El gobierno de PP y Vox elimina el permiso nominativo para usar visores térmicos en la caza en Castilla y León
La Junta de Castilla y León ha eliminado la autorización nominativa que exigía a los cazadores para transportar, tener y utilizar determinados dispositivos electrónicos auxiliares para la caza mayor, entre ellos los visores térmicos. La modificación, publicada este miércoles en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), suprime el trámite que debía emitir el titular del coto o su representante legal mediante un modelo oficial disponible en la web de la Administración autonómica.
La Orden AGR/1091/2026, firmada el 16 de octubre por el consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, modifica la regulación aprobada semanas antes, el 25 de septiembre, que autorizó el transporte, la tenencia y el empleo de estos dispositivos en determinadas modalidades de caza.
La Consejería ha justificado la eliminación del requisito en que la Ley de Caza de Castilla y León ya reconoce el “derecho a cazar” en un terreno a las personas autorizadas por su titular. En concreto, la Junta se remite al artículo 3.4 de la Ley 4/2021, de 1 de julio, para concluir que no es necesaria una autorización escrita adicional para utilizar los dispositivos cuando el cazador ya tiene permiso para cazar en ese terreno.
La modificación no elimina, sin embargo, las condiciones de seguridad establecidas para el uso de estos medios. La orden mantiene expresamente que el cazador no puede disparar basándose exclusivamente en la señal térmica o en la imagen que muestre el dispositivo. Antes de efectuar el disparo debe identificar la especie cinegética y comprobar que se ajusta a las condiciones de la autorización de caza, incluidos los requisitos relativos a la especie, la edad y el sexo del animal.
También se mantienen las obligaciones de transporte y custodia. Fuera de los supuestos y horarios autorizados, los dispositivos deben permanecer apagados y guardados en sus fundas. Cuando se trasladen en vehículos a motor, deberán situarse fuera del alcance inmediato del conductor y de los pasajeros.
La Junta justifica el cambio por los accidentes y los daños al campo
La nueva orden modifica también el preámbulo de la regulación de septiembre justificar sus cambios. El Ejecutivo autonómico alude ahora al aumento de los accidentes de circulación y a la evolución de las solicitudes por daños provocados por determinadas especies de ungulados cinegéticos en explotaciones agrícolas y ganaderas.
La Consejería ha incorporado el enfoque preventivo de ‘Una Salud’, que relaciona la salud de las personas, los animales domésticos y la fauna silvestre. Según la norma, resulta necesario reducir los riesgos sanitarios derivados de la interacción entre estos tres ámbitos.
La Junta ha defendido que la caza puede contribuir al equilibrio ecológico como herramienta de gestión y defiende que la flexibilización de las condiciones de utilización de determinados dispositivos permitirá aumentar la eficacia de las actuaciones cinegéticas y favorecer el cumplimiento de las capturas previstas en los planes de caza mayor.
Autorización con límites
La supresión del permiso nominativo se produce menos de un mes después de que la Junta aprobara la autorización de estos dispositivos mediante la Orden AGR/962/2026. Esa regulación permite utilizar visores con convertidores o amplificadores de imagen electrónica, incluidos los térmicos, para cazar jabalíes, ciervos, corzos, gamos y muflones en las modalidades de rececho y aguardo o espera, dentro del horario comprendido entre una hora antes de la salida del sol y una hora después de la puesta.
En esos supuestos, los dispositivos no pueden estar acoplados ni montados en el arma durante la acción de caza. La normativa contempla una excepción para los aguardos o esperas nocturnos de jabalí, en los que permite transportar, tener y utilizar dispositivos electrónicos para tiro nocturno, incluidos los térmicos, estén o no acoplados al arma.
La autorización no se extiende a la caza menor ni a especies como la cabra montés o el rebeco. Tampoco permite emplear estos dispositivos en modalidades como la montería, el gancho, la caza al salto o la caza en mano, con independencia de la especie.
La aprobación de la norma provocó el rechazo de organizaciones ecologistas. Ecologistas en Acción Palencia llegó a reclamar el cese del anterior director general de Caza, Ignacio de la Fuente Cabria, por la propuesta de permitir estos dispositivos, al cuestionar su encaje legal y advertir de las restricciones que establece la Ley de Caza para los visores nocturnos. El Ejecutivo autonómico también ha cambiado de director general de Caza, después de que el anterior fuera cesado tras tres meses en el cargo,
La flexibilización se enmarca en la línea defendida por el consejero desde el inicio de la legislatura. En su comparecencia de julio, el responsable de Agricultura anunció que la Junta estudiaría cómo permitir el uso de silenciadores en determinadas modalidades y circunstancias, una reivindicación del sector cinegético.
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