IU critica durante un pleno de Toledo la agresión sexual a dos mujeres que protestaban contra el fascismo en Madrid

Un hombre que portaba una bandera preconstitucional a las puertas de la parroquia de los Doce Apóstoles, en la madrileña calle de Velázquez, agredió ayer sexualmente a dos activistas de Femen que, con el pecho descubierto, se encontraban en el lugar donde se celebraba una misa en homenaje al dictador Francisco Franco, coincidiendo con los 50 años de su muerte. “Fascismo legal, vergüenza nacional” o “al fascismo, ni honor ni gloria”, gritaron las mujeres.

Quienes asistían a la eucaristía organizada por la familia de Franco y la fundación que lleva su nombre las increparon. “Putas”, “guarras” o “fuera de aquí”, fueron algunos de los insultos que los asistentes a misa dedicaron a la dos mujeres, mientras que el hombre aprovechaba para manosearlas, en una imagen captada por los medios de comunicación y otras personas que se encontraban en el lugar.

El episodio lo ha comentado este viernes el concejal de Unidas Podemos en el Ayuntamiento de Toledo, Txema Fernández, durante el pleno municipal. Allí se hablaba de la próxima celebración del 25N, el Día Internacional de Eliminación de Violencia Contra la Mujer. Mientras que el PP exigía “lealtad institucional de la izquierda” y “rigor en la lucha contra la violencia de género”, y Vox mantenía su discurso negacionista sobre la violencia de género, el concejal de IU afeaba que las derechas rechacen la ley de garantía integral de la libertad sexual que prepondera el consentimiento de la mujer sobre las agresiones a las que se pueden ver sometidas.

Y se refería a lo ocurrido ayer, 20 de noviembre, que tuvo como protagonista a un “repugnante franquista contra una de las manifestantes con motivo de las misas celebradas por un dictador”, en alusión al hombre que aprovechó para toquetear los pechos a dos manifestantes en Madrid.

En declaraciones a elDiario.es Castilla-La Mancha, una vez terminado el Pleno Municipal, Txema Fernández, preguntado por esta cuestión, condenaba la actitud del hombre que tocó “sin consentimiento a una joven en las puertas de una iglesia” y lo tildaba de “deleznable”.

“La única valoración que tenemos que hacer desde Izquierda Unida es que la ley del solo sí es sí, que pone el consentimiento en el centro, actúe de oficio contra este miserable que ha intentado violentar o que ha violentado a dos jóvenes que estaban utilizando la calle como medio de expresión”.

En su opinión “es repugnante y es una buena noticia tener una ley que puede entrar de oficio cuando se producen estos hechos y catalogarlos como violencia sexual cuando no hay consentimiento”. Sobre esta cuestión, incidía, “en este caso era claro que no hay consentimiento ni explícito ni de ninguna forma de las jóvenes para que se las toque o se pueda tocar su cuerpo”.