El Gobierno de Page vuelve a convocar junto a comunidades del PP el Premio de Tauromaquia que anuló Urtasun

En mayo de 2024, el Ministerio de Cultura de Ernest Urtasun (Sumar) decidió anular el Premio Nacional de Tauromaquia. Y como respuesta, el Gobierno de Castilla-La Mancha apostó por impulsar, junto a otras comunidades autónomas, todas ellas gobernadas por el PP, el Senado (donde este partido tiene mayoría absoluta) y la Fundación Toro de Lidia su propio galardón.

Ahora, el Ejecutivo de Emiliano García-Page, ferviente defensor de la tauromaquia, volverá a impulsar la segunda convocatoria de este galardón 'alternativo' al que suprimió Urtasun. El año pasado, de hecho, el premio se falló en las dependencias del Gobierno castellanomanchego. Este año se fallará en Santander el próximo 8 de abril y se entregará, como el año pasado, en el Senado, en una fecha aún por determinar.

Concretamente, el galardón está convocado conjuntamente el Senado, la Junta de Andalucía, Cantabria, Región de Murcia, Comunitat Valenciana, Gobierno de Aragón, Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Junta de Extremadura, Comunidad de Madrid, Junta de Castilla y León, Ciudad Autónoma de Melilla y la Fundación Toro de Lidia.

Al igual que en la pasada edición -que premió al director de cine Albert Serra y a la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia- la dotación económica será de 30.000 euros, el mismo importe que el correspondiente a los Premios Nacionales de Cultura.

Las candidaturas al Premio Nacional de Tauromaquia podrán ser presentadas por los miembros del jurado o por las entidades, centros instituciones o profesionales relacionados con la tauromaquia, mediante “propuesta razonada”, dirigida al presidente de la Fundación del Toro de Lidia, Victorino Martín García.

El desafío de Page

Hace dos años, la iniciativa de Page fue un desafío a la decisión del ministro Urtasun de suprimir el premio. Solo unas horas después de que este último anunciara que ese galardón no se volvería a entregar, el presidente de Castilla-La Mancha anunciaba en redes sociales su intención de contactar con el sector taurino para crear desde Castilla-La Mancha unos Premios de Tauromaquia. A la iniciativa se sumaron finalmente otras comunidades autónomas, todas del PP.

No era la primera vez que Page se enfrenta al Gobierno de Pedro Sánchez por la cuestión taurina. Cuando el Ejecutivo central aprobó el bono cultural para jóvenes y decidió, en un primer momento, no incluir la tauromaquia entre las actividades bonificados, el presidente de Castilla-La Mancha dijo que no le parecía bien “trabajar en el fomento de la cultura excluyendo”. Después, el Tribunal Supremo obligó al Gobierno a la incorporación de estos festejos.

El premio nacional de tauromaquia ahora suprimido se creó en 2011 para añadirlo a los que ya se daban en Bellas Artes, Teatro, Música u otras disciplinas artísticas. Se estableció una dotación económica de 30.000 euros, 10.000 más, por ejemplo, que los que recibían los ganadores de los premios nacionales de literatura. El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, ya en sus últimos meses, quiso reconocer la tauromaquia como una “disciplina artística” y creó el premio a la vez que traspasaba las competencias del Ministerio de Interior al de Cultura.