El incendio que obligó a confinar a miles de vecinos de la localidad de Calera y Chozas, en la provincia de Toledo, se ha dado por extinguido dos días después de su detección en la pedanía de Alberche del Caudillo.
Se trata de un incendio de tipo agrícola que en la primera jornada no sólo hizo necesario el confinamiento de la población toledana, sino que también detuvo el tráfico ferroviario y provocó el corte de dos carreteras.
Un total de 169 personas, 35 medios terrestres y tres aéreos participaron en las labores de extinción del fuego.