personas que quieran escribir se formen en este tipo de taller y que “es algo positivo”, pero considera que se trata de “un sector con un estilo muy plano” y que esto rompe con “autores que tienen su propio estilo, algo que se nota mucho a la hora de leer cuando el autor o la autora se ha creado de manera autodidacta a base de lecturas”.
[Los libros que se publican ahora] son muy mediáticos, pero pasados seis meses ya nadie se acuerda de ellos, porque son un producto. Nosotros intentamos jugar en otra liga
Le preguntamos a Gascón si en alguna ocasión han recibido propuestas editoriales de autores o autoras donde sospechen que las obras se hayan realizado con IA y no puede evitar reírse: “Hasta hace un par de años no lo habíamos intuido, pero hay ciertos matices que se notan. Me ocurrió incluso con un novelista, que yo le enviaba las galeradas y a la hora de hacer las correcciones él corregía a través de la IA y claro, la IA no es perfecta, por lo que chocábamos. Pero bueno, yo soy profesor de lengua y literatura y aun así también cometo fallos”, explica.
Apunta que “con el paso del tiempo la IA será un problema, no para crear obras, sino para detectar si lo ha hecho una persona real o no. La IA es una herramienta positiva para algunas cosas, pero hay que ver quién regula su uso”.
La identidad literaria de Castilla-La Mancha
Pedro nos cuenta que hasta hace dos años, en la región castellanomanchega no existía un Gremio de Editores. “Creamos EDICAM cuando Castilla-La Mancha era una de las pocas comunidades autónomas que no tenía gremio todavía. Tiene como objetivo hacer frente un poco a estas problemáticas de las que hemos hablado, de visibilidad de nuestras obras, la distribución... en definitiva ha sido un gran acierto”, expone.
Gascón considera que abrir una editorial independiente en una ciudad como Albacete, en lugar de en otra con mayores oportunidades como Madrid o Barcelona es complicado, sobre todo de cara a la logística. “Yo creía que no, pero como decimos aquí, la realidad me ha dado en el hocico. Al ser de provincias, a la hora de hacer una presentación en Madrid o en una ciudad grande tienes que desplazarte, conocer a mucha gente... es un impedimento, pero no debería serlo en el siglo XXI”.
Le pedimos que nos recomiende un libro de su extenso catálogo para dar a conocer la editorial a aquellos que todavía no saben de su existencia y nos confiesa que aunque siente predilección por la poesía en este momento va a recomendarnos una novela: “Me sabe un poco mal, por dejar a autores fuera, pero si es solo uno diría que 'Osuna' de Jaufré Rudel, un autor de aquí, de Albacete”, expone. Este título, escrito por el autor Francisco Javier Sánchez Rodríguez -a partir de un seudónimo- es una novela histórica que habla de la vida del tercer duque de Osuna, don Pedro Téllez-Girón. “Ha recibido muchos elogios por historiadores, que no es lo normal, ya que cuando se publica una novela de este género suelen tener siempre ciertas reticencias, porque no deja de ser literatura”, matiza Gascón.
A través de 'Osuna', el autor realiza “un análisis de la época del Siglo de Oro, donde aparecen personajes como Quevedo y una panorámica de España, Flandes y también Nápoles o Sicilia, que por aquel entonces eran parte del Imperio español”.