La fiscal de Medio Ambiente intentará acelerar la investigación del incendio de Ávila
La fiscal delegada de Medio Ambiente de Ávila, Carmen Barberán, intentará acelerar todo lo posible la investigación del incendio forestal de Burgohondo (Ávila), considerado el mayor de la historia de España con más de 50.000 hectáreas quemadas y en un perímetro de 160 kilómetros, aunque no cree pueda estar concluida este año.
Barberán, que el 20 noviembre de 2025 hizo historia siendo la primera mujer al frente de la Fiscalía Provincial de Ávila, ha reconocido a EFE que queda mucho trabajo por realizar en torno a este fuego que ahora mismo está estabilizado y con un Índice de Gravedad Potencial (IGR) en nivel 1, después de que el pasado 22 de julio surgieron las llamas.
Tras casi dos décadas al frente de la Fiscalía de Medio Ambiente, la titular reconoce que este incendio es “de los mas tristes” desde el punto de vista medioambiental y teniendo en cuenta la implicación “social, económica y personal”.
El fuego, “un monstruo”
En este sentido, se refiere a “un monstruo que ha arrasado parte de la provincia de Ávila”, si bien ha destacado el hecho de que, a diferencia del fuego de Los Gallardos con 14 muertos en esta zona de Almería, en el caso abulense no se han producido “milagrosamente' pérdidas de vidas humanas.
Asimismo, ha subrayado que la Guardia Civil actuó de forma muy ágil con la detención del supuesto responsable del incendio por una “imprudencia grave”, así como una segunda persona investigada por unos hechos que han obligado a desalojar a 35.000 personas de una veintena de localidades y a confinar a otras 10.000 confinadas en cinco pueblos.
Sin embargo, considera que aún queda mucho trabajo por hacer, de manera que no cree que la instrucción pueda finalizar antes de que concluya 2026 ya que aún resta “la información técnica del incendio”, tras la inspección ocular de la zona, para que se identifique “el punto de inicio”, así como “el desarrollo” del fuego.
Para ello, hay que tener en cuenta desde la meteorología al estado del campo, pasando por las hectáreas afectadas, el suelo, las evacuaciones y confinamientos, con la cifra final de personas afectadas, las pérdidas ocasionadas en cuanto a viviendas, entre otros asuntos.
Vaticina “una montaña de denuncias”
En este sentido, además, Barberán vaticina “una montaña de denuncias”, teniendo en cuenta que existe “una gran cantidad de gente perjudicada”, lo que hará que desde la justicia “se ofrezca la posibilidad de acciones -a los perjudicados-”.
“Espero que la investigación no se dilate mucho”, ha señalado Carmen Barberán, que señala entre los posibles perjudicados, no solo los dueños de casas afectadas, sino también los propietarios de fincas y coches carbonizados, junto a ganaderoso propietarios de cámping arrasados.
Por ello, teniendo en cuenta la gran cantidad de trabajo que resta por hacer, Barberán no cree que la instrucción pueda terminar durante 2026, pese a lo cual va a trabajar de que “no se enquiste” un caso sobre el que pretende trabajar “con rigor” y “sin precipitaciones”.
Y ello, pese a estar “sola” al frente de una fiscalía de Medio Ambiente “pequeña”, lo que dificulta su trabajo, según señala la titular, que promete suplir esta situación “dedicando muchas horas” al caso.
Preguntada si solicitará más medios para afrontar el trabajo relacionado con el incendio de Burgohondo, Carmen Barberán no lo ha descartado: “Cuando vea a qué me enfrento, me lo plantearé”.
Respecto a las penas que podrían afrontar los supuestos responsables de este suceso, eso sí, de manera “indiciaria”, podría ser de entre 5 y 10 años, como presuntos responsables de un delito de incendio por imprudencia grave, lo que “rebaja un grado” la pena inicial de entre 10 y 20 años de cárcel.
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