CCOO pide que el cáncer de piel por la exposición al sol en el trabajo sea reconocido como enfermedad profesional

El sindicato CCOO ha pedido hoy que se reconozca el cáncer de piel provocado por la exposición al sol durante el trabajo como enfermedad profesional.

Lo hace tras elaborar un informe sobre los riesgos de la exposición solar en el trabajo. Según los datos recopilados una de cada tres muertes por cáncer de piel no melanoma está relacionada con la exposición a la radiación solar durante la jornada laboral. Estos datos están avalados por una investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicada en 2023.

El estudio señala, además, que la exposición ocupacional a la radiación ultravioleta solar es el tercer carcinógeno ocupacional más importante, solo por detrás del amianto y el polvo de sílice.

Además, dicha investigación constata que entre 2000 y 2019, las muertes por cáncer de piel no melanoma atribuibles a la exposición solar durante el trabajo aumentaron un 88%, al pasar de 10.088 a 18.960 fallecimientos.

Es importante destacar, según el sindicato, que el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) cataloga la radiación solar como cancerígeno de categoría 1, y su sobreexposición la principal causa evitable del cáncer de piel.

Es un 8,4% de los casos en Castilla-La Mancha

Según el Observatorio del Cáncer de la AECC, cada año se diagnostican en España más de 20.000 casos de cáncer de piel y su incidencia ha aumentado un 40% en los últimos cuatro años. En Castilla-La Mancha esta tipología supone el 8,4% de los casos de cáncer, con cerca de 1.000 personas diagnosticadas al año.

La secretaria de salud laboral de CCOO Castilla-La Mancha, Raquel Payo, ha insistido en “la importancia de tener en cuenta que el calor es un riesgo laboral en el periodo estival debido a la exposición a la radiación ultravioleta al sol” Payo ha recordado que esa exposición prolongada durante la jornada laboral “incrementa en un 60% el riesgo de desarrollar cáncer de piel”.

Ante esta realidad, CCOO reclama reforzar la prevención de los riesgos derivados de la exposición solar, especialmente entre las personas que trabajan al aire libre, como agricultores, trabajadores de la construcción y carreteras, pescadores, jardineros y personal de limpieza viaria o recogida de residuos. “Por eso hacemos un llamamiento fundamental que es el reconocimiento de este tipo de patologías como enfermedad profesional” ha dicho Payo.

Además, el sindicato advierte que es fundamental que las empresas identifiquen y evalúen el riesgo de exposición a la radiación ultravioleta, planifiquen el trabajo teniendo en cuenta los niveles de radiación solar y adopten medidas preventivas adecuadas.

Entre estas medidas podemos citar algunas como limitar la exposición en las horas de mayor radiación, habilitar zonas de sombra, proporcionar ropa y equipos de protección adecuados, y garantizar la formación e información de las personas trabajadoras, así como una vigilancia de la salud específica que permita diagnósticos precoces.

El nuevo Plan contra el Cáncer, abierto a la participación ciudadana

La demanda del sindicato llega el mismo día en el que el Gobierno regional abre el proceso de participación de la ciudadanía para que opine sobre el nuevo Plan contra el Cáncer de Castilla-La Mancha 2026-2030. Es la hoja de ruta para los próximos cinco años, con las principales líneas de actuación de la región para avanzar en la prevención y el diagnóstico precoz de la enfermedad y seguir mejorando la atención, el seguimiento y la calidad de vida de las personas con cáncer.

El Diario Oficial de Castilla-La Mancha y el Portal de Participación recogen desde hoy el inicio del proceso participativo y el primer borrador del plan, que permanecerá abierto durante 20 días naturales para que ciudadanos, entidades y plataformas ciudadanas puedan realizar aportaciones y observaciones antes de continuar con su tramitación.

La nueva estrategia regional apuesta por seguir avanzando hacia una atención oncológica integral, equitativa y humanizada, incorporando los avances científicos y tecnológicos y adaptando la respuesta sanitaria a las características demográficas, territoriales y sociales de Castilla-La Mancha.

El Plan parte de un diagnóstico detallado de la situación actual y actualiza la planificación regional frente al cáncer después de los importantes cambios experimentados en su abordaje durante los últimos años. Una evolución marcada por la renovación tecnológica, el incremento de la capacidad diagnóstica y terapéutica, el desarrollo de la Oncología de Precisión, la aplicación de herramientas digitales y de Inteligencia Artificial y la incorporación de tratamientos innovadores como la inmunoterapia y las terapias CAR-T.

A estos avances se suma la evolución de la atención al cáncer infantil y adolescente, con la consolidación de la Red de Profesionales y Expertos en Oncohematología Pediátrica y del Comité Regional de Tumores Pediátricos, así como el impulso de los cuidados paliativos dirigidos a esta población.

El Plan contra el Cáncer 2026-2030 se estructura en cinco grandes ejes: promoción y prevención; atención oncológica integral y humanización; recursos y estructura organizativa sostenible; sistemas de información y evaluación; y conocimiento.

El primero de los ejes, dedicado a promoción y prevención, contempla actuaciones para impulsar hábitos de vida saludables, prevenir factores de riesgo como el tabaco y el alcohol, promover la vacunación frente al virus del papiloma humano y reforzar la educación para la salud. En el ámbito de la detección precoz, plantea seguir avanzando en la cobertura y participación en los programas de cribado de cáncer de mama, colorrectal y de cuello uterino, así como en el diagnóstico precoz de las neoplasias más prevalentes y en los programas regionales de detección de cáncer hereditario y consejo genético.

El segundo eje se centra en una atención oncológica integral y humanizada, desde el diagnóstico y el tratamiento hasta el seguimiento y la calidad de vida, con especial atención a las necesidades específicas de las poblaciones más vulnerables, entre ellas la población infanto-juvenil y las personas de edad avanzada. El objetivo es continuar avanzando hacia un modelo asistencial centrado en la persona y en sus necesidades a lo largo de todo el proceso de atención.

En el ámbito de los recursos y la estructura organizativa, el Plan apuesta por optimizar la organización sanitaria y facilitar el acceso a los servicios y tratamientos, garantizando una asistencia equitativa, eficiente y continuada. Este planteamiento adquiere especial relevancia en una comunidad autónoma caracterizada por la dispersión geográfica y el peso de la población rural, factores que condicionan el acceso a los recursos sanitarios.

El cuarto eje está dedicado a los sistemas de información y evaluación, con el objetivo de avanzar en la recopilación y estandarización de los datos de salud para disponer de un conocimiento más preciso de la realidad oncológica y asistencial y facilitar la evaluación y mejora continua. Para ello, el propio Plan incorpora un cuadro de indicadores y prevé la creación de una Comisión de Evaluación y Seguimiento encargada de revisar periódicamente su implantación y sus resultados.

Finalmente, el eje de conocimiento pone el foco en la investigación, el desarrollo y la innovación en Oncología, tanto para favorecer nuevos tratamientos y enfoques terapéuticos como para reforzar la capacitación de los profesionales sanitarios y mejorar la información y concienciación de la población.

Durante los 20 días naturales permanecerá abierto el plazo para que cualquier ciudadano, persona jurídica o plataforma ciudadana pueda realizar aportaciones al borrador a través del Portal de Participación de Castilla-La Mancha.

Además, se ha habilitado una encuesta para conocer la opinión de la población sobre el cáncer y las políticas dirigidas a su prevención y atención. Entre otras cuestiones, permitirá conocer la percepción de la ciudadanía sobre los factores de riesgo, el diagnóstico precoz, los programas de cribado, las medidas que considera más eficaces para reducir la incidencia de la enfermedad y la prioridad que debe ocupar el cáncer dentro de las políticas sanitarias.

Una vez finalizada la fase de aportaciones se analizarán las propuestas recibidas y se elaborará un informe de conclusiones. El Plan contará, asimismo, con una Comisión de Evaluación y Seguimiento y con un cuadro de indicadores que permitirá analizar periódicamente el grado de implantación de las actuaciones previstas y sus resultados.