Centenares de manifestantes antifascistas se han concentrado la tarde de este sábado en un polígono industrial de las afueras de Sentmenat (Barcelona) para protestar contra un acto del grupo ultra Núcleo Nacional. Los concentrados -1.000 según los convocantes y 300 según los Mossos- han intentado acercarse al local en cuestión, blindado por un fuerte dispositivo de la policía catalana, que ha movilizado a más de un centenar de agentes y una decena de furgones antidisturbios.
Al principio, la concentración se estaba desarrollando sin incidentes, siendo que los agentes han impedido que los antifascistas y los ultras tuvieran siquiera contacto visual. Pero alrededor de las 20 horas un grupo de antifascistas han lanzado petardos hacia el cordón policial, que ha respondido con cargas para intentar disolver a los manifestantes.
La concentración se ha convocado en respuesta a un anuncio de Núcleo Nacional, que publicó en redes sociales que este sábado iban a inaugurar una “delegación en Barcelona”, junto con un cartel en el que se podía ver la Casa Batlló y un aviso: la ubicación se haría pública 24 horas antes del acto, programado para las 18h.
Finalmente, no ha sido hasta el sábado por la mañana que han avisado a sus acólitos de que el acto no iba a ser en la ciudad de Barcelona, sino en la provincia. Y han instado a los suyos a “acercarse” a la comarca del Vallès Occidental. Sólo dos horas antes del evento han compartido la ubicación: un polígono a las afueras de Sentmenat, una ciudad a unos 40 km de la capital y la que no llega la Renfe ni hay autobuses directos desde Barcelona ciudad.
Además, también había cambiado el motivo del encuentro. Si antes era la “presentación de la delegación de Barcelona”, ahora era un “acto privado” para “presentar Núcleo Nacional en Barcelona”. Y el lugar escogido para ello ha sido un local en el que suelen celebrarse fiestas infantiles y banquetes nupciales.
Por su parte, diversos colectivos independentistas y antifascistas se han dado cita en un casal de la ciudad vecina de Sabadell desde donde se han desplazado hasta el local en el que se encontraba Núcleo Nacional. Según un vídeo publicado por el mismo grupo ultra, el acto ha congregado a algo más de un centenar de personas, entre las cuales se encuentran Ivan Chicano y Dídac González, ambos condenados por agresiones y con causas judiciales a las espaldas por pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y explotación sexual.
Ante la petición de entidades y partidos como la CUP para que se prohibiera el encuentro, fuentes de los Mossos d'Esquadra aseguran que no pueden prohibir “con carácter preventivo” un acto o reunión, pero han asegurado que estarán “atentos” para que no se den discursos xenófobos o racistas.
Núcleo Nacional, que se autodenomina abiertamente como “fascista”, ha publicado en sus redes diversos vídeos anunciando su “desembarco” en Barcelona y asegurando: “Estamos disfrutando mucho viendo rabiar a rojos, progres e indepes”. Diversas publicaciones relacionadas con el acto de este sábado acaban con la misma frase: “Siempre pasamos”.
Tanto en sus publicaciones como actos son frecuentes los mensajes xenófobos y de exaltación al franquismo. El pasado abril, la Guardia Civil llevó a este grupo de extrema derecha frente a los tribunales apreciando un posible delito de odio en algunos mensajes en los que Núcleo Nacional llamaba a “la lucha conjunta” frente la “invasión” extranjera.
El atestado, además de ser remitido ante la Fiscalía especialista en delitos de odio, ha sido finalmente remitido a los juzgados de Valladolid por tener Núcleo Nacional su sede en esa ciudad. Un juzgado de la Valladolid tendrá que decidir si abre una investigación penal contra el grupo. El Servicio de Información de la Guardia Civil (SIGC), que tiene entre sus cometidos la investigación de radicalismos ideológicos, se hizo cargo de las pesquisas.
Núcleo Nacional surgió con la intención de capitalizar las protestas que miles de personas protagonizaron ante la sede del PSOE en Madrid en noviembre de 2023. Unas manifestaciones que la extrema derecha bautizó como 'Noviembre Nacional' y que este grupo ultra intentó capitalizar, difundiendo desde entonces su ideario de extrema derecha, llamando a la unidad de los grupos de este espectro ideológico y organizando, incluso, actos y formaciones.