Cuatro personas aspiran al Rectorado de la Universidad de Alcalá: estas son sus propuestas
La Universidad de Alcalá (UAH) celebra elecciones al Rectorado con cuatro aspirantes a dar el relevo al actual rector José Vicente Saz. En plena campaña electoral María Jesús Such, Carmelo García, Antonio Portilla y María Sarabia presentan su propuesta antes de las votaciones de la primera vuelta, previstas entre el 3 y el 10 de marzo.
Carmelo García buscará “garantizar igualdad de oportunidades”
Carmelo García es el actual vicerrector del campus de la Universidad de Alcalá en Guadalajara con una propuesta que habla de impulso, es el lema que esgrime y durante la campaña electoral su visión institucional en su aspiración al Rectorado está centrada en el compromiso humano y la cercanía con la comunidad académica.
Rechaza la gestión distante y propone un liderazgo de presencia porque “gobernar no es ocupar un despacho” sino “pisar las facultades” para escuchar directamente a estudiantes y trabajadores y “dar la cara” porque la universidad, dice, “son las personas que la habitan”.
Su propuesta destaca la importancia de la educación pública como un motor de ascenso social capaz de transformar vidas de manera profunda. Su estrategia busca un crecimiento “sereno, colectivo y sólido”, priorizando la administración responsable de los recursos para “garantizar la igualdad de oportunidades”. Finalmente, el candidato solicita el apoyo electoral fundamentado en su vocación de servicio y el deseo de construir un entorno que fomente el bienestar colectivo porque “cuando la educación pública funciona transforma vidas”.
María Sarabia: “Que la UAH vuelva a ser la Primera”
María Sarabia es catedrática de Organización de Empresas y considera que la Universidad de Alcalá “debe ser la Primera”. Sarabia destaca que la UAH ya lo fue “cuando lideró, innovó y puso el conocimiento y la cultura al servicio de la sociedad”, y que hoy cuenta con todo lo necesario para volver a hacerlo.
Apunta que se presenta a rectora porque cree “profundamente en esta institución y en todo lo que puede llegar a ser”. La candidata quiere una universidad que “dé un paso adelante”, que prepare mejor a su estudiantado para los retos reales del futuro, que cuide a su profesorado y a su personal con condiciones “dignas” y el reconocimiento que merecen, así como reducir la burocracia para dedicar más tiempo a enseñar, investigar y crear. Por último, que la UAH tenga una voz propia, influyente y respetada en la sociedad.
Por otro lado, apuesta porque la UAH sea una universidad abierta y conectada con su entorno, donde “ser Patrimonio de la Humanidad no es solo un orgullo, sino una responsabilidad”. Apostará por tener un plan singular de financiación, ya que “como universidad única” debe permitir afrontar los costes sin comprometer la docencia ni la investigación.
Aunque apunta que ella no nació ni estudió en Alcalá de Henares, “precisamente por eso sé lo que significa escoger esta universidad, reconocer su valor”.
Resume su proyecto en “menos inercia, más dirección, menos burocracia y más talento, menos resignación y más ambición”, porque la diferencia “no está en lo que hemos sido, sino en lo que decidamos ser ahora”. Sarabia apuesta porque la UAH recupere el “liderazgo, la visibilidad y el orgullo”.
Antonio Portilla: “Transparencia, rendir cuentas y bien común”
Antonio Portilla es catedrático de Universidad del Departamento de Teoría de la Señal y Comunicaciones en la universidad alcalaína también aspira al Rectorado de la Universidad de Alcalá.
Su apuesta pasa por “una institución abierta, justa y exigente, donde el mérito, el talento y el esfuerzo sean los únicos criterios determinantes; donde la transparencia sea real y verificable; donde cada euro gestionado y el criterio de toma de decisiones responda al interés general”.
Se siente parte de la institución académica y lo expresa: “Conozco sus aulas, sus laboratorios, sus pasillos, sus silencios; conozco también su enorme potencial. Y precisamente por ese vínculo tan profundo doy este paso”, asegura.
Dice contar con un “equipo plural, honesto y altamente cualificado, integrado por personas de distintas sensibilidades y ámbitos del conocimiento”. En su opinión, la universidad “debe regirse por el bien común y la vocación de servicio público”.
Subraya que la suya es una candidatura para “una nueva etapa basada en la transparencia, la rendición de cuentas y el bien común” con el “compromiso inequívoco” de trabajar por “el bienestar y la prosperidad de todas las personas que integran nuestra universidad, con independencia de su posición, adscripción o trayectoria”.
Lo hace con la “ilusión de construir un proyecto compartido lejos de dinámicas cerradas, de círculos restringidos, de sistemas hereditarios, de compromisos adquiridos al margen de la comunidad y de inercias que se perpetúan sin siquiera la debida rendición de cuentas”.
Quiere alejar a la institución de la burocracia que “asfixia” y en la que “nadie quede rezagado por falta de recursos” o en la que la promoción académica y profesional “responda a criterios objetivos, previsibles y equitativos”. Entre sus prioridades está la estabilidad y la proyección del personal docente e investigador (PDI) y del Personal Técnico, de Gestión y de Administración y Servicios (PTGAS).
Asegura que le “duele” el deterioro de las infraestructuras que, en su opinión, “distan mucho de estar a la altura de la excelencia que proclamamos; porque me duele que se haya normalizado que nuestros estudiantes reciban clase en condiciones impropias de una universidad pública de referencia”. Cree que la universidad no se puede permitir perder talento por falta de oportunidades justas y aboga con “condiciones materiales dignas, apoyos efectivos y una planificación precisa que garanticen la calidad de las enseñanzas y de la investigación”.
“Necesitamos reilusionarnos como comunidad. La ilusión no es ingenuidad ni retórica vacía: es el impulso que activa la implicación y el compromiso para convertir proyectos en realidades”, concluye.
María Jesús Such pretende “transformar la UAH”
María Jesús Such es catedrática de Economía Aplicada en el Departamento de Economía de la Universidad de Alcalá. A través de su candidatura, Such pretende “transformar la UAH” con una propuesta de universidad regenerativa hacia dentro, “con estructuras más abiertas, transparentes y evaluables”, pero también hacia fuera “capaz de contribuir activamente al desarrollo social, económico y ambiental de su entorno”.
Such establece en su candidatura dos líneas de acción: la primera, a través de un programa estratégico de empleabilidad y currículo ampliado para el estudiantado, donde “incorporaremos de forma transversal competencias digitales avanzadas, sostenibilidad, emprendimiento y pensamiento sistémico”. Apuesta porque no se trata solo de mejorar los indicadores de inserción laboral, sino de “formar personas preparadas para liderar con criterio, responsabilidad y capacidad crítica en contextos complejos”.
La segunda línea de acción tiene que ver con una “reforma profunda del modelo de gobernanza, planificación y evaluación interna”, donde considera que necesitan procesos más participativos, con criterios claros y compartidos, así como “una cultura institucional que reconozca el talento de todos los colectivos y simplifique las cargas administrativas que hoy dificultan nuestra labor”
Estas líneas de acción, integradas en los cinco ejes del Proyecto SABER, (S de sello y sentido, A de ágora, B de buen gobierno y bienestar, E de excelencia y R de redes y regeneración), que “configuran un modelo de universidad pública de excelencia que puede abrir una nueva etapa para la UAH”.
Su apuesta es “transformar la universidad” porque significa “fortalecer lo común, y fortalecer lo común es fortalecer nuestro futuro”.