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Agentes de la UCO y de Antifraude de Andorra interrogan a los futbolistas por el caso de los relojes de lujo de contrabando

Un equipo conjunto de agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y del Grupo Antifraude del Servicio de Policía de Andorra ha tomado declaración en los últimos días a varios de los investigados en la causa abierta por un juez del principado por el presunto contrabando de relojes de lujo, entre ellos a varios futbolistas de Primera División.

Según explican fuentes del caso a elDiario.es, durante la segunda quincena de abril la misión policial conjunta interrogó a la “mayoría” de investigados, incluidos los futbolistas. Los agentes andorranos se desplazaron a España y trabajaron de forma coordinada con la UCO, a quien la Fiscalía española autorizó para que llevara a cabo la petición del magistrado andorrano, agregan las mismas fuentes.

El juez andorrano Joan Carles Moynat mantiene investigados por un delito de contrabando a seis jugadores en activo residentes en España: Daniel Carvajal (Real Madrid), Santi Cazorla (Oviedo), Giovani Lo Celso (Betis), Thomas Teye Partey (Villarreal), César Azpilicueta (Sevilla) y Juan Bernat (Eibar). También están imputados David Silva, ya retirado de los terrenos de juego, y otros siete particulares españoles.

Aunque formalmente pidió investigarles para garantizar sus derechos, las fuentes del caso explican que la información que el juez quería obtener de los futbolistas se asemeja más a la de un testigo de un caso, esto es, lo más cercana a la verdad posible.

En el caso de los relojes, con la declaración de los futbolistas se busca perfilar más claramente el papel de los dos empresarios españoles vinculados a la firma andorrana que vendió los relojes presuntamente de contrabando.

En concreto, el instructor del principado quiere saber si los jugadores acudieron a Andorra a recoger el producto, o si se lo llevaron a España. Así ocurrió en, al menos, el caso de David Silva: uno de los empresarios que le vendió un Patek Philippe de 120.000 euros en 2020 ya admitió ante la Hacienda española que lo hizo sin declarar el IVA, y que el reloj fue transportado hasta San Sebastián (el jugador militaba entonces en la Real Sociedad) por un empleado de su firma andorrana de relojes de lujo.

El empresario se comprometió a abonar los 26.279,63 euros del IVA del reloj que Hacienda reclamaba a Silva. Esta es una de las claves del caso, pues la legislación andorrana (más dura que la española en materia de contrabando) obliga a declarar todo producto de más de 50.000 euros que entre o salga del país, que luego debe pagar IVA en España si se vende a un ciudadano residente en nuestro país. El juez cree que los relojes ni se declaraban ni pagaban los impuestos en España, donde viven los futbolistas que los compraron.

El juez pretende que los futbolistas expliquen si vinieron o hicieron venir a alguien a Andorra para recoger el reloj, y en caso afirmativo que aporten los documentos de exportación del mismo a España. En caso negativo, los jugadores deberían indicar con detalles las personas con las que estuvieron en contacto para comprar el reloj, cómo le hicieron llegar el mismo y quién se los llevó indicando el teléfono y nombres de las personas y dónde recibieron el reloj.

El resultado de los interrogatorios practicados por los agentes todavía no se ha incorporado a la causa, han precisado las mismas fuentes. El juez había pedido a las autoridades españolas que la declaración de los futbolistas se realizara, preferentemente, por parte de los agentes andorranos y no por videoconferencia entre juzgados, al tener los funcionarios de Antifraude “todo el conocimiento” del caso y podían lograr un mejor esclarecimiento de los hechos.

Uno de los investigados, en libertad

Este diario también ha podido saber que Diego G.C., al que el juez situó como principal investigado del caso, salió de la cárcel el pasado 24 de abril. El magistrado ordenó su ingreso en prisión provisional tras ser detenido en Andorra el pasado octubre, pero el mes pasado el instructor aceptó el recurso del abogado de Diego G.C., Benjamí Rascagneres, de Eurolex Advocats, y lo dejó en libertad.

En su recurso, la defensa argumentó que 20 relojes que la policía andorrana atribuía al contrabando sí habían sido declarados. La puesta en libertad de Diego G.C., que ya ha prestado dos veces declaración ante el instructor, otorga un nuevo protagonismo a su socio en la empresa andorrana de relojes investigada, el ciudadano español Salvador R.R., quien permanece en libertad en España y con una orden de detención en Andorra en caso de que pise el principado.

Aunque algunas fuentes califican de “contradictorias” algunas manifestaciones de los dos investigados en la causa, el avance de las pesquisas ha permitido empezar a concretar el papel de los dos socios: Salvador R.R., veterano del sector relojero y conocido especialmente en Valencia, sería el contacto con los futbolistas. Por su lado, Diego G.C., unos veinte años más joven que su socio, sería el responsable operativo y quien habría asumido “más riesgos”, en palabras de fuentes del caso, a la hora de transportar los relojes hasta Andorra.

En uno de sus autos, el juez recuerda que el 5 de septiembre del año pasado Diego G.C. y “un acompañante” fueron interceptados en la aduana española con sendos relojes en las muñecas que no habían declarado por valor total de 104.000 euros.