CIENCIA

Biotecnología aplicada a la salud: así es el proyecto con el que Castilla-La Mancha busca una patente

“Cuando un paciente recibe un tratamiento muy dirigido hacia la patología, el tratamiento es mucho más eficaz”. Son las palabras con las que el doctor Valentín Ceña, catedrático de Farmacología en la Universidad Castilla-La Mancha (UCLM), resume los objetivos de un plan en el que participa la comunidad autónoma a través de esta universidad y del Servicio de Salud (SESCAM) para generar una patente.

Forma parte del Plan Complementario de Biotecnología Aplicada a la Salud de Castilla-La Mancha, beneficiario de fondos europeos de recuperación post COVID y vinculado al Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) 'Salud de Vanguardia'.

Está coordinado por el catedrático con la idea es identificar “a un nivel muy preciso” lo que está causando la enfermedad para diseñar “tratamientos muy específicos y personalizados” para cada uno de los pacientes. Con ello se conseguiría “un tratamiento más eficaz y con menos efectos secundarios”, explica Ceña.

Desarrollar una nanopartícula para llevar fármacos al cerebro

Esta semana se ha sabido que se está trabajando para generar una patente. Se trata del desarrollo de una nanopartícula para transportar fármacos y moléculas terapéuticas al cerebro, con el objeto de curar enfermedades como tumores cerebrales como el glioblastoma o enfermedades neurodegenerativas. Cuando esté lista esta patente, se uniría así a las otras que ya se han desarrollado, gracias a este proyecto, entre las siete comunidades autónomas implicadas.

Una patente que va en la línea de dar al paciente un tratamiento muy específico y dirigido. El profesor Ceña explicaba los beneficios de estas aplicaciones. “Cuando un paciente recibe un tratamiento muy dirigido hacia la patología o hacia los cambios que produce su enfermedad el tratamiento es mucho más eficaz, tiene muchos menos efectos secundarios y en conjunto hay un mayor porcentaje de curaciones y una mejor calidad de vida de los pacientes”, señalaba.

Durante la presentación de resultados que ha tenido lugar esta semana, en la que Ceña ha estado acompañado por el rector de la UCLM, Julián Garde; y el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor; el catedrático aseguraba que, para Castilla-La Mancha el plan ha permitido establecer colaboraciones “con grupos punteros en nuestro país, en distintos campos”, lo cual repercute “positivamente” tanto en la capacidad de publicar resultados como en la formación de investigadores jóvenes radicados en los grupos de la Comunidad Autónoma y en la adquisición de equipamiento de última generación.

De estos años de trabajo, Valentín Ceña destaca el “abordaje multidisciplinar”, utilizado “muchas tecnologías” que ha permitido establecer colaboraciones “permanentes y duraderas”, lo que de cara al futuro va a significar “un gran avance en la posibilidad de generar nuevos proyectos de investigación”.

“Proyección de futuro muy interesante”

El rector de la UCLM, Julián Garde se fija sobre todo en los “avances importantes” que ha dejado este proyecto en patentes y publicaciones cuando habla de la iniciativa pero, sobre todo, en el “incremento de las relaciones entre grupos de distintas comunidades autónomas, con grupos también del ámbito nacional, como grupos de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, con empresas y también, en nuestro caso, con el SESCAM”.

Igualmente, destaca la “proyección de futuro muy interesante” que deja la “unión de tantas personas” y que pasa por el “objetivo final” de ir hacia una medicina personalizada. Ya se hablaba de este objetivo allá por el año 2022.

El consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, defiende que el Plan Complementario de Biotecnología aplicada a la salud ha permitido “consolidar capacidades científicas en la región, generar empleo cualificado, establecer redes de colaboración y avanzar hacia la transferencia tecnológica, con un impacto directo en la salud y la innovación”.

Es solo una de las 'patas' de un amplio proyecto a nivel nacional que está conformado por grupos de investigación de siete comunidades autónomas: Euskadi, Catalunya, Galicia, Extremadura, Andalucía y Aragón, además de Castilla-La Mancha.

Los grupos de trabajo tienen una procedencia dispar, ya que tienen origen tanto en la universidad, como en los hospitales o en de institutos de investigación. “La ventaja de tener grupos de distintos lugares y experiencias es que existe complementariedad entre ellos”, señalaba Ceña en el vídeo de presentación del proyecto.

En Castilla-La Mancha, lleva activo desde el año 2020 con siete grupos participantes, los cuales han generado 31 artículos científicos y seis adicionales en proceso, así como al desarrollo de tesis doctorales y a una destacada participación en congresos científicos nacionales e internacionales.

Un programa que en la región ha contado con una financiación total de tres millones de euros, cofinanciada por fondos europeos asociados al Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MMR) que estableció el Gobierno de España, junto a fondos autonómicos de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCM), y que ha sido ejecutado por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), en colaboración con entidades científicas, sanitarias y empresariales de ámbito nacional e internacional.